“Inevitable”

Posted: 22 mayo 2012 in Uncategorized

¿Por qué será que al ver a Rajoy con Merkel en Chicago dándose un paseo en barco me he acordado con nostalgia del Titanic? Será porque estamos en su centenario. El del Titanic, no el del alineamiento Merkel-Rajoy, que es mucho más reciente. Porque Rajoy prefiere seguir erre que erre en su política neoliberal de fidelidad a la estrategia del ajuste fiscal preconizado por Merkel. Y en vez de aprovechar la victoria de Hollande para crear un frente de países dentro de la zona euro que intenten reblandecer el dogmatismo germano, don Mariano se alinea sumisamente con las consignas de Merkel.    

              Hollande y Monti piensan que la tozuda deriva del ajuste fiscal en solitario de la Merkel es perjudicial para Europa y para el mundo. Lo mismo piensa Krugman, que lo considera un “política zombi”. Pero el gurú Krugman se ha pasado pronosticando la “inevitable” salida de Grecia del euro y el corralito en España. Respecto de la difícil situación por la que atraviesa Grecia, Timothy Garton Ash piensa que lo mejor es la claridad y ser claros en adoptar una decisión: o dentro o fuera. Y las autoridades europeas ya e están preparando para una posible salida de Grecia del euro, que Krugman estima que se producirá a lo sumo en un mes. Pero no parece que esta salida se vaya a producir sin que los acreedores de Grecia no hagan algo por evitarlo, pues hay muchos miles de millones de euros en juego. Como mínimo 230.000 millones. Pues si finalmente la bancarrota griega se produce como consecuencia del cambio del euro por el dracma en el país heleno, lo peor sería que se produjese un efecto dominó, en tuviera un efecto dominó en el que los siguientes en caer deberían ser España e Italia, por ese orden. Y esto sería demasiado para el futuro del euro. El plan B que preparan las autoridades europeas es que Grecia realice un abandono ordenado del euro, para evitar que países como Alemania o Francia, cuyos bancos poseen demasiados bonos de deuda griega  tengan que sacar dinero de sus propios erarios públicos para apuntalar el agujero que se crearía en sus respectivos sistemas financieros. Incluso afirman que de producirse este agujero, la cifra sería “manejable”. El problema es quién la pagaría. Los de abajo, a los que les tocaría apretarse un poco más el ya estrechísimo cinturón.

              Tampoco parece “inevitable” el corralito en España. Krugman podría haber sido más prudente, pues sólo con mencionar la palabra, ésta puede convertir en realidad lo que es una simple hipótesis. Bastará con que empiece a correrse la voz y que los amedrentados depositantes empiecen a sacar en masa su dinero.  Pero esto puede parecer evitable, pese a la nefasta gestión que el gobierno de Rajoy está haciendo de la crisis de Bankia, y que de Guindos ya ha intentado colarnos dos reformas financieras en lo que lleva de mandato, apenas cuatro meses.

              Pero la verdadera dimensión del problema es la nula confianza que suscita nuestro sistema financiero, lo afectados que estén de activos tóxicos e inmobiliarios sobrevalorados los bancos en su conjunto, no solo Bankia. Por eso a de Guindos se le ha ocurrido responder al reto que le lanzaban “los mercados” ajenos y va a contratar los servicios auditores de entidades externas para que acrediten la verdad de las cuentas de nuestros bancos y cajas. No es cosa de broma, pues según algunos dicen a nuestros bancos le harían falta desde 80.000 millones de euros (cálculo más benigno) hasta unos 300.000.

              El PP aprovecha para echarle todas las culpas de esta situación al gobernador del Banco de España, que en parte la tiene, pero que así le cubre las espaldas a Esperanza Aguirre (¿recuerdan el show de quién dirigía Cajamadrid, que si Blesa, que si Ignacio González, que si al final Rato?), mientras que prepara a uno de los suyos para sustituir a Fernández Ordóñez para que ocupe el cargo de gran supervisor.

              Bajando hasta Andalucía nos encontramos con que el presidente Griñán se ha quejado con razón del trato discriminatorio que ha recibido nuestra comunidad comparativamente con otras a la hora de distribuir los recortes que unas y otras tenían que hacer en cumplimiento de la ley de estabilidad presupuestaria. Pues siendo Andalucía una comunidad que significa un 14% del PIB nacional y el 17’8% de la población total, se nos impone un recorte del 20’4% del recorte total de todas las comunidades, que al final de la reunión del CPFF han decidido un recorte total de 18.349 millones de euros. Quejumbroso, Griñán recordaba cómo Montoro había hecho un daño irreparable a Andalucía al poner en tela de juicio las cuentas de Andalucía (es asquerosa la mala baba que exhiben algunos portavoces del PP-A al hablar de las finanzas públicas de Andalucía), cuando resulta que al final ha cantado la gallina, destapando que el déficit de 2011 no era 8’5, sino 8’9% porque tres CC.AA. gobernadas por el PP habían ocultado parte de sus deudas: Madrid (que se ponía de ejemplo de buena gestión económica), Valencia y Castilla y León. Mire usté por dónde.

              Por su parte, Carmen Martínez Aguayo, consejera de Hacienda y Administración Pública de la Junta de Andalucía, ha contraatacado frente a quienes no aceptan de ninguna de las maneras su plan de reequilibrio del presupuesto de 2012. No considera “inevitable” el recorte de los sueldos de los empleados públicos andaluces para responder a la obligación impuesta por Montoro y Rajoy de recortar en 2.720 millones de euros el presupuesto andaluz (220 más de los que llevaba el plan aprobado por el gobierno andaluz). Pero sí reta al PP-A, a la patronal y a los sindicatos a que le propongan otras alternativas para recortar. La cosa es así de sencilla: o se recortan los servicios públicos prestados a la ciudadanía (recortes en la atención sanitaria, elevación de la ratio escolar, etc.) o se recorta el gasto en personal; que digan los sindicatos si hay más que recortar por otros lados, después de un recorte del gasto corriente de un 50%, o de la reducción de consejerías, del parque móvil a la mitad, y de la estructura periférica de la Junta (las delegaciones provinciales) como la que se ha propuesto realizar en el plan de reequilibrio presupuestario aprobado por el CPFF.

              Sabemos que los sindicatos y la patronal representan en primer término intereses de sus respectivas clases. Pero en el Estatuto de Andalucía se les otorga (a los más representativos, CC.OO. y UGT, por un lado, y a CEA por otro) un papel de agentes sociales con competencia para negociar la planificación económica. Por tanto, aunque ahora algunos de sus oficiosos representantes (ayer mismo discutí con uno en un foro sobre la educación) se quieran hacer los tontos y digan que ellos no son “políticos”, que sean “los políticos” los que lo decidan, lo cierto es que con el poder de que están investidos deben mirar no sólo los intereses de clase, sino también el interés general de todos los andaluces y andaluzas. Cuando se está a las maduras (han firmado 7 acuerdos de concertación social, tan a gustito, y desde tiempo inmemorial llevan apoyando los presupuestos de la Junta cuando el PSOE-A gobernaba solo o en compañía del PA), se debe estar también a las duras. Es lo ético. Por eso deben decirnos si el gobierno debe recortar servicios públicos a los ciudadanos para preservar íntegro el sueldo de los empleados públicos, o si por el contrario existe otro sitio de dónde recortar. Porque ellos saben de sobra la estructura del presupuesto de la Junta, y tienen técnicos que pueden echar números para dar una alternativa completa.

              Y si los sindicatos de clase coinciden con IULVCA y PSOE-A no se quieren recortar los servicios públicos o privatizar parte de esos servicios públicos, vendiendo a la banca o a las aseguradoras hospitales, centros de salud, colegios, institutos o universidades (lo que es una línea roja de cualquier programa de izquierdas que se precie) y en consecuencia resulta “inevitable” recortar el capítulo I o gastos en materia de personal en 777 millones (más o menos), que digan los sindicatos si prefieren despedir a unos 30.000 empleados públicos (es la cuantificación que hace Carbonero), para echar a esos empleados públicos de las agencias a los que los sindicatos de derechas como CSIF y AFJA llaman “enchufados”, o reducir una parte de las retribuciones de los empleados públicos. El gobierno andaluz de izquierdas ha preferido no despedir a nadie (otra línea roja del gobierno andaluz de izquierdas), aunque ello signifique que se tenga que optar por el recorte en salarios.

              Nada es inevitable a priori. Pero si se quiere pasar de la demagogia a la política, y de ésta a las cifras presupuestaria, hay que optar. Optar, eso es lo inevitable. Hoy, por ejemplo, los compañeros/as de IU de Asturias están decidido iniciar negociaciones con el PSOE asturiano para entrar en el gobierno o no, una vez que ya se ha decidido UPyD por apoyar como presidente a Javier Fernández. Los que defienden el pacto de legislatura argumentan que así no tendrá que entrar IU a hacer los recortes que les impone la ley de estabilidad presupuestaria del gobierno central. Y podrán distanciarse de las políticas de recorte, según creen ellos. IU en Andalucía no lo ha hecho así, ha tenido que apoyar el plan de recortes del nuevo gobierno andaluz, y ahora se ve enfrentada a algunos/as de aquellos que la han votado, procedentes en buena parte de los trabajadores de los servicios públicos, los educadores, los sanitarios, los empleados de los servicios sociales, etc. ¡Qué mala pata!

              Se oye de todo entre los votantes de IULVCA, y lógicamente surge el desconcierto. ¿No hemos hablado pestes siempre de los recortes? ¿Por qué los hacemos nosotros ahora? Si eran inevitables, ¿no hubiera sido mejor dejárselos hacer o bien al PSOE en solitario (quedándose IUVCA fuera del gobierno, oponiéndose a los recortes, y que los pactase el PSOE-A con el PP-A), o bien al PP (simplemente dejando a Arenas gobernar con mayoría minoritaria)? ¿No se está produciendo una contradicción entre nuestro programa y nuestra práctica? ¿No va a romper este apoyo a los recortes la alianza estratégica con los sindicatos de clase?

              Yo mismo desde este blog he puesto de vuelta y media a Zapatero por su cambio de estrategia de política económica en mayo de 2010, cuando abrazó la política del pacto fiscal y el acuerdo PSOE-PP para constitucionalizar el déficit cero. ¿Por qué ahora justifico los recortes que hace el gobierno andaluz? No los justifico, y sigo estando en contra de ellos. Sobre todo cuando afecta a las condiciones salariales de los empleados públicos, que se ven recortadas. Mi posición debe quedar clara: si de mí hubiera dependido, no se habría ni siquiera planteado, por dos razones, la primera por lo que significa de retroceso en las condiciones de vida de los trabajadores públicos, y la segunda porque va a suponer un nuevo palo en las ruedas del consumo, uno de los factores de la demanda interna, que es uno de los ejes de nuestro desarrollo; por lo que este recorte del gasto de personal, unido al recorte en las inversiones puede significar hundir más la ya de por sí maltrecha economía andaluza.

              Pero dicho esto, hay que decir que los recortes no son propiamente decisiones del gobierno andaluz, sino imposiciones del gobierno europeo y del gobierno central, de Bruselas y Madrid, de Barroso y de Rajoy. No hay dos recortes, uno el de Madrid y otro el de Andalucía, no. Hay un solo recorte, que viene del gobierno central, del PP. El margen que le quedaba al gobierno andaluz era optar por dónde metía la tijera. Pero el tijeretazo había que darlo. Y era gordo, no bastaba con recortar calderilla (que si se recortan los sueldos de los altos cargos, que si los gastos en publicidad, que para qué tanto coche oficial: todo eso se recortar´, efectivamente, pero el cómputo final es pura calderilla, comparado con los 3.720 millones que hay que prevenir entre nuevos ingresos (1.000 millones) y recorte (2.720 millones).

              Y puestos a hacer recortes, ¡que los hagan ellos, dicen algunos! Así IULVCA hubiera mantenido su pureza virginal, su crédito político intacto. Pero este argumento hace aguas por todos los lados:

a)     El crédito político también se hubiera resentido, pues una parte de nuestros votantes nos hubieran reprochado (y con razón) que escurríamos el bulto justo cuando hacía falta estar ahí, en el gobierno andaluz, para defender los intereses de la mayoría social.

 

b)     Si les hubiésemos dejado hacerlo al PP en solitario, está claro que su opción hubiera sido no recortar salarios, pero sí recortar personal (o sea, despedir a los 23.000 “enchufados” que dice CSIF que hay en la Junta), recortar servicios (reducir la carta de servicios sanitarios, aumentar la ratio educativa o las tasas universitarias), y privatizar.

                                     

c)     E incluso si le hubiéramos dejado hacer al PSOE-A en solitario los recortes, vaya usté a saber lo que hubieran hecho.

 

              De momento IULVCA va a propiciar que lo que no se ha hecho antes (consultar con los sindicatos y otros aliados sociales de la izquierda) se pueda hacer ahora, convirtiendo en el Parlamento el decreto en un proyecto de ley con capacidad para hacer enmiendas. ¿Qué margen tendrán las enmiendas? Escaso. Por eso es imprescindible recomendar que el que quiera recortar el carácter injusto de los recortes en salarios públicos tendrá que ser consciente de que quitar dinero de una partida para dárselo a otra implica la posibilidad de trasladar la injusticia a otro ámbito, desvestir a un santo para vestir a otro. Pero siempre se pueden evitar situaciones especialmente lesivas.

              A tal efecto es una buena iniciativa la que el grupo parlamentario de IULVCA ha previsto proponer de que no se recorten los salarios que no superen los mil euros. Añado otra sugerencia, por si alguien quiere tenerla en cuenta: que los recorten no sean lineales, sino que se hagan según tramos de ingresos; pues no produce el mismo daño a la economía familiar recortar un 5% la productividad de quien cobra 500 euros por ella a final de año, que quien cobra 10.000 euros anuales. Otra posible enmienda: recortar la acción social selectivamente: no a los que perciben salarios bajos, y sí a quienes pueden con su salario hacer frente a los gastos de ortodoncia o de gafas del hijo o hija del empleado público, etc.

              No es inevitable la confusión. Yo mismo he oído decirle a un insigne sindicalista que con este plan de reequilibrio no es cierto que no se vaya a despedir gente. Cosa que contrasta con una simple lectura del decreto. Pero que conviene aclarar, pues en estos momentos la confusión de la gente de izquierdas es un peligro real. Urge que IULVCA explique en un panfleto la verdadera dimensión de los recortes y en qué consiste su posición ante ellos, que los compare con los que hace el PP en otras CC.AA. (ver el cuadro que publica El País el viernes 18 de mayo), y que dé a conocer las enmiendas que el grupo parlamentario piensa proponer. Alguien tiene que sacar tiempo para esa tarea, que es prioritaria.

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Dice hoy la viñeta de El Roto que “los combustibles fósiles se acaban, en cambio ideas fósiles hay para rato”. En efecto, el gobierno de Rajoy sigue insistiendo en que ya ha hecho todo lo que tenía que hacer, y ahora le toca a la UE y al BCE echarle una manita a España. Se refieren Tanto Rajoy como Guindos a que las reformas y recortes que se le habían exigido a España se han culminado con la reforma financiera (que comprende además de dinero público, una auditoría por agentes independientes en la que el gobierno ha cedido soberanía implicando al BCE) y una voluntad de intervención de las autonomías que no reajusten su presupuesto para cumplir este año 2012 con el déficit público al 1’5%.

            Ideas fósiles justo cuando haría falta medidas extraordinarias para crear riqueza y empleo, y volver a dar crédito a las empresas. Porque España sigue “con el agua al cuello” (título de una excelente novela policiaco-política del griego Petros Márkaris, por cierto), con el horizonte de los 6 millones de parados ya a la vuelta de la esquina, con una crisis bancaria desatada por el falseamiento de las cuentas en la Bankia de Rato y Esperanza Aguirre que le van a costar al erario público unos 15.000 millones de euros(espera de Guindos que no más), con una prima de riesgo que se eleva ya por encima de los 500 puntos, con una obligación de pagar 30.000 millones por los intereses de la deuda, con unos recortes que significan profesores despedidos, más alumnos por aula, menos becas, menos comedores escolares, unas tasas universitarias más caras, peor calidad en la educación y la universidad pública; una sanidad con menos profesionales atendiéndola, con hospitales y centros de salud o cerrados o privatizados, con el copago farmacéutico, sanitario y hospitalario, con unas intervenciones quirúrgicas excluidas de los servicios mínimos de la sanidad pública, y en definitiva con una sanidad pública más privatizada y de peor calidad; con unos salarios que de media se han recortado en un 6%; con unas pensiones contributivas más inaccesibles cada vez, y unas prestaciones por desempleo cuyo coste previsto en el presupuesto de Rajoy ha sido sobrepasado, y por tanto tiene en el aire su financiación; con una I+D+i recortada en un 40%, lo mismo que la inversión en infraestructuras; con una Grecia a punto de salir del euro y de arrastrar con ellos a España a la ruina de la intervención, el rescate y una devaluación mayor de nuestro nivel de vida, ya de por sí condenado a una reducción del 30% de media respecto de la situación anterior a la llegada de la crisis; etc. Crisis económica que empieza a traducirse en una crisis social de consecuencias imprevisibles.     

Ideas fósiles. Pues se piensa de forma cada vez más extendida entre los expertos de EE.UU., de la UE y de España que lo que hacen falta son estímulos a la economía productiva y no seguir por la vía del ajuste fiscal que lo único que engendra es cada vez más recesión, como ya se ha demostrado largamente durante estos últimos tres años. Porque los mercados no sólo no se fían de las cuentas de los bancos, sino de que España pueda hacer caja suficiente para pagar sus deudas, con esta política de desecación de sus fuentes de creación de riqueza. Así, el ajuste que en principio se hace desde el gobierno para dar confianza a los mercados, se convierte justamente en lo contrario, en la causa de esa desconfianza. 

Pero Hollande lo tiene crudo si piensa que va a convencer a Merkel de que abandone el dogmatismo del Pacto fiscal, que es su objetivo único y su mayor mérito político. Serán las elecciones alemanas, región a región, y las generales de aquí a algo más de un año, las que apeen a Merkel, si los alemanes quieren. Pero así y todo, ¿quién apea a los mercados de su egoísmo y miedo irracional? ¿La solución socialdemócrata? No creo en ella, pues los PS cuando están en el poder se pliegan a los dictados de los mercados. Hace falta una buena sacudida, una auténtica revolución popular para crear una hegemonía de los de abajo, y que los inversores que quieran hacer negocios se frenen en sus aspiraciones de acumulación de beneficios y dejen de jugar a la ruleta rusa del casino financiero.

Y mientras eso llega, ¿qué puede IU? En Extremadura ha dejado que gobierne el PP de Monago, y lo va a pagar caro. En Andalucía donde también era la llave, ha pactado un gobierno de coalición con un programa común y sus líneas rojas marcadas en no asumir los recortes en los servicios básicos de la sanidad, la educación, la dependencia, además de prever la aprobación de 28 leyes, un plan de empleo y otro de protección social, entre otras muchas medidas.

Pero ayer mismo la consejera de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, presentaba el mayor recorte que un gobierno autonómico haya podido hacer en toda la historia de Andalucía. La justificación de estos recortes de 2.500 millones de euros del presupuesto de 2012 es que se hace “por imperativo legal”. Es verdad que la recién aprobada ley de estabilidad presupuestaria obliga a las CC.AA. a cumplir con el objetivo del déficit del 1,5% del PIB en este ejercicio, bajo amenaza de intervención por parte del Estado en aquella o aquellas que incumplan. ¿Qué podía haber hecho IULVCA en ese cogobierno? ¿Negarse a cumplir la ley? No, hubiera sido pueril apearse de la responsabilidad de gobernar a las primeras de cambio, aunque en estas se tenga que recortar, y por tanto se deba asumir la contradicción de tragarnos todas las veces que hemos despotricado contra todo tipo de recortes, sin entrar en más consideraciones de su oportunidad o inoportunidad.     

Donde pueden estar más o menos justificadas las críticas son en cada uno de los recortes o de las  medidas en concreto. Ayer mismo tuve una ardorosa discusión con una amiga de toda la vida, votante de IU, que recogía las críticas de algunas otras votantes que no entendían y podían justificar cómo IULVCA había aprobado en el consejo de gobierno de la Junta de Andalucía la bajada de sueldo de los 266.999 empleados públicos que perciben una nómina de la Junta de Andalucía. Veamos si mi amiga tiene razón o no:

1º) Ya hemos dicho que los recortes se hacen “por imperativo legal”, es decir, porque hay que cumplir una ley que ha aprobado la mayoría absoluta del PP en el Congreso de los Diputados, para cumplir las directrices marcadas por la UE y el FMI. Pero el gobierno central podría tener una posición más beligerante contra las políticas de recorte, podría alinearse con Hollande, por ejemplo, y no hacerle el juego sucio a la oligarquía político-financiera que ahora gobierna Europa. Pero para eso el PP tendría que ser otro. Porque el problema es que tanto Rajoy como de Guindos se creen lo que dicen. Y así no hay solución posible. Luego la responsabilidad de los recortes en principio no están en el cogobierno andaluz, sino en el gobierno de Rajoy. Que no saque pecho Arenas, pues todo lo que diga será pura demagogia.

2º) Hay que explicar bien el conjunto de medidas adoptadas, pues la ignorancia hace a veces hablar más de la cuenta. Me decía mi amiga ayer que si no se podía haber subido más el IRPF para evitar tener que recortar los salarios de los empleados públicos. Pero es que eso ya se ha aprobado ayer mismo en el consejo de gobierno andaluz: en realidad el presupuesto andaluz de 2012 se recorta en 3.500 millones, de los cuales 1.000 se financian con una subida de la recaudación por la vía de una nueva reforma fiscal consistente en la adopción de varias medidas: aumentará en un punto la tarifa autonómica del IRPF para las rentas de entre 60.000 y 120.000 euros (con lo que se conseguirá recaudar 25 millones más), después de que la última reforma fiscal de hace dos años subió ya dos puntos; además se va a multiplicar la tarifa actual del impuesto de Patrimonio (9 millones más de recaudación) y por dos el de venta de hidrocarburos (120 millones más), salvo el gasóleo agrícola; el IAJD (actos jurídicos documentados) pasará del 1,2%al 1,5% (100 millones más); también se aumentará la tasa fiscal sobre las máquinas tragaperras (16 millones más). En consecuencia no parece una reforma fiscal regresiva, sino más bien todo lo contrario, aunque sí sería cuestionable que se redunde en gravar más la venta de hidrocarburos, lo que puede encarecer el transporte y por tanto hacer subir el IPC, para mayor desgracia de quienes menores salarios tienen, pudiendo además contribuir en teoría a una pérdida de competitividad de los productos andaluces; aunque el incremento impositivo es tan reducido que dudo mucho que el impacto pueda ser de verdad lesivo para dicha competitividad.

3º) ¿Cabía acudir a la emisión de más deuda? Imposible. Prohibido por el gobierno central. El principal problema que atraviesan ahora las CC.AA. es de liquidez. Las emisiones de deuda de las comunidades para 2012 son de cerca de 33.000 millones de euros, de los cuales 17.000 tienen vencimiento de deuda, y los 16.000 millones restantes, son para financiar con deuda nueva el déficit previsto este año, un 1,5% del PIB de las comunidades. Pero Andalucía, al no ser de las CC.AA. más endeudadas relativamente hablando, no le llegará de esta cantidad más allá de lo previsto en el presupuesto de 2012 para amortizar deuda, e ir liberando las cuentas de la losa que le impide tener suficiente liquidez y credibilidad en los mercados (porque lo que es ahora, si no está avalada por el Estado, para Andalucía no hay suscripción de deuda que valga en el mercado).

4º) También decía mi amiga que se podían recortar otros gastos. Pero esto ya se ha aprobado también en el consejo de gobierno de ayer, 15-M: en gastos corrientes, se reducen un 50% la flota de vehículos de altos cargos, se limita el cobro de dietas, se elimina la partida de protocolo para altos cargos y personal directivo de las empresas públicas, salvo la del presidente y los consejeros; y la partida en publicidad también se recorta un 50%.

5º) Desgraciadamente el gobierno andaluz ha tenido que congelar la inversión pública, por lo que no habrá obra nueva salvo en casos excepcionales. Esto no es una buena noticia, pues ello quiere decir que la consejería de fomento va a tener que restringir su acción prácticamente a mantener las carreteras que hay, y poco más. Lo cual reduce la aplicación de medidas anticíclicas, sobre todo en el castigado sector de la construcción. ¿Por qué se produce este recorte en inversiones? Porque el gobierno central incumple la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Andalucía que obliga al Estado a transferir en inversiones el equivalente a su peso poblacional (17’8%); el gobierno sin embargo le roba a Andalucía 1.504 millones, por lo que el presupuesto debe verse recortado. 

6º) El recorte de gastos es 2.500 millones de euros, 200 millones menos que el anunciado. Ello pese a que el gobierno central también va a transferir a Andalucía 800 millones menos para Dependencia, gratuidad de los libros de texto, políticas activas de empleo, etc. ¿Se debe recortar este gasto social? ¿O tendrá que salir el dinero que cubra esos gastos no cubiertos por las transferencias del Estado de otras partidas?

7º) No olvidemos que el capítulo I o de personal son más de 9.000 millones de euros del total de 29.500 en que va a quedar, y que la sanidad se lleva casi 10.0000 millones y la educación más universidades representan unos 7.700 millones. En las condiciones antes explicadas, ¿de dónde va a salir el recorte a que nos obligan Rajoy y Arenas? Del capítulo de personal. Pero esto se puede hacer de dos formas: o se recortan servicios sanitarios y educativos despidiendo a unos 30.000 empleados públicos de la Junta de Andalucía, o hay que reducir una parte de los salarios. El dilema es claro, y la solución que el gobierno PSOE-IULVCA ha sido no tocar la calidad de los servicios sanitarios y educativos, pues es una de las líneas rojas del acuerdo programático, como tiene que ser. Luego no quedaba otro remedio que reducir las retribuciones de los empleados públicos, se mire por donde se mire.

8º) Hay que recalcar que se trata de evitar el repago sanitario, el cierre o privatización de centros sanitarios, el incremento de las ratios de alumnos por clase. Los sanitarios, los educadores y demás empleados públicos deben saber valorar esto, pues la sanidad y la educación públicas son salario diferido, patrimonio de todos, de ellos también. Me preguntaba mi discrepante amiga ayer que entonces, ¿cuál es la diferencia entre los recortes del PP y lo que ha hecho el gobierno donde participa IU? Pues precisamente eso: que en las CC.AA. gobernadas por el PP se está prescindiendo o despidiendo a miles de empleados públicos, se están privatizando hospitales, se aplica el copago (o repago), mientras que la presencia de IULVCA en el cogobierno va a evitar esa reducción del estado del bienestar, en la medida de lo que pueda.

9ª) También en el sector privado, en empresas como Seat, por ejemplo, se ha pactado entre los trabajadores y la empresa la reducción de salarios y/u horarios para evitar despidos. En el colectivo del personal de la Junta de Andalucía también es necesario ejercer este tipo de solidaridad entre los trabajadores; desde la izquierda no se puede entender afirmaciones como las que algunos mantienen de que “a los interinos que les despidan”.

10º) La medida más polémica consiste en suspender de forma temporal la percepción de los complementos que perciben hasta ahora. La eliminación de los pluses significará una reducción del salario de hasta un 6%, aunque la rebaja para los interinos será el doble, con reducción porcentualmente similar de su jornada laboral. También se disminuirán las horas extraordinarias.

11º) La reducción de salarios afectará al presidente de la Junta, a los consejeros y viceconsejeros que se bajarán el sueldo en un 5%, después de que en 2011 sufrieran un recorte del 15%, y desde hace dos años tuvieran el sueldo congelado. En cuanto a los cargos elegidos por el Parlamento, habrá que esperar a que la medida se apruebe por éste, pero la propuesta ya está hecha y es la misma.

12º) Una cuestión de formas: se tendría que haber convocado a la Mesa General de la Función Pública de Andalucía antes de adoptar la decisión en el consejo de gobierno. Porque las condiciones laborales y salariales hay que negociarlos. Posiblemente los sindicatos no hubieran estado de acuerdo en ningún caso. Pero en democracia las formas son muy importantes, y para IULVCA la democracia debe ser participativa, no sólo representativa. Es un error en el que no debería incurrir el gobierno de izquierdas de Andalucía.

Conclusión: ¿Eran inevitables estos recortes? Por imperativo legal, sí. ¿Se podrían haber hecho en otros conceptos? Siempre es posible rebuscar más partidas en las que recortar, pero quedaba muy poco margen si no se quería recortar la calidad de los servicios públicos de la sanidad y la educación. ¿Se podría haber hecho de otra forma? Sí, convocando antes a los sindicatos del sector de empleados públicos.

 

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Dice hoy la viñeta de El Roto que “los combustibles fósiles se acaban, en cambio ideas fósiles hay para rato”. En efecto, el gobierno de Rajoy sigue insistiendo en que ya ha hecho todo lo que tenía que hacer, y ahora le toca a la UE y al BCE echarle una manita a España. Se refieren Tanto Rajoy como Guindos a que las reformas y recortes que se le habían exigido a España se han culminado con la reforma financiera (que comprende además de dinero público, una auditoría por agentes independientes en la que el gobierno ha cedido soberanía implicando al BCE) y una voluntad de intervención de las autonomías que no reajusten su presupuesto para cumplir este año 2012 con el déficit público al 1’5%.

            Ideas fósiles justo cuando haría falta medidas extraordinarias para crear riqueza y empleo, y volver a dar crédito a las empresas. Porque España sigue “con el agua al cuello” (título de una excelente novela policiaco-política del griego Petros Márkaris, por cierto), con el horizonte de los 6 millones de parados ya a la vuelta de la esquina, con una crisis bancaria desatada por el falseamiento de las cuentas en la Bankia de Rato y Esperanza Aguirre que le van a costar al erario público unos 15.000 millones de euros(espera de Guindos que no más), con una prima de riesgo que se eleva ya por encima de los 500 puntos, con una obligación de pagar 30.000 millones por los intereses de la deuda, con unos recortes que significan profesores despedidos, más alumnos por aula, menos becas, menos comedores escolares, unas tasas universitarias más caras, peor calidad en la educación y la universidad pública; una sanidad con menos profesionales atendiéndola, con hospitales y centros de salud o cerrados o privatizados, con el copago farmacéutico, sanitario y hospitalario, con unas intervenciones quirúrgicas excluidas de los servicios mínimos de la sanidad pública, y en definitiva con una sanidad pública más privatizada y de peor calidad; con unos salarios que de media se han recortado en un 6%; con unas pensiones contributivas más inaccesibles cada vez, y unas prestaciones por desempleo cuyo coste previsto en el presupuesto de Rajoy ha sido sobrepasado, y por tanto tiene en el aire su financiación; con una I+D+i recortada en un 40%, lo mismo que la inversión en infraestructuras; con una Grecia a punto de salir del euro y de arrastrar con ellos a España a la ruina de la intervención, el rescate y una devaluación mayor de nuestro nivel de vida, ya de por sí condenado a una reducción del 30% de media respecto de la situación anterior a la llegada de la crisis; etc. Crisis económica que empieza a traducirse en una crisis social de consecuencias imprevisibles.     

Ideas fósiles. Pues se piensa de forma cada vez más extendida entre los expertos de EE.UU., de la UE y de España que lo que hacen falta son estímulos a la economía productiva y no seguir por la vía del ajuste fiscal que lo único que engendra es cada vez más recesión, como ya se ha demostrado largamente durante estos últimos tres años. Porque los mercados no sólo no se fían de las cuentas de los bancos, sino de que España pueda hacer caja suficiente para pagar sus deudas, con esta política de desecación de sus fuentes de creación de riqueza. Así, el ajuste que en principio se hace desde el gobierno para dar confianza a los mercados, se convierte justamente en lo contrario, en la causa de esa desconfianza.  

Pero Hollande lo tiene crudo si piensa que va a convencer a Merkel de que abandone el dogmatismo del Pacto fiscal, que es su objetivo único y su mayor mérito político. Serán las elecciones alemanas, región a región, y las generales de aquí a algo más de un año, las que apeen a Merkel, si los alemanes quieren. Pero así y todo, ¿quién apea a los mercados de su egoísmo y miedo irracional? ¿La solución socialdemócrata? No creo en ella, pues los PS cuando están en el poder se pliegan a los dictados de los mercados. Hace falta una buena sacudida, una auténtica revolución popular para crear una hegemonía de los de abajo, y que los inversores que quieran hacer negocios se frenen en sus aspiraciones de acumulación de beneficios y dejen de jugar a la ruleta rusa del casino financiero.

Y mientras eso llega, ¿qué puede IU? En Extremadura ha dejado que gobierne el PP de Monago, y lo va a pagar caro. En Andalucía donde también era la llave, ha pactado un gobierno de coalición con un programa común y sus líneas rojas marcadas en no asumir los recortes en los servicios básicos de la sanidad, la educación, la dependencia, además de prever la aprobación de 28 leyes, un plan de empleo y otro de protección social, entre otras muchas medidas.

Pero ayer mismo la consejera de Hacienda y Administración Pública, Carmen Martínez Aguayo, presentaba el mayor recorte que un gobierno autonómico haya podido hacer en toda la historia de Andalucía. La justificación de estos recortes de 2.500 millones de euros del presupuesto de 2012 es que se hace “por imperativo legal”. Es verdad que la recién aprobada ley de estabilidad presupuestaria obliga a las CC.AA. a cumplir con el objetivo del déficit del 1,5% del PIB en este ejercicio, bajo amenaza de intervención por parte del Estado en aquella o aquellas que incumplan. ¿Qué podía haber hecho IULVCA en ese cogobierno? ¿Negarse a cumplir la ley? No, hubiera sido pueril apearse de la responsabilidad de gobernar a las primeras de cambio, aunque en estas se tenga que recortar, y por tanto se deba asumir la contradicción de tragarnos todas las veces que hemos despotricado contra todo tipo de recortes, sin entrar en más consideraciones de su oportunidad o inoportunidad.      

Donde pueden estar más o menos justificadas las críticas son en cada uno de los recortes o de las  medidas en concreto. Ayer mismo tuve una ardorosa discusión con una amiga de toda la vida, votante de IU, que recogía las críticas de algunas otras votantes que no entendían y podían justificar cómo IULVCA había aprobado en el consejo de gobierno de la Junta de Andalucía la bajada de sueldo de los 266.999 empleados públicos que perciben una nómina de la Junta de Andalucía. Veamos si mi amiga tiene razón o no:

1º) Ya hemos dicho que los recortes se hacen “por imperativo legal”, es decir, porque hay que cumplir una ley que ha aprobado la mayoría absoluta del PP en el Congreso de los Diputados, para cumplir las directrices marcadas por la UE y el FMI. Pero el gobierno central podría tener una posición más beligerante contra las políticas de recorte, podría alinearse con Hollande, por ejemplo, y no hacerle el juego sucio a la oligarquía político-financiera que ahora gobierna Europa. Pero para eso el PP tendría que ser otro. Porque el problema es que tanto Rajoy como de Guindos se creen lo que dicen. Y así no hay solución posible. Luego la responsabilidad de los recortes en principio no están en el cogobierno andaluz, sino en el gobierno de Rajoy. Que no saque pecho Arenas, pues todo lo que diga será pura demagogia.

2º) Hay que explicar bien el conjunto de medidas adoptadas, pues la ignorancia hace a veces hablar más de la cuenta. Me decía mi amiga ayer que si no se podía haber subido más el IRPF para evitar tener que recortar los salarios de los empleados públicos. Pero es que eso ya se ha aprobado ayer mismo en el consejo de gobierno andaluz: en realidad el presupuesto andaluz de 2012 se recorta en 3.500 millones, de los cuales 1.000 se financian con una subida de la recaudación por la vía de una nueva reforma fiscal consistente en la adopción de varias medidas: aumentará en un punto la tarifa autonómica del IRPF para las rentas de entre 60.000 y 120.000 euros (con lo que se conseguirá recaudar 25 millones más), después de que la última reforma fiscal de hace dos años subió ya dos puntos; además se va a multiplicar la tarifa actual del impuesto de Patrimonio (9 millones más de recaudación) y por dos el de venta de hidrocarburos (120 millones más), salvo el gasóleo agrícola; el IAJD (actos jurídicos documentados) pasará del 1,2%al 1,5% (100 millones más); también se aumentará la tasa fiscal sobre las máquinas tragaperras (16 millones más). En consecuencia no parece una reforma fiscal regresiva, sino más bien todo lo contrario, aunque sí sería cuestionable que se redunde en gravar más la venta de hidrocarburos, lo que puede encarecer el transporte y por tanto hacer subir el IPC, para mayor desgracia de quienes menores salarios tienen, pudiendo además contribuir en teoría a una pérdida de competitividad de los productos andaluces; aunque el incremento impositivo es tan reducido que dudo mucho que el impacto pueda ser de verdad lesivo para dicha competitividad.

3º) ¿Cabía acudir a la emisión de más deuda? Imposible. Prohibido por el gobierno central. El principal problema que atraviesan ahora las CC.AA. es de liquidez. Las emisiones de deuda de las comunidades para 2012 son de cerca de 33.000 millones de euros, de los cuales 17.000 tienen vencimiento de deuda, y los 16.000 millones restantes, son para financiar con deuda nueva el déficit previsto este año, un 1,5% del PIB de las comunidades. Pero Andalucía, al no ser de las CC.AA. más endeudadas relativamente hablando, no le llegará de esta cantidad más allá de lo previsto en el presupuesto de 2012 para amortizar deuda, e ir liberando las cuentas de la losa que le impide tener suficiente liquidez y credibilidad en los mercados (porque lo que es ahora, si no está avalada por el Estado, para Andalucía no hay suscripción de deuda que valga en el mercado).

4º) También decía mi amiga que se podían recortar otros gastos. Pero esto ya se ha aprobado también en el consejo de gobierno de ayer, 15-M: en gastos corrientes, se reducen un 50% la flota de vehículos de altos cargos, se limita el cobro de dietas, se elimina la partida de protocolo para altos cargos y personal directivo de las empresas públicas, salvo la del presidente y los consejeros; y la partida en publicidad también se recorta un 50%.

5º) Desgraciadamente el gobierno andaluz ha tenido que congelar la inversión pública, por lo que no habrá obra nueva salvo en casos excepcionales. Esto no es una buena noticia, pues ello quiere decir que la consejería de fomento va a tener que restringir su acción prácticamente a mantener las carreteras que hay, y poco más. Lo cual reduce la aplicación de medidas anticíclicas, sobre todo en el castigado sector de la construcción. ¿Por qué se produce este recorte en inversiones? Porque el gobierno central incumple la Disposición Adicional Tercera del Estatuto de Andalucía que obliga al Estado a transferir en inversiones el equivalente a su peso poblacional (17’8%); el gobierno sin embargo le roba a Andalucía 1.504 millones, por lo que el presupuesto debe verse recortado.  

6º) El recorte de gastos es 2.500 millones de euros, 200 millones menos que el anunciado. Ello pese a que el gobierno central también va a transferir a Andalucía 800 millones menos para Dependencia, gratuidad de los libros de texto, políticas activas de empleo, etc. ¿Se debe recortar este gasto social? ¿O tendrá que salir el dinero que cubra esos gastos no cubiertos por las transferencias del Estado de otras partidas?

7º) No olvidemos que el capítulo I o de personal son más de 9.000 millones de euros del total de 29.500 en que va a quedar, y que la sanidad se lleva casi 10.0000 millones y la educación más universidades representan unos 7.700 millones. En las condiciones antes explicadas, ¿de dónde va a salir el recorte a que nos obligan Rajoy y Arenas? Del capítulo de personal. Pero esto se puede hacer de dos formas: o se recortan servicios sanitarios y educativos despidiendo a unos 30.000 empleados públicos de la Junta de Andalucía, o hay que reducir una parte de los salarios. El dilema es claro, y la solución que el gobierno PSOE-IULVCA ha sido no tocar la calidad de los servicios sanitarios y educativos, pues es una de las líneas rojas del acuerdo programático, como tiene que ser. Luego no quedaba otro remedio que reducir las retribuciones de los empleados públicos, se mire por donde se mire.

8º) Hay que recalcar que se trata de evitar el repago sanitario, el cierre o privatización de centros sanitarios, el incremento de las ratios de alumnos por clase. Los sanitarios, los educadores y demás empleados públicos deben saber valorar esto, pues la sanidad y la educación públicas son salario diferido, patrimonio de todos, de ellos también. Me preguntaba mi discrepante amiga ayer que entonces, ¿cuál es la diferencia entre los recortes del PP y lo que ha hecho el gobierno donde participa IU? Pues precisamente eso: que en las CC.AA. gobernadas por el PP se está prescindiendo o despidiendo a miles de empleados públicos, se están privatizando hospitales, se aplica el copago (o repago), mientras que la presencia de IULVCA en el cogobierno va a evitar esa reducción del estado del bienestar, en la medida de lo que pueda.

9ª) También en el sector privado, en empresas como Seat, por ejemplo, se ha pactado entre los trabajadores y la empresa la reducción de salarios y/u horarios para evitar despidos. En el colectivo del personal de la Junta de Andalucía también es necesario ejercer este tipo de solidaridad entre los trabajadores; desde la izquierda no se puede entender afirmaciones como las que algunos mantienen de que “a los interinos que les despidan”.

10º) La medida más polémica consiste en suspender de forma temporal la percepción de los complementos que perciben hasta ahora. La eliminación de los pluses significará una reducción del salario de hasta un 6%, aunque la rebaja para los interinos será el doble, con reducción porcentualmente similar de su jornada laboral. También se disminuirán las horas extraordinarias.

11º) La reducción de salarios afectará al presidente de la Junta, a los consejeros y viceconsejeros que se bajarán el sueldo en un 5%, después de que en 2011 sufrieran un recorte del 15%, y desde hace dos años tuvieran el sueldo congelado. En cuanto a los cargos elegidos por el Parlamento, habrá que esperar a que la medida se apruebe por éste, pero la propuesta ya está hecha y es la misma.

12º) Una cuestión de formas: se tendría que haber convocado a la Mesa General de la Función Pública de Andalucía antes de adoptar la decisión en el consejo de gobierno. Porque las condiciones laborales y salariales hay que negociarlos. Posiblemente los sindicatos no hubieran estado de acuerdo en ningún caso. Pero en democracia las formas son muy importantes, y para IULVCA la democracia debe ser participativa, no sólo representativa. Es un error en el que no debería incurrir el gobierno de izquierdas de Andalucía.

Conclusión: ¿Eran inevitables estos recortes? Por imperativo legal, sí. ¿Se podrían haber hecho en otros conceptos? Siempre es posible rebuscar más partidas en las que recortar, pero quedaba muy poco margen si no se quería recortar la calidad de los servicios públicos de la sanidad y la educación. ¿Se podría haber hecho de otra forma? Sí, convocando antes a los sindicatos del sector de empleados públicos.

 

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Cada año tiene su 15-M

Posted: 14 mayo 2012 in Uncategorized

            Sólo se conmemora lo que ya pasó. Por eso no deberíamos hablar de “conmemoración” del 15-M como un movimiento que existió a partir del 15-M de 2011, sino más bien como reanudación o cumpleaños, como se quiera. Lo importante es que la memoria no se pierda, y eso está asegurado porque cada año tiene su 15-M en el calendario. En este 2012 ha sido el 12-M el día elegido por las asambleas coordinadas del movimiento para volver a convocar concentraciones y manifestaciones masivas en decenas de ciudades españolas (unas 80). Y se han visto llegar a la Puerta del Sol de Madrid, por ejemplo, columnas de manifestantes procedentes de los distintos barrios o distritos de la ciudad, pues en su momento el movimiento había decidido descentralizarse y organizarse por barrios, para realizar acciones más pegadas al terreno, como han sido el apoyo a los desahuciados de sus viviendas, impidiendo que muchos casos que estos desahucios se llevasen a cabo.  

            ¿Ha sido un éxito o un fracaso? Se han vuelto a reunir en cada una de las plazas decenas de miles de personas, y eso es un éxito. Según el Ministerio del Interior, 35.000 en Madrid, 40.000 en Barcelona, 8.000 en Valencia, 6.000 en Vigo, 5.000 en Alicante, 3.000 en Bilbao, 2.000 en Sevilla, 2.000 en Málaga, etc. Cifras todas ellas a la baja, pero no pueden ocultar el elevado numeroso de personas que siguen indignadas en este 12-M. Las reivindicaciones se han reflejado en slogans tan imaginativos como en otras ocasiones; por ejemplo: “¡Devolved el país, a los ciudadanos!”, “¡Son maleantes, los que cazan elefantes!”, “¡Es mentira! ¡Sí hay dinero! ¿Quién lo tiene? ¡Los banqueros!”, “¡Apaga la tele, enciende tu mente!”, “¡El próximo parado, será el diputado!”, “¡Que no, que no tenemos miedo!”, “¡Con este Gobierno, vamos de culo!”, “¡La ley de extranjería, a la reina Sofía!”, “¡Mariano, que no llegas al verano!”, “60 millones para la Iglesia y si te pones enfermo, agua bendita”, “Sin escuela pública muchos no hubiéramos puesto tildes en esta frase”, “Más elefantes y menos gobernantes”, etc.

El 15-M español ha sido celebrado no sólo en las ciudades españolas, sino que se ha extendido a otras ciudades del mundo, como Lisboa, Londres, Frankfurt, Atenas, Roma y otras ciudades europeas. La indignación es global, y en todas ellas se han mezclado las reivindicaciones contra el capitalismo global junto con las reclamaciones más caseras, de los propios países, sobre todo en los que más se han cebando las injustas medidas de recorte que han impuesto las oligarquías político-financieras del mundo globalizado: Portugal, Grecia, Italia…

Ahora bien, en esta ocasión la policía ha estado armada hasta los dientes y perfectamente preparada para ejercer su papel represor, impidiendo las acampadas, y disolviendo las concentraciones más allá de determinada hora de la noche. El gobierno había decretado una especie de “toque de queda” a las 22 horas, como en las ciudades sitiadas o en estado de guerra o excepción. Aunque los manifestantes desafiaron este horario, las concentraciones se fueron disolviendo de forma natural, y sólo cuando ya quedaban pocos indignados en las plazas, se produjeron las intervenciones policiales. Ha habido desalojos en Madrid, Palma de Mallorca, Cádiz, Valencia, entre otras. Se han producido detenciones, palos de la policía, algunos heridos, aunque han sido la excepción.

¿Qué es lo que ha variado desde el 15-M del 2011 al 12-M del 2012? Pues el carácter ideológico del gobierno. Porque pese a lo espléndidamente movilizador que fue el 15-M del pasado año, la derecha del PP arrasó en las elecciones generales del 20-N del mismo 2011. Porque se quiera o no, la derecha del PP que gobierna hoy España con Rajoy a la cabeza tiene en su seno a la extrema derecha que en otros países va por libre, y ese sesgo represor y violento se nota en el tratamiento al ejercicio ciudadano de la defensa activa en la calle de las libertades y los derechos. El gobierno no ha escatimado medios: miles de policías, cientos de furgonas, decenas de helicópteros… Hay más represión, como era de prever.

Y contra la represión consecuencia de la acción, vuelta a la reacción, que  su vez generará más represión. Es un círculo vicioso acción-represión-acción. El 13-M ha vuelto a ser el escenario de las movilizaciones contra las detenciones y los desalojos habidos el día anterior. De nuevo se han convocado asambleas y se ha desafiado el toque de queda. Algunos indignados se preguntan qué falta tenía la policía de desalojar cuando ya quedaban personas en las plazas de los convocados. Los que hemos vivido otras épocas de represión en dictadura, sabemos que la represión ejercida a destiempo está en el ADN del autoritarismo. Algunos piensan que ha sido un fallo caer en las provocaciones policiales. Ingenuidad. La represión no se ejerce contra quienes presuntamente puedan haber realizado tal o cual actuación más o menos violenta, sino como simple medida disuasoria contra la extensión del movimiento, y para enfrentar a la opinión pública (convenientemente manipulada por sus medios de comunicación) contra el movimiento 15-M. Pues les molesta sobre todo el prestigio social que adquirió en 2011 por su carácter pacífico y por su eficacia frente a los desahucios. Ingenuidad cuya raíz es que a veces se nos olvida que el nuevo régimen que pretende imponer la derecha neoliberal en el mundo, incluido el gobierno de Rajoy en España, es un régimen autoritario con la legitimidad prestada por el formalismo democrático del pase por las urnas cada equis tiempo. Pues en eso estamos. En una especie de dictadura de los mercados con apariencia democrática.   

Pero en medio de la movilización, el debate sobre cómo seguir el movimiento. Se habló sobre desarme nuclear, sobre el derecho a la vivienda, sobre el derecho a la mujer a decidir, sobre la objeción fiscal con respecto a la subida del IVA. Al parecer el consenso se centra en la defensa de sanidad y la educación públicas. Perfecto. Es lo que lleva haciendo la izquierda organizada en los partidos, y sobre todo en IU, desde la acción asociativa y parlamentaria desde antes y después de la constitución del 15-M como movimiento. Bienvenidos a la lucha por el estado del bienestar.     

            No me atrevo a afirmar lo que dice José María Izquierdo en su blog titulado “el ojo izquierdo” cuando recuerda que el movimiento iba a beneficiar el voto de la derecha y que hoy, un año después, sigue manteniendo la misma tesis, Pero lo cierto es que un movimiento como el 15-M tiene un problema congénito: si quiere ser “amplio” no puede “ideologizarse”, y menos institucionalizarse organizándose. Por eso deberá seguir autoorganizándose sobre la ficción de la ausencia de líderes, cuando en realidad sí los hay, aunque estos no ejerzan la autoridad si no es reconocida asamblea a asamblea. Y por eso no pueden converger con partido alguno. Más aún, deben negar como San Pedro tres veces la coincidencia con fuerzas como IU, por más que las propuestas a las que llegue el 15-M sean calcos de propuestas que IU lleva defendiendo desde hace años. ¿Coincidir con la izquierda? Imposible, pues entonces el movimiento se define y corre el riesgo de disolverse.

            Pero ese apoliticismo militante que en términos generales domina el 15-M se vuelve en contra del movimiento, pues al disociar la protesta espontánea de la gente con la organización política en la izquierda, la gente no organizada políticamente que se identifica con el 15-M, queda huérfana de orientación política, y a la hora de votar, sigue la inercia, y la derecha represora, -el PP en este caso-, gana y por goleada. No es una posibilidad en abstracto: ya ha pasado, y se llama 20-N. El apoliticismo se vuelve en contra del 15-M, pese a ser una de las condiciones de su existencia misma, pues lo que predica serán otros los que lo lleven a cabo, o los que se lo pasen por el arco del triunfo; y lo que organizan de sociedad difusamente articulada por un lado, por otro crean las condiciones de gobiernos profusa y armadamente jerarquizados que van a destruirlo. Contradicción insalvable.

            Del 15-M no obstante saldrán dos elementos enormemente positivos: primero, la extensión de una conciencia anticapitalista entre la juventud y segmentos de las clases medias; segundo, saldrán los cuadros anticapitalistas del futuro, cuando con el correr de los tiempos cada cual haya optado políticamente. Que lo harán.

            Enhorabuena por su primer aniversario, y larga vida al 15-M.    

La victoria de François Hollande en las presidenciales francesas han sido vividas en el seno de la izquierda española como un triunfo propio. Sobre todo, lógicamente, entre los desahuciados socialistas del PSOE, que ven cómo el PP sigue aventajándoles por 11 puntos en la encuesta del CIS, y que su líder Rubalcaba tampoco despega. Al menos tienen un líder europeo que sí triunfa, y ese es Hollande.

            Y no vamos a negar que el resto de la izquierda europea también se ha alegrado de la victoria de Hollande en Francia. Las razones son variadas: para empezar, porque el frente de izquierdas de Melénchon y los comunistas franceses había pedido en segunda vuelta el voto para Hollande, por lo que su triunfo se convierte en el de toda la izquierda francesa, aunque luego el poder no se vaya a repartir en absoluto; en segundo lugar, porque se acaba con el desparpajo populista de un Sarkozy que durante la campaña electoral le había hecho guiños a la extrema derecha, con reclamos xenófobos incluidos; en tercer lugar, porque es la segunda vez que se ve a un socialista ocupar el Elíseo, después de Miterrand, que tan contradictorio sabor agridulce nos dejó en la memoria.

            Pero si en algo nos puede satisfacer la victoria de Hollande es que se produce en el contexto de otra gran victoria de la izquierda en Grecia, y de un fracaso del partido de Merkel en las elecciones de una de las regiones alemanas, tan difícil de pronunciar y de transcribir en el papel. Porque si Hollande ha triunfado en Francia es por haber lanzado el compromiso de hacer virar la política europea hacia otro rumbo distinto de el del tándem Merkozy, repudiando la estrategia económica de la austeridad y el ajuste, y priorizando la del crecimiento y el empleo, o al menos haciéndolas compatibles. Y porque si por algo ha fracasado el socialista Pasok griego (asestando en las urnas una caída de más de 30%) y la derechosa Nueva Democracia (con la una caída del 14’58%), a la vez que Syriza (la IU griega) se convertía en la segunda fuerza política griega, con un 16’76% de los votos, es precisamente por lo mismo: por el rechazo popular que cosecha la política de recortes entre la población griega, que prefiere la aventura de salirse incluso del euro, a tener que seguir soportando la injerencia de la troika. Junto al voto de izquierdas de Syriza hay que destacar que el partido comunista KKE también ha subido al 8’47%, y que otra fuerza de izquierdas llamada Izquierda Democrática ha obtenido un 6‘10%, por lo que sumadas todas esas fuerzas hubieran tenido ni más ni menos que un  31’33% de los votos, es decir, que se hubieran convertido juntos en la primera fuerza política del país.

            No todo es positivo en el cómputo final de ambas citas electorales, pues hay que constatar la fuerza que han cobrado también las fuerzas de extrema derecha, tanto en Francia, con una Marie Le Pen que obtiene casi el 20% de los votos en la primera vuelta, como el importantísimo incremento de votos que obtiene ese partido neonazi de cabezas rapadas griego llamado Amanecer Dorado (6’97%). El peligro del crecimiento de una derecha no democrática en Europa como respuesta de una parte de los pueblos que la componen a las políticas de ajuste y recortes, es una realidad que puede seguir creciendo si rápidamente no se rectifican estas políticas tan injustas que en nombre de la legitimidad democrática están haciendo las oligarquías político-financieras de los países de la UE.     

Hollande se ha comprometido a hacer virar a la UE en el sentido de propiciar el crecimiento, sí, aunque como dice Felipe Alcaraz en twitter la izquierda no debería predicar la vuelta al “crecimiento”, pues este parámetro no es sino la capacidad de un sistema productivo de permitir la acumulación capitalista de la riqueza, con independencia de si reparte mejor o peor lo que en definitiva serían las migajas del bienestar y el salario que se les conceden a los trabajadores y a las demás capas populares. En efecto, la izquierda debe hablar si acaso de “desarrollo sostenible”, aunque también este término está puesto en cuestión por los que proponen el decrecimiento (Serge Latouche, la bioeconomía, el ecologismo político, etc.) o incluso el crecimiento cero como respuesta a la crisis económica. Pues como señala Susan Georges, cada 25 años se duplica el PIB mundial, y esto es sencillamente insostenible para el mantenimiento ecológico del planeta.

Pero más allá de este importante debate que se produce en el ámbito de la izquierda o de las ideas progresistas, lo cierto es que en Europa se está abriendo camino la idea de que por la vía de la mera disciplina fiscal o reducción al déficit a cero, no sólo no se avanza hacia una salida del túnel de la crisis, sino que se ahonda aún más ésta, y se perpetúan las recesiones que ya padecen cada vez más países de la zona euro.      

               

El triunfo de François Hollande viene dado porque se ha comprometido a añadirle al tratado que consagra la austeridad un anexo de crecimiento. Ojo: la renunciar a la austeridad ni al pacto fiscal, sino a añadirle un capítulo más sobre cómo propiciar en esas condiciones el crecimiento. Algunos piensan que esto es la cuadratura del círculo. Y otros creen que eso se podría convertir en realidad si junto al mantenimiento de los objetivos de reducción del déficit (o incluso de su flexibilización en los plazos de ejecución de los planes), se habilitan algunos fondos para desarrollar determinados programas que propicien en los países en recesión y con altos índices de paro (España uno de ellos) mecanismos de estímulo al crecimiento y a la creación de empleo.   

De momento en la UE esta línea de inflexión hacia una nueva estrategia económica no se ha traducido más que en buenas palabras, y la convocatoria de una cumbre ”informal” para hablar de ello, a la vez que  se le da la bienvenida al nuevo y flamante presidente francés Hollande. Barroso, el presidente del gobierno europeo (si es que a la Comisión Europea se le puede llamar así) ha lanzado en la prensa un lema más claro que el agua: “Acción para el crecimiento, acción para el empleo”. Pero no ha dicho cómo va a ponerlo en práctica. Y menos con ese raquítico presupuesto europeo. Además, ha añadido que esto se tiene que hacer sin sacrificar la política de reducción del déficit, que es premisa esencial. Entonces, ¿cómo?, ¿quién calcula con precisión la dosis de austeridad y la dosis de crecimiento que hacen falta? Y sobre todo: ¿de dónde salen los dineros para financiar esos programas de crecimiento, si no pueden salir de un mayor endeudamiento? Barroso sin el apoyo de Berlín y de Londres no es nada, y él lo sabe.

¿Nuevos fondos? Cabría la posibilidad de realizar un plan de estímulo a través del Banco Europeo de Inversiones, o creando una tasa de transacciones financieras, o establecer nuevas reglas de reutilización de los fondos estructurales. Pero Alemania recela. Alemania tiene dos motivos para resistirse a esta nueva línea estratégica: primero, el dogmatismo neoliberal al que no renuncia la canciller de hierro Merkel; segundo, que probablemente la financiación de esos programas tendrían que salir de Alemania y otros países saneados económicamente. Y no están dispuestos a poner más dinero, pues –piensan ellos- bastante caro les está saliendo la factura que está pagando por Grecia, Portugal e Irlanda. Ya ha dicho que no está dispuesta a crear “espejismos de crecimiento” financiados con deuda. Alemania se resiste al viraje. Así que Merkel está dispuesta a “recibir con los brazos abiertos a Hollande”, pero sin apearse del burro ni soltar un euro más.  

Hollande puede convertirse en una nueva frustración para la izquierda y para la gente en Europa. Porque mientras que el pacto fiscal tiene un calendario, unas normas que obligan jurídicamente y unas cifras concretas que cumplir, lo suyo son meras palabras y buenas intenciones. ¿Conseguirá Hollande convencer a Merkel y concretar también eso del crecimiento en calendario, normas y cifras? Esa será la prueba del algodón.

Eso sí. Hablar por hablar, en Bruselas se está hablando de concederle a España un año más para flexibilizar sus compromisos de reducción del déficit. Pero de momento quieren conocer mejor las cifras de España, por qué se incumplió en 2011 el compromiso del 6%, y por qué están fallando también las previsiones del presupuesto de Rajoy. Ahora bien, si al final a España se le concede que llegue al 3% del déficit en 2014 en vez de en 2013, el gobierno de Rajoy dará botes de alegría. Así que si Rubalcaba está contento por el triunfo de Hollande, y Rajoy más, pues todos contentos.

¿Todos? La crisis de Bankia nos ha devuelto a la cruda realidad. Al final el dinero de todos deberá servir para salvar los desmanes urbanísticos cometidos en los últimos quince años. Y los recortes de la calidad sanitaria y educativa de los españoles más pobres servirán para tapar las vergüenzas de los banqueros y de los políticos metidos a banqueros, como don Rodrigo Rato.

Nacionalizar las pérdidas (de los bancos y el ladrillo) y privatizar las ganancias (el patrimonio público de la sanidad, la educación, la protección al desempleo, la dependencia, las pensiones).Esa es la cuestión.  

PVP120510

Sé que muchos y muchas de mis compañeros de IULVCA y de sus votantes esgrimirán razones para estar decepcionados con la nueva estructura del gobierno andaluz y el papel que IULVCA va a jugar en él. Pero sean o no justificadas estas razones (yo mismo añadiré a continuación alguna) la decepción no es sino una enorme sinrazón injustificada que no podemos permitirnos.

            Algún sector de la prensa ha dicho que IULVCA no se ha querido comprometer del todo en la nueva estructura que Griñán le ha dado al nuevo ejecutivo andaluz, que ha cogido las consejerías más cómodas por así decirlo. Y en efecto, una visión parcelada del gobierno podría ratificar este juicio a bote pronto, pues las responsabilidades que IUVCA va a coger en el gobierno andaluz son tres:

- la vicepresidencia del gobierno que va a ocupar Diego Valderas va acompañada de la responsabilidad de gestionar el dinero destinado a los ayuntamientos y otras instituciones de ámbito supramunicipal, además de acoger en su seno la memoria histórica (que antes estaba en Justicia) y el consumo (antes en Sanidad). Es como Gobernación, pero sin policía autonómica (no lo han querido los negociadores de IU), y no va a nombrar o coordinar a los delegados provinciales del gobierno (aunque al parecer hay cierto consenso en que estos nombramientos deberán tener el visto bueno de IULVCA, según fuentes de la propia formación política de izquierdas. En consecuencia, esta viceconsejería no es en absoluto comparable con esa consejería “sin cartera” que ocupara Antonio Ortega en el anterior gobierno de coalición PSOE-PA. Si en ella IUVCA logra agrupar el desarrollo rural (no está claro todavía, pues falta conocer el decreto que enumere las respectivas competencias de cada consejería), esta consejería puede dar mucho juego. Y si no, también. Además parece muy apropiada para IULVCA, pues si algo puede aportar al cogobierno es su indiscutible experiencia municipalista. En teoría lo que transfiere desde la Junta a las corporaciones locales son más de 3.000 millones de euros, casi un 10% del presupuesto, un 9’62% para ser exactos (véase la función 81 del presupuesto de 2012, en la figura la cantidad de 3.080.316.422 euros). Pero eso no significa que la consejería de Valderas vaya a gestionar eso, pues la anterior consejería de Gobernación gestionaba unos 300 millones de euros, excluida la Administración de Justicia. Eso equivale a un 0’94% del total presupuestario.  

- alguien ha calificado a la consejería de Turismo y Comercio (sin Deporte) como “la guinda” del gobierno andaluz. En efecto, el turismo es uno de los pocos sectores económicos que funcionan. Y el Comercio tiene una red de fomento en diversas ciudades del mundo (Extenda) cuyo principal reto para el futuro será mantenerla con financiación suficiente y que no la desbaraten los ajustes presupuestarios que haya que hacer “por imperativo legal”. Pero en ella no todo es color de rosa, sobre todo si se tiene en cuenta que de lo que se trata es hacer desde la izquierda un turismo “sostenible”, no esquilmador de más recursos costero-playeros, y que explote más las potencialidades endógenas el interior de Andalucía, de su cultura, patrimonio histórico-artístico; que el perfil del nuevo consejero Rafael Rodríguez (“Fali” para los amigos) responda al clásico malagueñismo de los sucesivos titulares de esta consejería, no tiene por qué ser óbice para desarrollar un buen y novedoso papel en ella. Tampoco va a ser fácil resolver los problemas estructurales que tiene el comercio andaluz, que son transversales a muchas consejerías (infraestructuras, agricultura…) y sobre el que pesa la directiva liberalizadora de la UE (la Bolkestein, para entendernos). Total, lo que se va a gestionar son unos 190 millones de euros, un 0’59% del total presupuestario. Por tanto, de comodidad, nada.   

- la tercera consejería es la de fomento, esto es, infraestructuras de la comunicación y transporte, unos 858 millones de lo anteriormente presupuestado, 2’68%; pero que es una de las partidas más recortadas “por imperativo legal”, por mor de la política de ajustes impuesta desde Bruselas y desde Madrid. Viene a ser lo mismo que gestionara Rosa Aguilar y su sucesora Josefina Cruz Villalón, pero sin la ordenación territorial, lo que es un hándicap para garantizar la sostenibilidad del urbanismo que se permite desde el gobierno andaluz realizar a los promotores privados desde Andalucía. No habrá dinero para nuevas carreteras andaluzas, ni para sueños de promoción de nuevas comunicaciones ferroviarias. Habrá que echarle mucha imaginación, mucha pelea con el gobierno central para que no se excluya a Andalucía. La nueva consejera Elena Cortés tendrá a su lado al imaginativo y experto urbanista José G.Cebrián como viceconsejero, pero sin dinero la imaginación da de sí lo que da, y no se le puede pedir más.

            En total, IULVCA va a gestionar un 4% del presupuesto de la Junta. Poca cosa. Sobre todo si se tiene en cuenta que los caballos de la batalla principal van a ser Educación y Sanidad (con los servicios sociales, cuya consejería inexplicablemente Griñán se la cepilla, posiblemente para poder largar del gobierno a su alternativa rubalcabista Micaela Navarro), y estos tres pilares políticos y presupuestarios van a seguir siendo gestionados por gente del PSOE-A. Lo que no quiere decir que en la batalla contra el gobierno central por el mantenimiento en Andalucía sin recortes ni copagos de estas instituciones del estado del bienestar, IULVCA no vaya a estar presente, pues será el gobierno andaluz en su conjunto el protagonista de convocar al pueblo andaluz en defensa de lo público. Y en esto IULVCA debe (o puede) jugar un papel muy importante de engarce entre las instituciones, las organizaciones sociales y la calle.

            Queda aún por saber cómo queda la estructura periférica, esto es, el esquema de delegados/as provinciales de la Junta. Los delegados provinciales de la Junta van a ser cinco o seis, no más. IULVCA ha reivindicado que de entre ellos a IULVCA le corresponda dos. Pero como no se sabe qué tareas vayan a desempeñar estos delegados/as, ni qué áreas o consejerías habrán de coordinar, pues queda en penumbra el peso institucional que IULVCA tendrá en los ámbitos provinciales como representante del gobierno andaluz.

            Todas estas dudas y valoraciones crean otras tantas razones para la insatisfacción o la decepción que muchos habían puesto en que IULVCA pudiera ocupar un papel de más peso en el seno del gobierno, gestionando consejerías como Educación, o Empleo, o Innovación, o Medio Ambiente, o incluso Agricultura. Nada de eso ha sucedido, y la decepción es razonable.

            Y sin embargo no sé por qué me viene en estos momentos aquella frase que decía mi profesor de Filosofía cuando nos contaba la peripecia de Sísifo, aquel que fue condenado a subir por la empinada ladera de un monte una piedra de enorme tamaño, y cuando sudorosos llegaba a la cumbre la piedra se le caía y tenía que volver a recorrer eternamente el mismo camino. Decía mi profesor, que en estas desoladoras circunstancias había que esforzarse por “ver a Sísifo feliz”.

Llamada al optimismo que comparto. Porque por muchas razones parciales que existan para la insatisfacción sobre los resultados de la negociación a la hora del reparto de las responsabilidades, sería una enorme sinrazón hacer un balance global negativo de lo que en conjunto va a significar este nuevo gobierno andaluz para Andalucía, para España y para Europa, y la contribución que IULCA va a realizar a él, e incluso el rédito político que la misma IULVCA puede recibir por su apuesta estratégica. Esta visión optimista no es fruto de una ingenua visión determinista o transcendentalista de la realidad (como la que apunta a un Sísifo incomprensiblemente feliz), sino que tiene sus razones concretas:

1º) El significado del gobierno andaluz es el de una izquierda plural en el poder, para contener a la derecha y para intentar realizar otro tipo de políticas que no sean las que nos impone la UE y el gobierno de Rajoy. En cierto modo nos hemos adelantado a lo que, a partir de ayer domingo, puede pasar en Europa con un Hollande ganador en las elecciones francesas, con unas elecciones en Grecia que castiga las políticas neoliberales y una derrota de Merkel en las elecciones regionales de Schleswig-Holstein, después de haber perdido antes los importantes länder de Renania del Norte-Westfalia y Baden Württemberg. Si finalmente las políticas de austeridad y ajuste dejan de ser el único eje de la política económica de la UE, Andalucía y su gobierno de izquierdas habrá contribuido como precursor del frenazo a las políticas de derechas.

2º) Porque no nos cansaremos de decir que lo importante es el programa acordado, que obliga a todo el gobierno andaluz. ¿O no es lo importante el programa? Hay que creerse lo que uno dice. Quien se lo haya leído sabrá que no es un programa de izquierda radical, pero que sí contiene elementos suficientes para convertir la próxima etapa de la política andaluza en la de una resistencia activa contra las políticas neoliberales, apoyada desde la primera instancia institucional de una comunidad autónoma de tanto peso como Portugal, que es el gobierno andaluz. Y la presencia de IULVCA con la vicepresidencia y otras dos consejerías es suficiente para garantizar una continua presencia en las decisiones de esta herramienta que es el gobierno.

3º) Seamos autocríticos y veamos sin apasionamiento nuestra propia realidad. IULVCA puede aportar en el cogobierno lo que puede, no más. Varios factores han propiciado que durante la travesía del desierto que han sido los quince últimos años de la historia de IULVCA los cuadros y dirigentes de la izquierda hayamos tenido que especializarnos en la denuncia, en la movilización de los segmentos sociales que hemos podido frente a las secuelas del capitalismo, en la construcción de alternativas no siempre ajustadas a las posibilidades de cada momento, en la recomposición de las alianzas con los sindicatos y otros movimientos sociales, etc. La huida por unas y otras razones de los cuadros preparados de la izquierda hacia el independentismo militante, o a la espera oportunista en el banquillo del PSOE, y la superespecialización de nuestros cuadros en el municipalismo no nos permite en los momentos presentes tirar de muchas personas que puedan hacer un papel digno al frente de consejerías que requieren conocimientos complejos y experiencias más universalistas. No digo que no haya gente preparada, pero sí afirmo que son los que son, y no más. Y desmantelar la organización o la capacidad de proyección social que nos permite la presencia de nuestros militantes en los sindicatos y otros movimientos, no parecía lo más aconsejable.

4º) De otra parte, la cicatería del PSOE-A parce clara, al no querer prescindir de responsabilidades principales como las ya citadas para que las gestionase IULVCA. Hay que entender (pero no aceptar) que dicha cicatería viene dada por el hecho simple de que los recortes presupuestarios por un lado y la cabida en el gobierno del segmento que le corresponda a IUVCA por otro, deja a muchos cuadros del PSOE-A en el paro o en la infrautilización política. Y eso ha debido pesar  la hora de la negociación.

Por todas estas razones y por más soy optimista y hago un balance globalmente positivo de la nueva composición del gobierno andaluz y en especial de la presencia de IULVCA en él. Ahora es lo que toca. Tiempo habrá para analizar crítica pero constructivamente el desarrollo de la acción de este flamante nuevo gobierno de Andalucía, si es que hay que hacerlo.

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El nuevo Griñán

Posted: 4 mayo 2012 in Uncategorized

A falta de conocer la estructura y composición del nuevo gobierno de la Junta de Andalucía, sabemos y valoramos que la operación cogobierno de izquierdas en Andalucía está siendo un éxito. Ayer mismo el Parlamento aprobó la candidatura de Griñán como presidente, con los 47 votos del PSOE y 11 de los 12 de IULVCA. El marinaledo Gordillo emitió un voto nulo. No se atrevió a votar a Arenas ni a ausentarse. Sabe que por más gestos díscolos que haga respecto a las decisiones de la mayoría, fuera de IULVCA hace mucho frío. Siempre ha sido generosa en exceso la mayoría de IULVCA con la CUT, y no parece que eso vaya a cambiar en esta nueva etapa de cogobierno con el PSOE, aunque en muchos casos la CUT y sobre todo el personajismo de Gordillo sea una auténtica rémora. Lo que llamó la atención del discurso de investidura de Griñán fue el novedoso rechazo a las políticas de recortes que vienen del gobierno central. Lógico, por otra parte, pero bienvenido sea ese nuevo Griñán, que ya no es quien tiene que explicarnos el porqué de las políticas que venían antes de Zapatero, sino que ahora coge la bandera de la defensa del modelo social que hasta la fecha hemos venido reproduciendo en las relaciones sociales en nuestro país, frente a la barbarie organizada por la derecha del PP entronizada en el poder del gobierno central, precisamente por el error estratégico del PSOE cuando gobernaba en Madrid de haber defendido e impuesto los recortes que nos venían impuestos desde los mercados y desde Bruselas. Tan vehemente actitud del “nuevo Griñán” ha permitido minimizar el discurso del PP-A al alegato ya manido de la corrupción de los EREs, y a la petición de que el nuevo gobierno andaluz no convierta a nuestra comunidad autónoma en el torpedo permanentemente apuntado a la línea de flotación del gobierno de Rajoy. Actitud a la defensiva de una derecha andaluza desnortada, que ya se cuestiona hasta la viabilidad del liderazgo de Arenas. No es que Griñán haya cambiado, entiéndaseme. Griñán siempre será Griñán, con sus vicios y sus virtudes. Lo que quiero decir es que, más allá de que el discurso fuera suyo, lo cierto es que lo que ayer se investía en el Parlamento de Andalucía no era sólo un presidente, sino un programa de gobierno realizado al alimón por ambas fuerzas políticas, PSOE-A e IULVCA. Precisamente la fuerza argumental del discurso de Valderas al anunciar su apoyo a Griñán como presidente, fue esta doble investidura, del presidente por un lado, pero del programa común por otro, todo en un mismo acto. Resulta electorales obligan. Por eso, Griñán asumió el carácter crítico de la izquierda respecto de las políticas neoliberales impuestas desde la UE y el gobierno central: “La Europa de las naciones otorga poder al más fuerte, Alemania, cuya conveniencia se ha convertido en leyes para todos”; “una política que solo atiende a contener el déficit es inútil”; “ya que no podemos devaluar la moneda, nos piden que devaluemos nuestra calidad de vida”; “la reforma laboral se ha convertido en el mejor medio de reducir plantilla a bajo coste”; “un ajuste tan intenso y en tan poco tiempo va a acentuar la crisis”. Valderas indicó el camino de la defensa del Estatuto de Andalucía. Y Griñán defendió el modelo constitucional de Estado de las autonomías: “El Estado de las autonomías es el que mejor ha servido al crecimiento equilibrado de España”. Pues, añadió, “ni el Estado de las autonomías ni el de bienestar son responsables de esta crisis”. Y en concreto defendió las finanzas andaluzas frente a las insidias de Montoro y de Rajoy: “Las observaciones sobre las finanzas andaluzas son falsas y temerarias. La deuda por habitante es de 1.784 euros frente a 3.584 del resto de las autonomías, es decir, la mitad”. Las ideas y frases que reflejan a este nuevo Griñán orientado más hacia la izquierda han sido muchas, sin salirse, eso sí, de la trinchera socialdemócrata que de nuevo marca un PSOE de Rubalcaba en la oposición, y de Hollande en vísperas de ganar la presidencia de Franci. Destaquemos algunas más: – La disposición a cumplir las leyes de los recortes no será incompatible con “combatirlas y cambiarlas si son injustas”, esto es, con la denuncia de las políticas que contienen y con la pelea por cambiarlas cuando sea posible. – “Los ciudadanos reclaman valentía en defensa de su bienestar, no excusas”. Defensa de un modelo social de lo público, no a las privatizaciones y prioridad de la educación y la sanidad. Se trata de hacer ver que existe una alternativa para salir de la crisis diferente de la del Gobierno de Mariano Rajoy. “Sé que en estos momentos hay mucha gente que nos está mirando atentamente porque representamos la esperanza de mostrar un camino distinto”. “La igualdad de oportunidades no debe ser un derecho más, sino el derecho determinante”. – “La situación de España nos llama al consenso y no a la imposición”. Frente a la política de Rajoy apoyada por Arenas de promover ya tres recursos de inconstitucionalidad desde las elecciones, el pasado 25 de marzo: subasta de fármacos, oposiciones de docentes y la ley que prohíbe ser a la vez alcalde y diputado del Parlamento andaluz. Para que la invocación al diálogo no se quede en papel mojado, Griñán reclamó la convocatoria de una reunión urgente de la Conferencia de Presidentes, en la que se puedan alcanzar consensos básicos sobre prioridades de ingresos y gastos de las Administraciones. – “El Gobierno (central) puede imponer un programa de contención de déficit, pero no puede imponer un programa ideológico que, por cierto, no figuró en su oferta electoral el pasado 20-N”. – Como compromisos concretos inscritos en el programa conjunto acordados en la negociación entre IULVCA y PSOE-A, habló de un plan de choque para el empleo en 2012 de 200 millones de euros, que incluye un programa forestal, rehabilitación de viviendas y el arreglo de colegios públicos. Además de un plan de inclusión social, dotado con 320 millones, pero con un horizonte de cuatro años. Y se propone revisar la fiscalidad de forma progresiva, y a su vez “explorar las oportunidades” de la fiscalidad ecológica. – Abordó el caso de los EREs fraudulentos, admitiendo que la gente había castigado electoralmente por ello al PSOE-A, y prometiendo erradicar esas conductas. Por su parte, Valderas ha mostrado la fuerza que le da el programa pactado, reclamando del candidato a la presidencia una actitud valiente e ingeniosa: – “Solo acataremos por imperativo legal la política de recortes y de estabilidad presupuestaria. No podemos aceptar la permanente amenaza de intervención del Gobierno de Andalucía ni que se vacíe el Estatuto de Autonomía por la vía de la asfixia presupuestaria”. – Valderas apela al ingenio y al atrevimiento para hacer políticas, y para cumplir con el decreto-ley del gobierno central que obliga a recortar el presupuesto andaluz en 2.700 millones de euros menos. – “Hay una serie de prioridades que hay que poner en marcha en 100 días: supresión de sueldos superiores al del presidente de la Junta, hay que limitar el gasto en asesores, hay que declararlos en rebeldía ante la reforma laboral. No podemos aplicarla llegado el momento”: Valderas – Valderas, en una actitud a la ofensiva frente a la derecha, pidió a Javier Arenas que medie ante el Gobierno central para que retire el recurso de inconstitucionalidad contra la decisión de Andalucía de convocar oposiciones de docentes, y para que cumpla el Estatuto de Autonomía que el PP apoyó en el Congreso. – “Hay que esperar a que cambie la política de la UE? Debemos impulsar ese cambio desde Andalucía”. – “Hay que hacer mucha política sin dinero”. “La situación de Andalucía es muy dura. Hay 1,3 millones de parados. Tiene nuestra confianza señor Griñán, usted se somete a la investidura y también el acuerdo que hemos alcanzado”.. – “Hay una serena revolución ciudadana. Decimos sí a España, pero no a esta España”. Repartir mejor, priorizar y compartir deben ser las tres claves del nuevo Gobierno. – “Se plantea un giro nítido a la izquierda, porque el electorado andaluz así lo ha querido”. – IU es la única fuerza política que aumenta en votos. – “Habrá un acuerdo potente al servicio de los andaluces”. El pacto tiene que ir “más allá de esta Cámara”, debe haber un diálogo con la sociedad. – “Habrá soluciones inéditas”. “Habrá un giro a la izquierda y un rostro más humano. Habrá nueva música y nueva letra en Andalucía”, pues se trata de “prestigiar” la política. – “Llegado el caso no aplicaremos la reforma laboral de Rajoy en la Junta”. ¿Significa esto que vaya a haber despidos en el sector público andaluz? No. Tan sólo significa que si por imperativo legal alguna de las nuevas consejerías se ven obligadas a ajustar plantillas, IULVCA defenderá en el seno del gobierno andaluz que se aplique la anterior reforma laboral que estipula en 33 días la indemnización por despido y no 20 como ha aprobado el Gobierno de Rajoy. – Las prioridades son los planes de empleo que pondrá en marcha el cogobierno, y además “la supresión de sueldos superiores al del presidente de la Junta” y “limitar el gasto en asesores”. Hay, pues, un programa y un lenguaje nuevo en el nuevo Presidente de Andalucía, por más que la cara siga siendo la de Griñán. Porque Griñán no está solo, sino bajo el poderoso influjo de IULVCA en la nueva situación política andaluza. Así que queda saber ahora cómo va a quedar configurado en cuanto a estructura y personas el nuevo ejecutivo andaluz. Pero bajo mi punto de vista, eso, siendo importante, queda en un segundo plano frente al hecho políticamente relevante del cambio de discurso del nuevo presidente. El lunes habrá un nuevo gobierno andaluz, pero de momento hay “un nuevo Griñán”. 120504