La derecha es la patraña

Publicado: 31 diciembre 2011 en Uncategorized

Mi abuelo decía a mi madre de pequeñita que la derecha es “la patraña, hija, la patraña”. De esto hace tiempo. Ambos ya han muerto, y hasta hoy no he sabido muy bien qué era eso de “la patraña”. Bueno, sí he mirado en google el significado de “patraña” y por eso me he enterado de que es “la mentira, la noticia inventada o la farsa”. Pero saberlo lo que se dice saberlo, hoy mismo me he enterado de por qué mi abuelo decía que la derecha es la patraña.
¿Se acuerdan Vds. de lo que Rajoy decía respecto de subir impuestos? Pues que su intención era no subir impuestos, porque no lo era lo más razonable, ya que eso perjudicaría a los pequeños empresarios y autónomos, a las empresas que están pasando por dificultades. ¿Y Montoro, anterior responsable económico del PP en la oposición y actual responsable de los impuestos en la cartera de Hacienda? Pues que subir los impuestos trae menos crecimiento y más paro. ¿Y Aznar, ex presidente del gobierno, jefe del órgano pensante del PP, la FAES, presidente de honor del PP y alcalde consorte de Madrid? Pues que subir impuestos trae el paro y la recesión. ¿Y la número dos del PP, actual presidenta de Castilla la Mancha, María Dolores de Cospedal? Que nunca nunca en España se ha salido de una crisis subiendo impuestos.
A juzgar por el rango tan elevado de esas personalidades del PP y por el énfasis que ponían en la oposición para afirmar lo malo que es subir impuestos, parecía que se lo creían de verdad. Por esa credibilidad y unanimidad que transmitían a la hora de afirmar que no iban a subir impuestos, se metieron en el bolsillo a más de diez millones de españoles, y ganaron las elecciones por goleada. Y ya desde el nuevo consejo de ministros, cuando por primera vez han tenido la ocasión de llevar a cabo sus políticas, han hecho lo contrario de lo que decían: subir los impuestos.
Quieren recaudar 6.200 millones de euros, sobre todo de las clases medias, y para ello van a subir el IRPF (del 0’75 al 7% según tramos), y el IBI, o sea, a todos los ciudadanos por igual. Pero la igualdad entre desiguales en rentas, es injusticia y desigualdad. O sea, que perjudicarán más a los que menos tienen. Son impuestos directos (IRPF) e indirectos (IBI, pues el índice se elevará dependiendo de lo céntricas que sean las calles donde se ubiquen los inmuebles gravados, y el número de metros cuadrados). Pero el resultado es que se van a perjudicar a los que menos rentas tienen, y sobre todo a las mermadas clases medias. Dos tercios de la subida recaerá en los trabajadores (4.000 millones de euros).
El PP no ha cumplido su palabra, ha mentido, lo que decía era una farsa, una patraña.
¿Objetivo? Cumplir con el recorte del déficit público en 2012, que se ha fijado por Merkel y los banqueros y oligarcas en el 4’4% del PIB. ¿Recuerdan cuántos millones de euros dijeron Rajoy y Luis de Guindos, ministro de economía, que iba a recortar en 2012? 16.500 exactamente, dependiendo de las cuentas de Hacienda que les entregara el anterior gobierno. Pero ahora, después de revisar esas cuentas, serán 36.000 millones los que quieren recortar en 2012, pues al acabar 2011 en vez de elevarse el déficit público al 6%, al parecer Salgado ha dejado un déficit del 8%. ¡Qué tijeretazo nos preparan! Los 4.000 millones de no disponibilidad del presupuesto prorrogado para el primer trimestre de 2012 se elevan ahora a 8.900 millones de euros. Por eso han declarado que “este es sólo el principio del principio”. Como referencia, fijémonos en que Monti en Italia ha recortado 30.000 millones. En España, con menor prima de riesgo, menor acoso de “los mercados”, va a recortar más. De nuevo la patraña, el engaño, la mentira.
¿Quién nos dice que es verdad eso del 8% de déficit? ¿Por qué tenemos que creerles? ¿No será este crecido índice de déficit público la justificación adecuada y engañosa para recortar con la general resignación de los ciudadanos? ¿Por qué tenemos que creer a este gobierno más que al anterior? Subidas de impuestos y profundos recortes. Ese el medio para conseguir el objetivo fijado. Poco importa que se hunda más el consumo, que se paralice más la economía real, las inversiones de los empresarios y la capacidad adquisitiva de los salarios de funcionarios, pensionistas y de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Poco importa que, paralizado como está el crédito como motor de la economía privada, las inversiones del sector público también se mermen en 36.000 millones. Lo que importa es cumplir el objetivo que impone el dogma de su ideología neoliberal.
Los recortes con que de momento se conforma este gobierno son impresionantes: congela, como ya estaba previsto, el salario de los funcionarios durante 2012 y la oferta de empleo público. Pero además aumentan el número de horas de la jornada laboral a 37’5. ¿Se acuerdan de lo que decía Esteban González Pons, portavoz del PP, sobre la congelación del salario de los funcionarios que realizó el gobierno de Zapatero? “Si yo fuera funcionario, estoy estaría de huelga”. Puede que esta vez le hagan caso al confirmado como portavoz del PP, González Pons. La mentira es su arte, la patraña o farsa su especialización.
Dijeron que iban a revalorizar las pensiones, y lo que han aprobado en el consejo de ministros es elevar un 1% las pensiones, cuando el IPC será un 3%, por lo que se pierde parte de la diferencia entre ambas cifras. Pero además, ese escuálido 1% será absorbido por la subida de impuestos. Luego no hay mejora o revalorización alguna de las pensiones. Otra mentira, más patraña.
Han congelado el desarrollo de la Ley de Dependencia durante el año 2012. Esta moratoria decretada por el gobierno de Rajoy va a dejar a unos 150.000 dependientes leves con ayudas durante 2012. No es la única prestación social recortada, pero es una de las que demuestran la escasísima sensibilidad social de este gobierno mentiroso de derec ha, que durante la campaña electoral se hartó de comprometerse a no hacer recortes sociales. Mentirosos.
En lo que no han mentido ni engañado es en la congelación del salario mínimo en los 641’4 euros actuales. Pero ocultaron que también iban a congelar los permisos de paternidad, ya que su prevista extensión a un mes se aplaza hasta el 1 de enero de 2013. Ni que iban a congelar el IPREM, que es el valor referencia para el cálculo de becas, subsidio de desempleo y otras prestaciones sociales.
Nadie podía esperar otra cosa del PP respecto al tratamiento a los partidos y sindicatos que no fuera recortar esos cauces de la participación democrática establecidos por la Constitución Española. La demagogia de desprestigio de estas instituciones u organizaciones que, más allá de sus innegables fallos, sostienen la carcasa de la democracia formal en nuestro país, ha servido para justificar la medida adoptada por el consejo de ministros de recortar en un 20% las subvenciones a los partidos y los sindicatos. Esta medida pretende eliminar obstáculos críticos a la labor impopular del gobierno, y minar un poco más el pluralismo político y social de nuestra sociedad, pues no es lo mismo recortar el presupuesto a los partidos mayoritarios (que siempre tienen margen) que a los partidos minoritarios, que subsisten como pueden y nunca tienen ayudas de los empresarios y de los ricos. Y no digamos de las ayudas a los sindicatos. Estos son de las pocas organizaciones de masas que mantienen una ideología obrera y de izquierdas, aunque luego la práctica sea la que puedan en cada momento. Pero para el gobierno liberal-conservador de derechas que ha montado Rajoy cualquier elemento crítico es un obstáculo a extinguir.
En lo que también ha engañado la señora Cospedal en su oposición frontal a que en cualquier pueblo de la comunidad castellano-manchega se pudiese instalar el cementerio nuclear que planeó el anterior gobierno. Finalmente se ha adjudicado el pueblecito de esa comunidad llamado Villar de Cañas (Cuenca) para que se construya ese monumento al antiecologismo. La justificación es que van a crear unos mil empleos, 500 directos y otros tantos indirectos, con los 750 millones que se van a invertir en él.
Además han decidido no renovar las ayudas de 210 euros al mes por alquiler de la vivienda habitual de los jóvenes menores de 30 años con un cierto nivel de rentas bajo. La vigencia de esta ayuda tenía de vigencia hasta el 31 de diciembre, y se esperaba a ver qué iba a hacer el gobierno del PP con ella. Pues prescindir de ella, dejando a estos jóvenes sin una ayuda crucial para su subsistencia. En esto tampoco hay engaño. Y el que se haya engañado respecto del carácter antisocial del gobierno del PP es porque ha querido.
O porque no ha tenido un abuelo como el mío.

PVP111231

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s