Archivos para octubre, 2013

Sobre todo entre la militancia de IU LV-CA algunas personas sinceramente de izquierdas se preguntan qué hace IU apoyando al PSOE en el gobierno de la Junta de Andalucía. Formulo así la pregunta porque es así como literalmente se la hacen los que dudan de la conveniencia de permanecer en el gobierno de coalición. Pero la pregunta es de esas que prejuzgan la respuesta. Es una pregunta-trampa: IU no apoya al PSOE, sino que gobierna junto al PSOE en base a un programa de mínimos, acordado formalmente entre ambas fuerzas políticas y aprobado por la militancia en referéndum.

Cosa distinta es que todo lo acordado se pueda cumplir. El PSOE es lo que es. Nadie duda de que la cabra tira al monte. Pero lo cierto es que, no sin dificultades, IU está sacando adelante cosas de su acervo programático, tales como el decreto antidesahucios (que ha sido un pelotazo a nivel andaluz, estatal y europeo), el plan de empleo, el banco de alimentos y las comidas en los colegios, el Banco de Tierras, el grupo de trabajo sobre la banca pública o instituto de crédito andaluz (ya se verá en qué acaba), la suspensión de autorizaciones a implantar más campos de golf, etc. El proyecto de expandir carriles-bici en todas las capitales de provincia de Andalucía, los avances en Memoria Histórica, la reducción de las jefaturas en EPSA, la aceleración de los metros de Granada y Málaga, los éxitos en turismo sostenible y las propuestas de protección del comercio minorista, son también cuestiones que IU está gestionando desde las consejerías que le ha tocado gobernar directamente. La gente –más la de fuera que la de dentro de IU- valora el talante y, por primera vez, la capacidad de gestión de nuestra fuerza política. Ya nadie va a decir que “estos chicos son buen gente, pero para gobernar voto a otros”.

Más allá de todas estas iniciativas que llevan el sello de IU, está algo más importante: la Junta de Andalucía se ha convertido en el instrumento institucional más potente de la resistencia en todo el Estado frente a las políticas de recortes de Rajoy y la troika. Es referente de todas las comunidades autónomas en preservar la sanidad pública, negándose a las privatizaciones de hospitales y centros de salud que otros gobiernos autonómicos del PP y CiU están haciendo, en las subastas de medicamentos, en la negativa al copago de los fármacos hospitalarios, en evitar las exorbitadas subidas de las tasas universitarias, en no dejar a los becarios pobres sin un complemento de las becas recortadas por el ministro Wert, en la preservación de la ratio profesor-alumnos, etc. Es una política de resistencia tenaz frente a las políticas neoliberales en las que la presencia de IU LV-CA en el gobierno es decisiva.

Claro que tenemos que tragarnos sapos. Diego, Fali y Elena, nuestros consejeros, lo saben mejor que nadie. Pero si gobernase el PP de Arenas o Zoido en Andalucía estaríamos ahora saliendo a la calle para defendernos de pasos privatizadores que nos quitarían a los andaluces más modestos, derechos y servicios elementales, que tardaríamos medio siglo o más en volver a recuperar.

Diego, Fali, Elena, amigos, compañeros y camaradas de IU: frente a los cantos de sirena de tirarse al monte –que es lo fácil-, seguid aguantando. Y pasad a la ofensiva. La lucha de los trabajadores ha tardado siglos en hacer de esta sociedad una civilización humanizada. Es el momento de defenderla con uñas y dientes frente al salvaje egoísmo de los bancos, capitalistas y políticos corruptos. En la calle, en las empresas, en los centros de estudio, y en los gobiernos municipales. Y también en el gobierno andaluz, que para eso nos han votado 440.000 andaluces y andaluzas.

 

Pedro Vaquero del Pozo

 

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Acabo de recibir un correo electrónico de un amigo. No suelo comentar lo que aparece en las redes, pues me parece una forma de desahogo muy recomendable, que a veces incluso contiene ideas dignas de ser reflexionadas. Pero en esta ocasión me ha entristecido de tal forma que mi amigo se haga eco de semejante mensaje, que no me he reprimido las ganas de contestarle. Ahí queda eso.

 

            Texto del mensaje: “MUY REQUETEBUENA LA DEFINICIÓN

  

¿QUÉ ES UNA PUTADA?

                                 

Putada es comparar la jubilación de un diputado con la de una viuda.

Putada es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste sólo con tres o con seis según el caso y que los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima sólo necesiten jurar el cargo.

Putada es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del ISR.

Putada es colocar en la administración a miles de asesores (léase amigotes) con sueldo que ya desearían los técnicos más cualificados.

Putada es el ingente dinero destinado a sostener a los partidos, aprobado por los mismos políticos que viven de ellos.

Putada es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural).

Putada es el costo que representa para los ciudadanos, sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito por doquier.

Putada es que sus señorías tengan casi cinco meses de vacaciones al año (48 días en Navidad-enero, unos 17 en Semana Santa —a pesar de que muchos de ellos se declaran laicos— y unos 82 días en verano).

Putada es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses.

Putada es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público.

Putada es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios sólo representan un costo para el bolsillo de los ciudadanos…

Putada es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven. Mientras, ¿hablan de política social y derechos sociales?

¡Qué Putada!…

-Ésta debiera de ser una de esas cadenas que no se rompen, pues sólo nosotros podemos ponerle remedio a esto. Sería, además, una Putada que no lo reenviaras.”

 

            Hasta aquí el mensaje. A continuación, mi comentario:

 

            No voy a reenviar este mensaje por dos razones: 1º) Porque contiene falsedades que pululan por los medios más fachas de las redes y administraciones públicas. 2º) Porque contribuye a propalar la convicción de que, ya que los políticos son TODOS unos mangantes y/o unos aprovechados, pues mejor que venga alguien con autoridad (con un espadón y bigote a ser posible, como Tejero y Milans, o como Amanecer Dorado de Grecia, o como el partido de ultraderecha que ya gobierna en Noruega, o como Marine Le Pen, que es la fuerza más votable en las encuestas francesas) para que nos salve de este régimen de corrupción que es la democracia. Salvadores de la patria, envueltos en la bandera y al grito de “¡Viva Paña!”, como los que nuestros abuelos y padres conocieron mejor que nosotros, aunque nosotros también los sufrimos.

 

            Tú dirás: ¡qué exagerado! Ójala fuera una exageración. El fascismo va a subir en las elecciones europeas y en las próximas generales de los distintos países europeos. Y los argumentos que esgrimirán sus adeptos son muy parecidos al comunicado que tú me mandas.

 

            ¿Por qué digo que esas aseveraciones contienen falsedades?

 

            a) Porque la primera aseveración es pura demagogia: la pensión de un diputado es distinta a la de una viuda, en la misma medida en que la tuya o la mía lo es, sin ir más lejos, pues el sistema público de pensiones de la Seguridad Social en España es contributivo, es decir, que tendrá más pensión quien más haya cotizado; y aún así, hay una pensión máxima, un tope de cotización, para que las diferencias lo sean tan abismales como lo son lo que gana un banquero o un capitalista y lo que gana un mileurista o un precario. ¡Eso sí que son diferencias! ¿Por qué la crítica es a las pensiones de los diputados y no a los emolumentos de los banqueros, terratenientes, oligarcas financieros, especuladores y demás ralea? Para ti que siempre has tenido una sensibilidad y cultura de izquierdas, ¿no encuentras sospechoso que los dardos vayan dirigidos solo a los políticos y a los partidos políticos, sin distingos, a todos sin matices? ¿Por qué no dicen que con las crisis capitalistas de los últimos 30 años las diferencias salariales (y las rentas de los pensionistas) se han ensanchado hasta ser de media 1/265, cuando en los 70 la diferencia media era 1/20?

 

            b) Que yo sepa ningún exdiputado cobra la pensión con 3 ó 6 años de cotizaciones. Ni los miembros del Gobierno cobran pensión sólo por jurar el cargo. La Ley General de la Seguridad Social rige también para todos los que se hayan acogido a ese sistema, y sus respectivas leyes o reglamentos de las mutualidades de las que provinieren en el caso de que hayan decidido acogerse a ello a la hora de recoger el acta de diputado. De forma que el único privilegio que tienen es que si han estado de diputados al menos 7 años, el Congreso prevé un capítulo de “acción social” para completar la pensión que les corresponda hasta el máximo, sea contributiva o no contributiva, sea de la Seguridad Social o de la Mutualidad profesional de donde el interesado proceda. En 2006 se amplió este sistema de protección, pero esto se modificó el 19 de junio de 2011, reduciéndolo de nuevo. No obstante, los derechos adquiridos de situaciones anteriores se mantienen. Y lo que son derechos sociales lo son para el minero, para el agricultor y para el diputado. Los hechos cantan: las pensiones que el Congreso otorga son incompatibles con cualquier otro tipo de pensión, etc., salvo las cuantías que completan hasta la pensión máxima de la Seguridad Social. De hecho sólo dos de los exdiputados y exsenadores que cobran (el listado se cuelga en la web del Congreso) superan la máxima de la Seguridad Social, que son 2.548’12 euros en estos momentos. Bueno. Podría suprimirse totalmente este régimen de protección social para diputados y senadores. Yo preferiría que se reformase definitivamente en un sentido: que la concesión no sea graciable por decisión de las mesas conjuntas de Congreso y Senado, sino que sea automática según unas reglas objetivables y públicas; y que se adopte un sistema ligado a la Seguridad Social para todos. Pero eso es una cosa y otra cosa es falsear la realidad principal.

            c) Los ministros y secretarios de estado tienen un período de incompatibilidad para ejercer cargos u ocupaciones privadas en la rama de donde han sido cargo público, y para evitar tráfico de influencias se les prohíbe eso, y en compensación se les retribuye durante 21 meses con el 80% de su sueldo. Podría reducirse este periodo en la misma medida en que se reduzca la prestación por desempleo. Podrían quitarse medidas como estas, pero hay que tener en cuenta que su objetivo no es dar privilegios a nadie, sino garantizar que no se producen mixtificación de intereses públicos y privados.

            d) Menos estoy de acuerdo en que no sea el dinero público el que financie modestamente a los partidos políticos (de ingentes cantidades, nada), los grupos parlamentarios y los diputados, en la medida en que lo decida la ley, dándoles una retribución por voto, sean del gobierno o de la oposición. ¿O es preferible que sean las empresas y los grupos de presión los que financien a los candidatos, como se hace en EE.UU.? La democracia tiene costes económicos, pero son menores que los de las dictaduras. ¿O no nos acordamos de cómo se financiaban por Franco los grupos afines al Régimen? Empezando por los profesores del Espíritu Nacional, siguiendo por la parafernalia de los organismos del partido único (Movimiento Nacional), con sus jefaturas locales, provinciales, etc., paralelas y a veces con más poder que las administraciones públicas; o los del Sindicato Vertical, los periódicos y TV del régimen, etc. La democracia representativa puede tener costes, pero es el menos malo de los sistemas políticos. Otra cosa es que se mediatice la “partitocracia” a través de cambios en la ley electoral; no para potenciar el caudillismo o presidencialismo de los figurones con pico de oro que puedan aparecer en las coyunturas, financiados por sí mismos (alcalde de Oporto) o por las oligarquías financieras (operación Roca, candidaturas de Ruiz-Mateos, Jesús Gil, Mario Conde, Sandokan, etc.); pero sí para fomentar medidas de democracia participativa.

            e) Los políticos no deben tener pruebas selectivas como si fueran funcionarios, pues sus capacidades y funciones deben ser otras. ¿Un obrero como Lula no puede ser presidente? Con esquemas demagógico- elitistas, se llega a la sociedad de castas: la casta política debe ser reservada para ricos y con título, o que pasen exámenes de aptitud. ¿El pueblo, cuando vota, no valora las cualidades de los candidatos? Vaya si loas valoran. 

            f) ¿Comidas, coches oficiales, chóferes, viajes (siempre en gran clase) y tarjetas de crédito? Es una verdad a medias. He sido diputado en el Congreso cuatro años, y ocho en el Parlamento de Andalucía: ni he tenido chófer, ni he ido en bussines cuando he viajado en avión, ni he usado tarjetas más que las mías. He tenido comidas de trabajo, pero o me han invitado o he invitado yo, y en general hemos pagado a escote, nunca con cargo al erario público. ¿Hay chóferes y coches oficiales? Sí. Son los más altos cargos (presidentes, ministros, consejeros) que necesitamos los ciudadanos para que estén en muchos sitios a la vez. ¿Pueden suprimirse algunos? Puede… Pero cifrar la regeneración política en temas menores como éste, es errar los tiros. ¿Tarjetas a usar a discreción? Yo las suprimiría todas. Eso sí. Aunque, afortunadamente, no hay tantas, ni mucho menos. Y afortunadamente las fiestas con canapés de los ayuntamientos y las diputaciones (que suelen ser las instituciones más proclives para ello) se las ha llevado la crisis.

            g) Las vacaciones de los diputados y cargos públicos no son de meses ni esos días tan precisos que el libelo plantea como una verdad incuestionable. Es cierto que las sesiones parlamentarias tienen esas periodicidades. Pero cuando un político en activo no está en su escaño, es cuando más trabaja: viajes a los pueblos de la provincia, reuniones interminables, asambleas, congresos, estudio y preparación de intervenciones, discursos o propuestas, incluso en fines de semana. Lo normal es que las vacaciones que pueda disfrutar un político en ejercicio es, todo lo más, quince días en verano, y un puente largo (4 días si acaso) en Semana Santa o Navidades. ¿Y por qué no hablar de las llamadas telefónicas para consulta o resolución de problemas al domicilio privado del político, a las horas más intempestivas? Quien así habla de las vacaciones de los políticos, es que no sabe ni de la misa la mitad. O tiene muy mala leche… ¿Habrá políticos que no den ni clavo? Puede. Pero mi experiencia me dice que son una ínfima minoría. El “oficio” de político es justo lo contrario a lo que el libelista afirma: una dedicación muy sacrificada, donde ni hay familia, ni domingos ni horas de descanso. Estoy hablando de los políticos en general. Si hablamos de los que se dedican a trabajar como militantes de base, colaborando sin recibir remuneración alguna, el sacrificio es aún mayor. Y si el partido es IU, más todavía. El 40% de las retribuciones de los cargos públicos va a financiar campañas y gasolina. ¿O de dónde cree el autor del libelo que un partido contrario a los intereses de la banca, los constructores y oligarcas saca la capacidad financiera para promover un cambio político y social de fondo? En los partidos de izquierdas, hasta los cargos públicos no sólo no ganan dinero, sino que ponen, y mucho.

            h) ¿Dos salarios del erario público? No sé a qué se refiere…

            i) Los políticos sí hablan de política social y derechos sociales. Cada partido desde su óptica. Esa es la democracia. Los de derechas quieren privatizar y practicar el darwinismo social: desmontar las instituciones del Estado del Bienestar (servicios públicos fundamentales como son la sanidad universal, pública y gratuita; la educación pública y en igualdad de condiciones hasta los niveles más elevados, universitarios; los servicios sociales y las pensiones públicas; etc). El PP defiende su política depredadora en nombre de recuperar “la economía” para luego “volver al bienestar”. Es u visión. Y mientras tanto, a joderse tocan… los de abajo. Desgraciadamente el espacio de la izquierda lo ha copado mayoritariamente el PSOE, que ha hecho políticas de derechas en muchos casos (las reformas laboral y de pensiones empezaron con Zapatero). Pero en todo caso, quien va a todo trapo a imponer un retroceso de derechos laborales (reforma laboral) y sociales (reforma de las pensiones, recortes en la dependencia, recortes salariales, privatizaciones de hospitales y centros de salud, imposición de la reforma educativa más reaccionaria en la historia de España, desahucios de viviendas a favor de los bancos, etc.) que nos retrotraerán siglo y medio en la historia civilizatoria, es el PP, que cree y practica el dogma del ajuste fiscal que han decidido los países europeos más ricos, llevando a cabo las recetas neoliberales: sobran 6 millones de trabajadores, hay que recortar los salarios hasta un 30% para competir, hay que dar unos mínimos de beneficencia pública y desmontar el sistema público del bienestar social… todo ello para que los bancos y los grandes empresarios saneen sus beneficios.

            Siento discrepar de este panfleto. Es una PUTADA. Pero la putada es que si no espabilamos, la extrema derecha fascista y antidemocrática va a hacer su agosto. En Europa van a toda vela. En España están agazapados dentro del PP. Pero ya empiezan a asomar la cabecita. Ojo, que estos textos contra “los políticos” y “los partidos” abonan el terreno para que el fascismo eche raíces. Sí, hay que hablar de todo, sin censura. Pero con rigor y responsabilidad, con propuestas para evitar los excesos (que los hay, sin duda), para avanzar en más democracia, más participación. Y el libelo comentado es todo menos riguroso y responsable.

            Y a ti, amigo, recordarte que no todo vale. Te quiere, tuyo que lo es, Pedro.