Archivos para noviembre, 2013

I. Claroscuros del PJA2014

            El parto del anteproyecto de PJA2014 (Presupuesto de la Junta de Andalucía para 2014) no ha sido fácil ni feliz. Ya lo dijo Antonio Maíllo, el flamante nuevo coordinador general de IU LV-CA: “Este presupuesto no es bueno, pero es el posible”. Contestaba así al triunfalismo de Susana Díaz, la aguerrida nueva presidenta de la comunidad.

            No, no es bueno: el Gobierno del PP de Rajoy le ha impuesto a Andalucía una reducción de 1.200 millones de euros (805 millones menos por reducción del 1’58% al 1% del déficit, 347’8 millones menos en adelanto de transferencias, y 45’2 millones menos en el FCI), esto es, una reducción del 3’5%, llegando a un total de 29.619 millones. ¿Podía el gobierno andaluz rebelarse contra esta imposición? No. Poder siempre se puede. Pero hubiera sido una necedad, y una irresponsabilidad. El Gobierno central tiene varios mecanismos para obligar al Gobierno andaluz a recortar el gasto: 1º) No aprobándole en la CPFF (Comisión de Política Fiscal y Financiera) el anteproyecto de ley del PJA2014; 2º) No transfiriéndole de hecho más dinero que el que él considerase que le correspondería en el reparto global, pues el 82% del PJA2014 depende de los PGE2014 (Presupuestos Generales del Estado para 2014), mientras que la capacidad de financiación autónoma de Andalucía es de un 2’7% tan solo (recaudación de impuestos, tasas, etc. propios); 3º) Impidiéndole a la Junta acudir a la banca a solicitar endeudamiento, pues la banca no concede préstamos (compra de bonos) directamente a nuestra comunidad, ya que Montoro tiene pactado con la banca que la concesión de financiación del endeudamiento de las CC.AA. pase primero por el Ministerio de Hacienda; 4º) Constriñendo la capacidad de financiar el día a día, restringiéndole la cuantía del FLA (Fondo de Liquidez Autonómico).

            Las CC.AA. están intervenidas. ¿Eso va en contra de la autonomía o capacidad soberana de Andalucía que el 28-F y el Estatuto de Andalucía prevén? Sí. Pero es la realidad. No olvidemos que la crisis-estafa está sirviéndole al PP para realizar un proceso de recentralización-involución imparable, que no solo sufre Cataluña, que es la que más grita, pero no la más perjudicada: Andalucía la sufre también, y después de que se apruebe la ley de reforma local, la sufrirán fundamentalmente los ayuntamientos y otros entes locales y supramunicipales.

            No, no es un buen presupuesto: lo más que se consigue es mantener las partidas que se priorizan. El esfuerzo de mantener algunas partidas con la losa de una reducción de 1.200 millones de euros impuesta, no se puede desdeñar. Hay que valorarlas como algo muy significativo políticamente, y muy positivo. Así,

            – el gasto en Personal se mantiene en 9.034’3 millones, por lo que llega a ser un 30’5% del total presupuestado, subiendo por tanto, pues en 2013 era un 29’4%. Pero esto significa que a los empleados públicos se les va a prorrogar el recorte de las pagas extras en lo concerniente al complemento adicional que la Junta reconoció en 2007 y lleva sin pagarse desde 2012, aunque solo se ha cobrado íntegro en 2009.

            – el capítulo V, el Fondo de Contingencia, 20 millones (es tan solo un 0’1%).

– la sección de Diversas Consejerías mantienen los 115’45 millones de 2013.

            – las Transferencias a las Corporaciones Locales procedentes de la PIE (Participación en los Tributos del Estado) mantienen sus 2.508’4M de 2013. Esto no es mérito del gobierno andaluz.

            – el FAGA (Fondo Andaluz de Garantía Agraria) mantiene 1.502’53 millones, gracias a que la PAC mantiene el nivel de ayudas a la agricultura española y andaluza.  

            Pero la mayoría de las partidas se reducen. Veamos como muestra las reducciones que sufre la estructura orgánica del PJA2014: la Consejería de Presidencia baja -1’5% (222’5 millones); el Parlamento de Andalucía tendrá 42’8 millones (-4’2%); la Cámara de Cuentas 9’1millones (-1’6%); el Consejo Consultivo 3’34 millones (-0’1%); el Consejo Audiovisual 4’6 millones (-7’2%); la Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales 156’8 millones (-2%); la Consejería de Hacienda y Administración Púbica 186’5millones (-3’2%); la Consejería de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo 2.450’4 millones (-3’7%); la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales 9.955 millones (-1’9%); la Consejería de Educación, Cultura y Deporte 6.059’8 millones (-3%); la Consejería de Justicia e Interior 526’8 millones (-6%); la Consejería de Fomento y Vivienda 561’7M (-2’2%); la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural 725’4 millones (-7’6%); la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial 757’3 millones (12’4%); la Consejería de Turismo y Comercio 117’6M (-1’3%).

            Dentro del PJA2014, no todo se reduce, ni todo es malo:

            a) Se mantiene el criterio de no privatizar ni despedir personal. Es verdad que no se está privatizando. Además, el gobierno andaluz caracteriza esta voluntad de no despedir a nadie con el recorte del complemento adicional de las pagas extras. Pide que los empleados públicos asuman esto como un sacrificio para el mantenimiento de

            b) El 82% de lo presupuestado es gasto social. Se priorizan el mantenimiento de la calidad de los servicios públicos fundamentales o Estado del Bienestar:

            – la Sanidad va a representar el 38% del conjunto de las consejerías, con unas partidas que suman 8.222 millones de euros, pesando este gasto más que antes. Como consecuencia de esto, los servicios sanitarios no se privatizarán ni se asumirá el copago en farmacia hospitalaria; se mantendrá la gratuidad de los medicamentos para los menores de un año, lo mismo que la oferta de una cartera de servicios íntegra, con lo que se convierte en la más amplia del Sistema Nacional de Salud; y se mantiene la apuesta por la investigación biomédica.

            – la Educación dispondrá de una dotación de 6.666 millones, un 30,5% del gasto de las consejerías, con lo que se garantizan los programas educativos de apoyo a las familias: la gratuidad de los libros de texto (60 millones y 915.000 alumnos beneficiarios), suprimida en el resto de comunidades autónomas; el Plan de apertura de los centros (70 millones y 637.000 alumnos); la oferta de las escuelas infantiles (260,3 millones); y un total de 1.586 rutas de transporte escolar (80 millones); se mantienen las becas propias de la Junta de Andalucía, como son la Beca 6.000 (25,8 millones y 6.500 alumnos beneficiarios), la Beca Segunda Oportunidad (5 millones y 1.000 alumnos), la Beca Talentia para graduados universitarios (5 millones) y se crea para los jóvenes la nueva Beca Adriano (10 millones), para los alumnos desplazados del sistema educativo por el aumento de los requisitos exigidos por la ley Wert.

            – la atención a la Dependencia se mantiene en Andalucía, a pesar de la retirada de financiación del Estado, con una dotación de 1.094 millones en 2014.    

            c) el Empleo es la única política que sube claramente en estos presupuestos, con un aumento del 2,8%, y la Formación Profesional para el Empleo se incrementa un 3,8%; el empleo joven es otra prioridad, ya que se destinan 25 millones al Bono Joven (para crear 6.250 empleos) y a actuaciones de mejora de la empleabilidad de los jóvenes. En total, las políticas de empleo y desarrollo empresarial se dotan con 1.485 millones de euros).

            d) el programa de inclusión social crece un 15,7% y se continúa desarrollando el Plan de Choque 2013 (200 millones de euros, con actuaciones en infraestructuras educativas, empleo verde y rehabilitación de viviendas), al tiempo que se pondrá en marcha un nuevo Plan de Choque 2014, manteniendo los 200 millones de financiación; se incrementa la financiación del Ingreso Mínimo de Solidaridad un 29,5%, hasta situarse en 90,6 millones de euros; el Plan extraordinario de Acción Social contará con 60 millones, y las actuaciones de Solidaridad alimentaria contarán con 20 millones.

            e) Es insuficiente pero existe un esfuerzo presupuestario en la reactivación de la economía andaluza, para contribuir a la recuperación:

            – se incrementa un 24% la dotación para internacionalización de las empresas y se potencia el protagonismo del sector privado en la actividad económica, disponiendo 1.393 millones para crédito público a favor de las empresas (es el germen financiero previsto para la puesta en marcha del Instituto de Crédito Público Andaluz o el Banco Público de Andalucía, después de que el Parlamento debata las propuestas finales del Grupo de Trabajo constituido al efecto).

            – se destinan 413 millones para I+D+i.

            – con el fin de impulsar la diversificación de la estructura productiva en Andalucía, se crean iniciativas como el Plan de capitalización de pymes industriales (150 millones en tres años), líneas de apoyo específicas para cooperativas y proyectos de economía social, y fomento de servicios de apoyo a los emprendedores (900 incubadoras de empresas). Y se da cumplimiento, con 1.357 millones, al modelo de financiación de las universidades andaluzas (las deudas pendientes de 900 millones se pagarán con el FLA).

            – se refuerza el apoyo a los sectores productivos clave en la economía andaluza con 319 millones de euros del programa de actuaciones en materia de aguas, con otros 253 millones la gestión del medio natural, 103 millones para el programa de Desarrollo Rural y 84 millones para incentivación al sector agroindustrial.

            – algunos programas suben: el de Vivienda, rehabilitación y suelo, que crece hasta los 140 millones (11,2%), el de Comercio, con 15,4 millones (11,5%), el de actuaciones en comercio tendrá 102 millones, y para programas de Cultura se destinan 138 millones de euros.

            Pero es muy insuficiente. Castro, el portavoz de IU LV-CA ha dicho que estos presupuestos van más allá de la resistencia, dan un paso a la ofensiva. En cierto sentido tiene razón: porque mantenerle el pulso a la ola de privatizaciones ni despidos de empleados públicos es ir “a a ofensiva” frente a las políticas neoliberales. Pero no son a la ofensiva en el sentido de avanzar hacia un nuevo modelo productivo. Para que esto pudiera producirse, hace falta un cambio legislativo que rompa con el chantaje de las compañías eléctricas y en los bancos (solo posible en el ámbito estatal, aunque en el ámbito autonómico se pueden poner algunos parches, como la banca pública, por ejemplo) y mucha más inversión (para los parches), sobre todo para I+D+i y energías renovables. En consecuencia, un presupuesto como el PJA2014 que invierte el 82% en gasto social y cuya inversión real no llega a mil millones de euros, no puede decirse que sea “el presupuesto de la recuperación”. No lo son los PGE2014, pero tampoco lo es el PJA2014. La única diferencia es que mientras el Gobierno central presenta sus PGE2014 como “los presupuestos de la recuperación”, el Gobierno andaluz no farda de su PJA2014 en este sentido. Menos mal, pues sería engañar al personal.

            f) La Patrica (participación de los ayuntamientos en los tributos andaluces) mantiene 480 millones para el gasto incondicionado de estas entidades locales. Esto, siendo insuficiente, por supuesto, es un esfuerzo importante por parte del gobierno andaluz.

            g) Dentro de las previsiones macroeconómicas, la Junta prevé un leve crecimiento (el 0’3%), más realista que el 0’7% de crecimiento que prevén los PGE2014 para el conjunto de España. No se atreven a hablar del paro. Pero si se sobrepasa esta prudente cifra, habrá más capacidad recaudatoria, y menos fatigas para lograr los objetivos previstos.

            h) Baja el pago de la deuda, un -16’1%, pues el capítulo IX, pasivos financieros, llega a 2.165’4 millones (ahora es un 7’3% del total presupuestado cuando en 2013 era el 8’4%). El pago en intereses de la deuda se reduce en 376 millones, lo que da un cierto respiro al PJA2014.

            i) Junto al PJA2014 se procede a crear una “envolvente política” (el término no es mío, pero es acertado) consistente en establecer unos instrumentos políticos que avancen en lo que hasta el momento no se ha podido consensuar en la negociación entre IU LV-CA y el PSOE-A:

            – Todos los entes instrumentales figurarán en la ley. Esto es coherente con el compromiso de constituir una comisión para hablar entre PSOE e IULVCA y acordar una Reestructuración del Sector Público que racionalice y contribuya a la eficiencia de estos entes. A esto contribuyen las cifras del presupuesto: el capítulo IV, las transferencias corrientes, 11.159 millones, bajan -1’7%, y el capítulo VII, las transferencias de capital 2.384M bajan un gran golpe de -13’6%. Se reduce la capacidad de despilfarro y externalización (y de inversión) que tienen estos entes. 

            – Se crea un grupo de trabajo bilateral entre ambas fuerzas políticas para revisar y diagnosticar la situación de la fiscalidad en Andalucía, y de estudiar unas medidas que avancen en el sentido no de “aumentar la carga fiscal”, sino de estudiar qué impuestos pueden hacer más progresivo y justo nuestro sistema fiscal (que paguen más los que más tienen). Y también para hacer una propuesta sobre el nuevo modelo de financiación autonómica que mediatice la tendencia del Gobierno central de pactar solo con Cataluña, dejando al resto de las CC.AA. con el culo al aire.

            – En la Consejería de Hacienda habrá una persona de perfil técnico propuesta por IU LV-CA para hacer permeable el seguimiento de la ejecución presupuestaria. Cuestión que había sido requerida por IU desde el principio del cogobierno, y que ahora va a ser satisfecha, en aras de la lealtad institucional y política que debe presidir el desarrollo del Pacto por Andalucía.

 

II. Las críticas del PP y de las minorías de IU LV-CA

             El PP se ha dado prisas para rechazar el PJA2014, y su sindicato, la supuestamente “independiente” CSIF, ha iniciado movilizaciones en todas las capitales de provincias. Al día siguiente le han seguido UGT y CC.OO., aunque con distinto alcance político. Lógico. Era de esperar. Las motivaciones de la CSIF, políticas y sindicales, son legítimas, pero no por ello dejan de oler a interesadas. No me merecen ningún comentario distinto de los que ya he ido realizando sobre las políticas neoliberales y las “patrañas” que la derechona se inventa para desacreditar a la izquierda. ¿Cómo aguantar el cinismo de quienes hacen una política de recorte durísimo de 1.200 millones para 2014 desde Madrid a Andalucía?  No me merecen el más mínimo respeto sus argumentaciones. Salvadas sean las personas que creyendo que la CSIF es un sindicato independiente, le siguen porque la Junta les priva de nuevo de los complementos adicionales en las pagas extra. Aunque deberían espabilarse y dejar de creer en la “independencia” de la CSIF. Muchos son tan de derechas como el mismísimo PP. Pero los que no lo son, los que se tildan a sí mismos de presuntos “apolíticos”, que espabilen: en ellos se hace verdad aquel dicho de que “no hay más ciego que el que no quiere ver”.

            Más comprensible es la descalificación del PJA2014 realizada por Carbonero, líder de CC.OO. de Andalucía. No puede avalar un presupuesto que recorta un complemento a 260.000 trabajadores públicos. La verdad es la verdad, “dígala Agamenón o su porquero”. Tiene razones para ello. Lo que no significa que el sindicalismo de clase se vaya a convertir en el azote del gobierno de progreso que existe ahora mismo en Andalucía. Que nadie se equivoque.   

            Sí merece un análisis más piadoso el rechazo de las minorías de IU LV-CA. Piadoso, pero crítico, faltaría más. Vamos a ello.

            Entre la militancia de IU LV-CA (combativa, honesta, merecedora de todos los parabienes de la gente que lucha a contracorriente del sistema, pero escasa ¿para qué engañarnos?) un segmento aún no ha encajado eso de cogobernar con el PSOE-A. No solo los que votaron en contra de cogobernar, sino tros que votaron a favor, pero se sienten, -con o sin razón- decepcionados por la marcha del acuerdo.

            Aplauden todos los méritos incuestionables de nuestr@s consejer@s como el decreto contra los desahucios, la propuesta del impuesto de grandes superficies comerciales, la del banco público de Andalucía, el refuerzo que han experimentado las políticas de memoria histórica, etc. Pero viven como ajenos los esfuerzos por mantener la sanidad y la educación púbicas, o lo que la consejería de Salud, Igualdad y Bienestar Social tendrá que poner para mantener la Dependencia. Al fin y al cabo no son “los nuestros” los que los hacen, sino los del PSOE-A, esos contra los que se ha estado luchando pueblo a pueblo durante tantos años (no solo por sus políticas neoliberales, sino también por la rivalidad que existe entre ambas fuerzas políticas al disputarse social y electoralmente el mismo espacio sociológico de la izquierda andaluza), y contra los que se seguirá luchando, sobre todo si el PSOE no se apea de su prepotencia e IU no supera su victimismo.

            Y cuando llega el momento sacrosanto del “Presupuesto” (ese Santo Grial de los que confiamos en lo público por encima de las posibilidades del mercado, ese momento culminante de las alegrías y desasosiegos de tantas bocas abiertas en una Andalucía tan necesitada de todo, sobre todo de empleos dignos) se coge el rábano por las hojas para justificar un rechazo total al PA2014: se recorta el complemento adicional de las pagas extra de los empleados públicos. IU LV-CA no puede recortar. Por eso, -dicen-, IU debe oponerse al PJA2014, e incluso provocar elecciones anticipadas o salirse del gobierno andaluz.

 

III. Hay vida después del PJA2014

            Los más sutiles se preguntan: ¿Qué quedará de nuestro discurso después de que IU LV-CA ha recortado ella también, junto al PSOE-A determinadas condiciones salariales y sociales? Como si los recortes no nos vinieran impuestos por el PP y su política de ajuste del déficit; como si la lucha por el modelo público de los servicios fundamentales fuese algo “de la socialdemocracia”, no nuestro. Ni se aprecia el mantenimiento del carácter público de la sanidad, del grueso de la educación, de las políticas activas de empleo, de los avances (insignificantes si se quiere, pero avances) del Banco de Tierras (3 millones), de la ayuda al pequeño comercio (10 millones).

            Ni se valora para nada que IU LV-CA haya puesto en Despeñaperros un muro de contención al avance de la derecha del PP, y a su vez esté obstaculizando la “gran coalición” a la española, que es el “nuevo fantasma que recorre Europa” desde que en Alemania se está cociendo, y en otros países europeos se presenta como el antídoto más eficaz contra el avance del neofascismo. Rubalcaba se debate entre la pose de oposición sistemática al gobierno de Rajoy, y los guiños a ese fuerte sector del PSOE encabezado por Felipe González que se preparan para que el descalabro electoral del PSOE en 2015 se transforme en la balsa de salvación de una “gran coalición” PSOE-PP, que salve la continuidad de las políticas neoliberales en España. Como en Alemania, no como en Noruega, donde los conservadores gobiernan ya con la extrema derecha.

            La pregunta, sin embargo es pertinente. Sobre todo desde que Susana Díaz ha inaugurado una nueva etapa en la política andaluza. No ha sido leal el PSOE-A con IU LV-CA cambiando el interlocutor en mitad del camino. Pero sobre todo no ha sido leal la nueva presidenta en sus primeros gestos públicos: rechazando rotundamente la propuesta de IU LV-CA de reforzar la fiscalidad andaluza, exhibiendo este rechazo ante los grandes empresarios de la CEA como un trofeo de caza en su honor; entrevistándose rápidamente con Felipe González, lo que detecta un cierto interés en demostrar su predisposición al posibilismo neoliberal del ex presidente; y ofreciendo a Rajoy un pacto contra la corrupción. Todos ellos gestos de una calculada ambigüedad para presentar a Susana Díaz como una líder “centrista”, coyunturalmente aliada con la izquierda por necesidades electorales, pero dispuesta a conducir la nave del gobierno con la principal alianza centrada en la ortodoxia económica y los intereses de la patronal.

            IU LV-CA ha reaccionado reagrupándose en torno a su nuevo coordinador general, Antonio Maíllo, para dar la respuesta adecuada: con prudencia para no romper el cogobierno, pero con la suficiente firmeza para contestar públicamente a doña Susana cuando ha hecho falta. Pero en la nueva fase del PSOE-A, con una Susana Díaz dispuesta a practicar populismo y crear una imagen de IU LV-CA como una fuerza embridada, IU se juega su unidad interna, la credibilidad de su discurso y su futuro.        

            ¿Que qué quedará de nuestro discurso? Hay quien afirma que solo se valoran las cosas cuando se pierden. Frente a este fatalismo, pienso que no estamos condenados a no aprender más que en cabeza propia. Ya aprendimos en 1994 que la vía de las dos orillas no era la adecuada. Ahora estamos realizando otra experiencia histórica de la que debemos aprender. Por eso es legítima la duda. Pero también es necesaria la afirmación de lo que estamos avanzando. Y de lo que no estamos dispuestos a perder. Por eso, conviene no dejar sin contestación esa dramática pregunta: ¿Qué quedará de nuestro discurso después de este PJA2014? Con enorme respeto a quienes se hacen esa pregunta, y con la modestia de quien duda metódicamente, respondo que, mientras no se demuestre lo contrario, quedarán muchas cosas, todo prácticamente:

La solvencia de IU: la demostración de que IU no solo saber criticar, sino que cuando se le da la oportunidad de gobernar, asume el reto sin complejos. Ya nadie dirá: “qué buenos, qué majos, qué combativos… pero qué inútiles son ustedes; votaré a otros que al fin y al cabo son los que pueden hacer algo”.

El carácter nítidamente de izquierdas: IU no va a dejar pasar a la derecha ni por activa ni por pasiva, como tantas veces hemos decidido en el Consejo Federal de IU.

La prioridad del programa social: IU LV-CA ha puesto las medidas más sociales y progresistas e innovadoras dentro del gobierno andaluz (no repito lo del decreto antidesahucios, el plan de empleo, el programa contra la exclusión social, el banco de alimentos, el banco de tierras, el instituto de crédito o banco público andaluz, etc.). ¿O no habrá que poner en valor lo que hayamos conseguido para entonces del desarrollo del Pacto por Andalucía?

IU antepone los intereses sociales a sus propios intereses: Que IU LV-CA ha sido la fuerza política más responsable del gobierno andaluz y ha servido de elemento estabilizador del gobierno andaluz, frente a un PSOE que ha estado distraído en problemas internos (ha cambiado de presidente, de miembros del gobierno), y externos pues está acosado por la Justicia por el escándalo de los ERE).

El carácter anticapitalista de IU: IU LV-CA ha contribuido decisivamente a hacer del gobierno andaluz el mayor muro de resistencia frente a los recortes de las políticas neoliberales del gobierno central y de la troika dentro de España: priorizando el mantenimiento a ultranza del carácter público de la sanidad, la educación, las políticas sociales, los planes de empleo…, y pasando a la ofensiva, pleiteando incluso ante los tribunales por la rebaja del gasto farmacéutico, contra el repago (siendo insumiso frente al repago de las medicinas hospitalarias), contra la reforma de las pensiones, contra la reforma local, contra la nueva deuda histórica derivada del incumplimiento de la DAT de nuestro Estatuto de Andalucía.

La dialéctica abierta en el seno del gobierno andaluz, frente a un PSOE nada claro en sus alianzas de clase: si el gobierno andaluz no ha avanzado más en sacarle a los ricos el dinero necesario (política de más ingresos) para que la crisis-estafa no se saldase con mayores diferencias sociales y más sufrimiento de los de abajo, no ha sido porque IU LV-CA no pusiese encima de la mesa propuestas tales como el impuestos de grandes superficies comerciales y otros impuestos verdes, el banco público andaluz y su financiación por el FROB, el BEI, etc.

El carácter ecologista de IU: IU LV-CA ha intentado avanzar en la lucha por una Andalucía ecológicamente más sostenible, proponiendo en el Parlamento la prohibición de los transgénicos, que han rechazado conjuntamente PSOE y PP.

La insobornable lucha contra la corrupción: IU LV-CA ha sabido compatibilizar su pertenencia al cogobierno andaluz con la lucha contra la corrupción procedente de las anteriores etapas del gobierno andaluz, protagonizando la primera comisión de investigación contra la corrupción de los ERE, proponiendo los responsables políticos que ha considerado oportuno.   

Su carácter alternativo. IU LV-CA mantiene su ideología, su programa político, su honestidad y sus alianzas con el pueblo andaluz y las organizaciones sociales que lo articulan por la izquierda, pese a haber tenido que gobernar con un programa de mínimos, pues los andaluces y andaluzas nos han dado los votos para ser decisivos en el gobierno, pero no para gobernar en solitario con nuestro programa. Compatibilizar la respuesta a corto plazo con la perspectiva a medio plazo no significa ni gradualismo ni claudicación frente al sistema. 

– Su permanente recurrencia a la movilización, tanto propia, como en el apoyo a los movimientos y organizaciones sociales y sindicales.

Su carácter plural. Quedará la idiosincrasia de una fuerza política que es tan plural, que debate hasta el último minuto, como de hecho se va a hacer con este PJA2014, al que se le van a hacer enmiendas parciales y hasta el último minuto se va a tener la posibilidad de retirarle el apoyo inicialmente dado.

            Se podrían añadir más cosas. Porque más allá del presupuesto está la política. La política es ir a la gente en sus centros de trabajo, de estudio, en los barrios y pueblos, para explicarles nuestro proyecto y la convergencia de nuestra política y sus intereses, diciendo con claridad lo que vamos consiguiendo y lo que no conseguimos, y los responsables de los logros y de los fracasos.

            Pero ¿quién va a hacer ese trabajo de explicar a l@s conciudadan@s nuestra política? Motivos para el orgullo de ser de IU LV-CA hay hoy más que nunca. Hacen falta unos cuadros políticos y unos militantes convencidos y sin complejos, que no se hagan eco sólo de lo que falta, sino también de lo positivo. Desde la práctica de la prédica filosófica a la práctica de la política cotidiana, todos tenemos que aprovechar esta experiencia para aprender a ser más eficaces para conjugar nuestras ideas con los intereses inmediatos de la gente a la que decimos defender. Gobernamos en municipios y a veces en diputaciones con un pragmatismo que a veces asusta. Pero para juzgar nuestra posición en el gobierno de la Junta de Andalucía, ni vale ese pragmatismo posibilista, ni la crítica injusta y desajustada.  

            Las condiciones objetivas para la transformación social están servidas por la rapacidad del enemigo de clase. Pero ¿y las condiciones subjetivas? Ni la conciencia y organización de la clase parecen estar pasando por sus mejores momentos, ni algunos de los militantes revolucionarios están dispuestos a superar por su clase la fase del romanticismo revolucionario en que siguen cifrando su autoafirmación personal o de grupo. Lenin nos ayudó a reflexionar sobre el izquierdismo como enfermedad infantil del comunismo. Pero algunos veneran a Lenin (o a Trostky, o al Ché, o a Gandhi, o al comandante Marcos, o a Diamantino García, según los gustos) de boquilla, y no están sin embargo dispuestos a renunciar al narcisismo de la pose hipercrítica, que en la mayoría de las veces esconde demasiada ignorancia, o lo que es más patético, los intereses grupales por ganar una correlación de fuerzas interna a la propia IU LV-CA.

            Dicho sea con el máximo respeto y afecto a todos y todas. Que nadie se dé por aludido.

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