A mitad de camino del Pacto por Andalucía. I. La economía

Publicado: 28 marzo 2014 en Uncategorized

De los cuatro años previstos para esta legislatura en que el gobierno de Andalucía se ha compuesto al alimón entre el PSOE-A e IU LV-CA gracias a un Pacto por Andalucía para frenar a la derecha del PP-A que había ganado las elecciones andaluzas del 2012, ya han pasado dos. Justo a la mitad del camino, se impone hacer un balance. Primero, económico. Y en capítulo aparte le daremos un repaso a la política. Siempre mirando hacia el futuro de la mejor forma posible: revisando el pasado críticamente.

            2013 no ha sido un buen año económico para Andalucía. La economía andaluza ha decrecido un 1’3% el año pasado, según la Contabilidad Regional Trimestral de Andalucía del IECA, aunque en el cuarto trimestre sólo cayó un 0’2%, pese a que hubo un crecimiento intertrimestral del 0’1%. La caída de la demanda le restó 0’7% al crecimiento del PIB en el cuarto trimestre, mientras que el saldo exterior contribuyó en positivo con un +0’5%. Son las dos caras de una misma moneda, la de una estructura económica a la deriva, que no acaba de recomponerse después de la explosión de la burbuja inmobiliaria, que era el verdadero sustento de la estructura “productiva” andaluza hasta que la crisis financiera e inmobiliaria nos despertó del ensoñamiento del crecimiento ilimitado.

            Las previsiones realizadas por Analistas Económicos de Andalucía coinciden básicamente, pues apuntan a que, en el conjunto de 2013, el PIB en Andalucía habría registrado una caída del 1,3%, similar a la estimada para el conjunto español. Aunque, eso sí, destaca como dato significativamente positivo que ya hemos salido de la recesión en el tercer trimestre de 2013, pues la economía española registró el primer crecimiento intertrimestral positivo del PIB en dos años (0,1%), y por su parte, la economía andaluza, rompiendo la tendencia de nueve trimestres de caídas consecutivas, también registró un crecimiento intertrimestral del PIB del 0,1%. Y para 2014 prevé la reanudación de la senda de crecimiento de la economía andaluza, con una expansión de la actividad del 1,1%, sustentada en un avance de la industria y los servicios.

            El consumo de los hogares recuperará paulatinamente el pulso, según Analistas. De hecho ya ha ido creciendo en 2013: el gasto en consumo de los hogares ha crecido en 2013 un 0’6% (contribuyendo un 0’4% al crecimiento del PIB), mientras que la estrategia de la austeridad impuesta por la troika ha hecho descender el gasto de las administraciones públicas e instituciones sin ánimo de lucro cayendo un 2%, lo que ha hecho que el PIB caiga un 0’5% más); total, que el gasto en el consumo final andaluz cayó un 0’1% (restándole un 0’1% al PIB andaluz).

            El IPC se mantiene en febrero en Andalucía, y la tasa interanual cae un 0’2%, mientras que en España se mantuvo en el interanual en el 0%; es el nivel más bajo desde 1961, año en que se inició la serie estadística de los precios. La inflación acumulada en Andalucía es del -1’6%. ¿Por qué esta caída en el interanual? Porque han caído los precios de los carburantes y lubricantes y de los medicamentos, mientras que el año pasado subieron.

            No hay reactivación económica en Andalucía, pese a lo que digan los portavoces de la consejería de Economía. Por ejemplo, que la TEA de Andalucía (tasa de actividad emprendedora) es del 6%, 0’4% más que la media española, como se ufanaba la presidenta Susana Díaz el pasado día 17 en el I Congreso Internacional de Viveros de Empresas. Sí, es verdad que hay 140 empresas en los tres Business Innovation Centers de la CAA, que han creado más de 1.000 empleos y están entre los centros más eficientes de Europa; también es cierto que la Fundación Andalucía Emprende tiene más de 200 centros de apoyo al desarrollo empresarial en toda la CAA. Pero no es menos cierto que el 92% de las empresas andaluzas tienen 5 ó menos trabajadores. Los datos macroeconómicos no son buenos, para qué engañarnos: en enero subió un 2% el número de sociedades mercantiles constituidas en Andalucía, 1.529 empresas, con un desembolso de 94’7 millones de euros, un 64’2% menos que en 2013. La FBC (formación bruta de capital) cayó un 3’2% (es decir, que su contribución al PIB fue un 0’6% negativa).

            Sólo el dato de las exportaciones ayudan a levantar los ánimos, como en el resto del Estado: mientras las exportaciones crecieron un 1’8%, las importaciones sólo lo hicieron un 0’4%. Por eso el saldo exterior contribuyó con medio punto al crecimiento del PIB (o mejor dicho, al menor descenso del PIB andaluz).

            Agricultura, pesca y alimentación, las actividades primarias, han mejorado su actividad en un 8’5% (un 0’3% más para el PIB). Pero industria ha vuelto a caer, esta vez un 0’8% (lo que ha equivalido a una décima menos en el PIB), siendo la caída de la industria manufacturera algo menos dañina, pues solo cayó un 0’5%. La construcción ha caído un 5’1% (esto es, -0’4% al PIB). Servicios mejora 0’2% (+0’1% al PIB); y dentro de servicios, las actividades financieras y de seguros cayeron más 2’1%, mientras que las actividades profesionales crecieron un 1’6%.

            Lo más lamentable es el dato del empleo. La tasa de paro ha sido el 36’3% a finales del 2013, diez puntos más que la media española. El empleo ha caído un 1’5% en 2013, y un 2’3% el empleo asalariado (sobre todo en la industria, y en los servicios, actividades financieras y de seguros, información y comunicaciones). Analistas discrepa en la cifra, y da un dato más alarmante: el promedio anual de caída del empleo en 2013 es del 3,2%. Y para 2014, las previsiones apuntan a la creación neta de empleo en el segundo semestre del ejercicio, si bien en el conjunto del ejercicio la ocupación se vería reducida en un 0,3%. En resumen: para 2014, el diagnóstico es que pasaremos a una insignificante recuperación del crecimiento sin apenas creación de empleo.

            La siniestralidad ha aumentado en un 4% pese al descenso de la afiliación a la Seguridad Social, según CC.OO., por el “presentismo laboral”, esto es, porque los trabajadores van a trabajar incluso estando enfermos. La reforma laboral está haciendo estragos en el empleo del sector privado, y los recortes y la limitación de la tasa de reposición del empleo público, ambas medidas impuestas por el gobierno reaccionario de la derecha que gobierna España con mayoría absoluta, en las posibilidades de compensar oe paliar esta incapacidad de las empresas a través del empleo público. 

            La estrategia de reducción de costes se ha cebado en las rentas salariales. La remuneración en las rentas de los asalariados han caído un 0‘1%. Pero ello ha influido también en una caída del excedente de explotación bruto/renta mixta, que ha sufrido una caída del 1’1%. ¿Quién dice que la moderación salarial va a generar incremento de la tasa de actividad por el aliciente del beneficio empresarial? Ese es un mito que choca con la cruda realidad de que cuando el poder adquisitivo de las rentas de la mayoría social decaen, la inversión también decae, pues las empresas venden menos y los empresarios, al ganar menos, no quieren más complicaciones. Sobre todo si los bancos les han cerrado el grifo del crédito. 

            Andalucía respira por los servicios y el turismo. Es la tercera comunidad autónoma que más viajeros ha recibido entre enero y febrero, 700.000 turistas, lo que equivale a un aumento del 16’3% respecto al mismo periodo del 2013, mientras que en España hubo 3’11 millones de turistas, un 11’2% más. Sólo la superan Canarias (32’4%) y Cataluña (1’5 millones, un 13’3% más). Baleares ha descendido un 13’5% (190.153 turistas). Comparativamente, estamos mejorando incluso a niveles europeos: Francia tuvo 995.207 visitantes (un 19’6% más), Inglaterra 1’19 millones (un 10’4% más). La consejería de Turismo da muestras de una gran capacidad de dinamismo y renovación en las ideas y en los métodos, tanto en Berlín como en Rusia, y donde haga falta; y se dispone a adoptar medidas para que aflore la oferta turística clandestina; por ejemplo, obligando a exhibir el número de Registro de Turismo de Andalucía en todas las ofertas turísticas que se publiciten.

            Esta situación estructuralmente dificultosa tiene su origen en la estrategia de asfixia financiera que impone la estrategia del ajuste fiscal impuesta por la UE, el BCE y el FMI, esa diabólica hermandad comúnmente conocida como “la troika”. Las finanzas de Andalucía se resienten no sólo por el fracaso del modelo productivo, sino también porque el gobierno central se queda con la parte del león de la recaudación de los impuestos, y somete a la anorexia financiera a las comunidades autónomas. Por eso el gobierno de la Junta de Andalucía ha anunciado que  interpondrá un recurso ante el Tribunal Supremo contra el reparto del objetivo del déficit para el período 2013-2016 entre la Administración central y las CC.AA., acordado en el Consejo de Ministros de 28 de junio (para el período 2014-2016) y el 12 de julio de 2013 (para el año 2013), pues no se respeta la Ley de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera.

            ¿Cómo sobreviven las finanzas públicas de Andalucía? ¿Cómo puede el gobierno andaluz hacer frente al gasto sanitario, educativo, de la dependencia, de la RTVA pública, etc. sin privatizar ni echar gente a la calle o desatender los servicios básicos de los andaluces y andaluzas? ¿En qué consiste el “milagro andaluz del gobierno bipartito”? Sencillamente, en el incremento de la deuda. Efectivamente, pese a recibir 1.200 millones menos del gobierno central para el presupuesto de 2014, pese a seguir sin recibir ni un euro de la deuda de casi cinco mil millones que el Estado le debe a Andalucía, y pese a tener que cumplir con el déficit público, la Hacienda andaluza ha tenido la audacia de incrementar la deuda.

            Lo ha hecho con prudencia, pero lo ha hecho. La deuda pública andaluza a finales de 2013 ha alcanzado los 23.898 millones de euros, el 17’3% del PIB (2’9% por debajo de la media de las CCAA, que es un 20’2%, según datos del Banco de España: pero Cataluña tiene una deuda del 29’9% de su PIB, la Comunidad Valenciana un 32’9%, Castilla La Mancha 31’6%, Baleares un 25’6%). Pero es un incremento del 16’31% respecto del cuarto trimestre de 2012, y un 8’55% más respecto del tercer trimestre de 2013, el trimestre anterior. La misma tendencia ha experimentado la deuda española, que es actualmente un 95’9% (968.700 millones de euros). La deuda de las CC.AA. subió un 5’1% entre julio y septiembre y un 11’5% más que en el cuarto trimestre de 2012. Cataluña adeuda 57.146 millones, la Comunidad Valenciana 31.884 millones, Andalucía 23.898 millones, y Madrid 22.104 millones; entre las cuatro, son el 65’3% del total. Sólo Madrid y Navarra redujeron su deuda en el cuarto trimestre, mientras que el resto lo aumentaron.

            Andalucía ha logrado acabar 2013 cumpliendo su compromiso con la estabilidad financiera, esto es, con un déficit del 1’55% y ni siquiera del 1’58%, que era lo que la ley y Montoro le permitían.

            En resumen, a mitad de camino de la legislatura, y desde el punto de vista de la economía andaluza, el balance es muy pobre:

– Se ha perdido un tiempo precioso por culpa de los cambios de protagonistas en la presidencia de la Junta de Andalucía (de Griñán a Susana Díaz, pasando por el Congreso del PSOE-A y las vicisitudes del PSOE estatal);

– Seguimos con una estructura económica desarticulada, muy dependiente, anclada en el sector primario y cada vez más terciarizada. No se ha conseguido frenar el crecimiento del paro (insoportable a estas alturas), ni impulsar un nuevo modelo productivo, -no era ese el objetivo de este periodo, que ya se preveía de mera resistencia frente a la salida de ajuste durísimo impuesta por la troika neoliberal-, aunque sí hemos conseguido mantener los servicios básicos del Estado del Bienestar en Andalucía y el empleo público, e incluso implementar medidas paliativas de carácter social, pese a los recortes, gracias al sesgo progresista impulsado en el gobierno andaluz por la presencia en él de IU LV-CA (decreto antidesahucios, banco de alimentos, comidas en las escuelas, etc);

– Se atisba un cierto cambio de rumbo en la dinámica económica andaluza: pese a que se dice querer cambiar el modelo de concertación social hacia una integración de los sectores económicos más representativos de la microempresa, la economía social y los consumidores, sin embargo esta iniciativa no acaba de fraguar, y sin embargo la presidenta Susana Díaz sí exhibe a bombo y platillo un acercamiento a los poderes financieros y empresas multinacionales mediante reuniones con Botín (Banco de Santander), Alierta (Telefónica) y Fainé (La Caixa). Gestos de acercamiento a los responsables de la crisis que dan confianza a los mercados financieros y a los inversores, pero que mosquean a la base progresista y de izquierdas del pueblo andaluz.

PVP140328

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