Archivos para marzo, 2015

22-M, el volver a empezar de IU

Publicado: 23 marzo 2015 en Uncategorized

22-M, el volver a empezar de IU

Las elecciones al Parlamento de Andalucía han resultado muy clarificadoras no solo del futuro mapa de la política andaluza, sino del futuro panorama de la política española. Los resultados han sido sorprendentes: 47 diputados PSOE, 33 PP, 15 Podemos, 9 Ciudadanos y 5 IULVCA. Bajo mi desapasionado y siempre leal punto de vista estos resultados manifiestan lo siguiente:

1º) Susana Díaz ha culminado con éxito sus expectativas, y con creces. Esos 47 diputados (35’43% cuando el 2012 obtuvo un 39’5%) igualan el resultado de Griñan en 2012, aunque con una pérdida importante de votos (-125.000). Va a poder gobernar en solitario, sin ceder un ápice a su izquierda, pues para ella ese es el peligro real para su estrategia: gobernar al dictado y con el apoyo de los bancos y las multinacionales, a cambio de orientar las migajas de sus inversiones hacia Andalucía. Y con ello prepara su futuro político de cara a ganar la batalla que se librará en el PSOE nacional posiblemente después de las generales, donde se puede augurar una relativa derrota de Pedro Sánchez, pese a que en las elecciones autonómicas y municipales el PSOE se recuperará relativamente de su distancia con el PP, incluso aunque ambos pierdan votos para dejar espacio a los partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos, y aunque los resultados andaluces no son extrapolables al resto de España, pese a influir en cierto grado.

2º) La esperada caída del PP (33 diputados, 26’76% desde el 40’6% en 2012, -503.000 votos) significa un claro rechazo a las políticas austericidas de Rajoy. La estrategia de Susana Díaz de arremeter contra Rajoy directamente ninguneando al candidato andaluz, ha acertado plenamente.

El PSOE-A ha conseguido esquivar en gran medida el rechazo de los indignados (125.000 votos perdidos frente a los 503.000 del PP así lo demuestran). La posible razón de esta diferencia en el desequilibrado reparto de responsabilidades de las políticas antipopulares por parte del electorado, se ha debido en buena parte por la contribución de IULVCA a tapizar la acción política del precedente cogobierno con un importante escoramiento hacia las políticas sociales, que el PSOE-A ha capitalizado, por supuesto mucho más que IU, que ha pagado su justa política con una caída del 40% de sus votos. Este barniz de falso izquierdismo gestual ha sido coherente con la estrategia de Pedro Sánchez de evitar concretar pactos de estado con el PP. Con estos elementos, Susana Díaz se ha permitido el lujo de practicar un populismo barriobajero de un falso centro-izquierda, engañando así a muchos electores andaluces y galvanizar la euforia de sus afiliados y seguidores.

3º) El poder de los medios de comunicación se ha demostrado claramente, pues las encuestas han marcado tendencia desde hace meses, y por eso, pese a las espléndidas campañas electorales realizadas tanto por el candidato del PP Juanma Moreno y de IULVCA Antonio Maíllo, han sido estos partidos los que más han bajado. Y por contra, la nefasta campaña de Susana no ha hecho descarrilar los pronósticos de las encuestas.

4º) La potente emergencia de Podemos por primera vez en Andalucía (y en España) era esperada por las encuestas, que le auguraban más diputados y porcentaje que el que ha obtenido (15 diputados, 14’84%). Incluso se esperaba que su irrupción en Andalucía fuera inferior a la que tendrá Podemos a nivel estatal en las elecciones generales de noviembre.

Los potentes 15 diputados no consiguen romper el bipartidismo, ni siquiera sumando los votos del resto de los partidos que se reconocen de centro-izquierda (Ciudadanos) o que tienen un extracto claramente alternativo (Podemos) con los de IULVCA, pues sumando los votos de PSOE y PP dan un 62’19% del total de los votos. Podemos no puede fardar de romper el bipartidismo, ni de inaugurar en Andalucía una nueva etapa política. Tendrá que reflexionar sobre su tozudo rechazo a la política de convergencia para constituir una candidatura de unidad popular que IU le ha reclamado durante meses. Sí ha conseguido desplazar 170.000 votos desde una IULVCA que se merecía capitalizar su veterana política alternativa y anticapitalista, a los 590.000 que ha sacado Podemos.

Cuando nació IU, consiguió 21 diputados en el Parlamento de Andalucía. Por tanto Podemos no ha conseguido superar la marca que Anguita consiguió para las políticas de izquierda en Andalucía. La emergencia de Podemos en Andalucía mantiene la incógnita de qué nivel de implantación obtendrá el Podemos de Pablo Iglesias a nivel estatal, pues el 14’84% de los votos andaluces no son bastantes para asentar un triunfo arrollador como se espera.

5º) Pese a que la formación de Albert Rivera se defina como de centro-izquierda, su extensión desde Cataluña al resto del estado suscita la sospecha sobre el origen real de este repentino auge en las conciencias de los ciudadanos, y sobre todo de Andalucía. Los 369.000 inmerecidos votos andaluces (9’2%) demuestran que quien haya urdido la implantación de C’s en el Parlamento andaluz ha conseguido que la caída del voto PP haya tenido una cómoda alhomadilla, pues C’s ha recogido el 73’36% de los 503.000 que ha perdido el PP. Buena jugada de la derecha. Mala opción para los intereses de Andalucía.

No obstante hay que reconocerle a C’s el acierto de proponer la regeneración de la política, tan necesaria en una Andalucía gobernada durante 35 años por el PSOE. Y pese a que durante los casi 3 años de cogobierno IULVCA ha conseguido frenar la tendencia del PSOE a practicar el clientelismo y las corruptelas o corrupciones que han minado su credibilidad y la de la política andaluza en general, la aspiración popular a erradicar esas prácticas y fomentar la transparencia y participación son un fuerte y justificado reclamo electoral.

6º) IUVCA ha sido injustamente tratada por el electorado andaluz. Con la elegancia que le caracteriza, Maíllo ha dicho que no cree que el electorado se haya equivocado, sino que ha sido IU quien debe hacer autocrítica. Alberto Garzón también ha reclamado la necesidad de una autocrítica de IULVCA. Razones no faltan a esas autorizadas voces. Lo cierto es que el PSOE-A se ha mantenido electoralmente, ha remontado parcialmente la crisis de identidad encontrando en el populismo centroizquierdista social-liberal de Susana Díaz una orientación a la que el PSOE está acostumbrado, desde Felipe González, a Zapatero, y ahora Susana Díaz (Pedro Sánchez puede ser una adecuada transición). En cambio IULVCA pagaba ante los ojos de un 37’32% de sus pasados apoyos electorales la culpa de haber participado de un gobierno cuyo mensaje no ha sido bien digerido por los ciudadanos, y sobre todo de los indignados de izquierdas, del 15-M, de las mareas, de las marchas por la dignidad. Dicho en plata: IULVCA ha salvado de la quema al PSOE-A, convirtiéndose en el chivo expiatorio de la indignación que han provocado en la gente las políticas económicas, sociales y frente a los derechos civiles por parte de los partidos del bipartidismo.

Se impone una profunda reflexión. No es el momento, pues hay que aprestarse a cubrir dignamente las elecciones municipales. Pero quiero anticipar algunos elementos, aunque no sea más que para desahogo personal. En todo caso, será un semianálisis de emergencia.

Los resultados serán injustos, pero son así para IULVCA. Y aunque sepamos que ni los comunistas del PCA ni los independientes de IULVCA van a dejar que esa fuerza ideológica, organizativa e institucional se pierda, lo cierto es que la estrategia diseñada hace tres años de participar en el gobierno andaluz con el PSOE-A, ha fracasado. Los que apostamos por ella ¿nos hemos equivocado? En nuestro descargo tengo que recordar que mucha gente nos pedía apoyar a Griñán contra el vencedor Arenas. Había miedo a que entrara el PP a gobernar en Andalucía. Pero no supimos valorar a tiempo el alcance desbordante de la reacción antisistema, ni la estrategia de lo que hoy es Podemos (e incluso en  cierto modo C’s) de meternos a todos en la “casta” o en “lo viejo”. El tsunami nos ha alcanzado. Podríamos habernos mantenido al margen, apoyar la investidura de Griñán frente al PP, y mantenernos como oposición crítica, pero a favor de los intereses de determinados colectivos movilizados frente a las tijeras de Rajoy (y de Griñán o Susana). Así podríamos haber consolidado nuestra imagen de fuerza alternativa, haber impedido el resurgimiento impune del PSOE, y quizá podríamos haber compartido el ascenso de Podemos. Preferimos priorizar los intereses concretos de la gente, y consideramos que era más útil para los andaluces cogobernar y forzar al PSOE a hacer políticas sociales, de mantenimiento del sistema público del bienestar, a la vez que se demostraba que IULVCA podía mantener su postura alternativa y al tiempo gestionar con solvencia el gobierno del día a día.

Uno de cada tres votantes de IULVCA no ha entendido esta postura. Ha calado en ese tercio (largo) el mensaje de Podemos: es una contradicción -nos han dicho por boca de Teresa Rodríguez- luchar contra el bipartidismo y a la vez ser socio de uno de los partidos del bipartidismo. Mensaje simplista. Pero la demagogia cala profundo, y nos ha pillado el chaparrón.

Pero ojo con caer en estrategias utópicas: la política debe ser compatible con la ética; pero el análisis de las políticas es algo objetivo, nada tiene que ver con idealismos eticistas. Por mucho que prediquemos “unidad popular, unidad…”, si a Podemos no le interesa, no habrá unidad popular; y menos ahora, cuando su estrategia ha conseguido copar mayoritariamente el espacio político que ambos compartimos, reduciéndonos a la mínima expresión en nuestro bastión, Andalucía.

A partir de aquí hay que cuestionarse muchas más cosas: el “relato” o discurso, las alianzas, las propuestas… Si IU huele a rancio, hay que buscar por qué. Pero no es el objetivo de estos primeros apuntes. Tiempo habrá.

PVP150323

Sigue la ofensiva del gobierno español contra la negociación de Grecia. Este fin de semana Rajoy aremetía contra Tsipras contestándole que él no es culpable de las promesas incumplidas. Se refería a las incumplidas por Syriza en su campaña electoral, porque obviamente no puede decir de que él no es responsable de las promesas incumplidas en España, de las que se incluían en su programa electoral de 2011. No podría   decir tal cosa sin sonrojarse. Rajoy es el gran incumplidor.

Por cierto que quien primero ha denunciado las presiones del gobierno de España y Portugal no han sido ni Tsipras ni Varoufakis, sino James Galbraith, asesor del ministro de economía griego, que ha sido testigo privilegiado de las presiones que Guindos y Rajoy han realizado contra la marcha de las negociaciones.

Este fin de semana el gobierno griego lo ha dedicado a elaborar sus propuestas de reformas. Ayer lunes las presentaría a los negociadores de la troika, y Guindos ha afirmado que el Eurogrupo lo está negociando es un tercer rescate para Grecia, que podría suponer unos 30.000 a 50.000 millones de euros adicionales (que se sumarán a los 240.000 que van hasta ahora).

España se muestra celosa de Grecia, pues la estrategia de Rajoy en su día (2012) fue la contraria que la griega actual: Rajoy hizo la genuflexión ante Merkel, Draghi y Lagarde (la divina troika), y asumió el memorándum que le obligaba a acabar con las cajas de ahorro, a recortar las pensiones, los salarios, la sanidad, a cambio del rescate bancario. La troika consintió en que el rescate fuera “solo” bancario, primero porque lo urgente (para ellos) era salvar a la banca; segundo, porque a Rajoy le venía bien decir que no había habido rescate (incumplidor y mentiroso además) y porque también a la UE le interesa no crear el precedente de un rescate a un país que representa bastante más que Grecia (ésta es un 2% del PIB europeo).

Con cierta elegancia diplomática, Guindos ha dicho que España está dispuesta a poner los 7.000 que ese tercer rescate le supondría en el reparto. No es una muestra de generosidad, sino un cierto reproche mezclado con un tanto de llanto a la troika de “este pobre hermano cumplidor al que encima se le pide el sacrificio de poner tanto dinero”. Ya antes Rajoy ha exhibidolo la cifra de 26.000 millones que España ha tenido que ponerle a los anteriores rescates a Grecia. Antes se quejaba menos. Los gobiernos a los que se les prestaba dinero eran de derechas. Ahora con Syriza, todo son pegas.

Pero habría que descontar lo que el turismo español se ha beneficiado de la caída de calidad del turismo griego. Y habría que escudriñar otros sectores donde España y Grecia somos competidores directos. ¿No se cuantifican esas magnitudes? Quizá no serían cifras comparables, pero puestos a hacer números, cuentan. Como cuentan los intereses a los que Grecia está castigada (un 10% en los bonos a diez años mientras que a España se le compran a un 1’24%, y a otros países a menos). Eso es lo que tiene que cambiar. Lo que pasa es que hay una distorsión: el dinero para los rescates los pone el dinero público (BCE) y en cambio los que cobran intereses son los inversores privados (bancos, corporaciones, fondos buitres…).

Guindos ha sentenciado que “para Grecia no hay alternativa a la solidaridad europea”. Pero son bravuconadas, pues  es verdad que la UE y el euro necesitan a Grecia, tanto como. Grecia necesita a Europa; pero los más listos de los gobernantes europeos saben que Rusia, China y otros estarían encantados de meter baza y distorsionar la unidad de la UE y la fortaleza del euro Así que Guindos puede guardarse sus bravuconadas.

A todo esto, ¿es verdad lo que dice Guindos de que Grecia ha pedido un tercer rescate? Tsipras lo niega una y otra vez; sobre todo si ello implica someterse a nuevas condiciones lesivas a los intereses de los griegos. El Eurogrupo y la Comisión Europea han desmentido lo que Guindos afirmaba: Tsipras no ha pedido un tercer rescate. El Gobierno griego ha puesto por testigo las declaraciones de una portavoz de Jeroen Dijsselbloem, presidente del Eurogrupo; según ella, ni es cierto que haya apertura de negociaciones sobre un nuevo rescate, ni en consecuencia la cifra es cierta..

Al final la especulación de Guindos podría ser cierta o no, pues es cierto que la estructura económica griega, por sí sola, no puede pagar la deuda; y es de suponer que, descartada por ahora la quita que quería Grecia, una tercera ayuda financiera se presenta como una posibilidad a contemplar, pues los mercados son reticentes a echar una mano. Depende de las condiciones. Y estas deberán ser recíprocas: Grecia también pondrá las líneas rojas o los corolarios de su prioridad social. Tsipras podría tomar la vía de prorrogar el segundo rescate como salida para crear un “nuevo contrato para el crecimiento” de Grecia, del que ya se habla.

¿Qué razón puede llevar a Rajoy y Guindos a explicitar de esta forma su enfado por el rumbo negociador que tanto la UE como Syriza han adoptado? Ciertamente la posición española ha alarmado a los mercados, con consecuencias negativas para todos los europeos, para el euro, e incluso el crédito de España en el contexto europeo e internacional. ¿Por qué esa estéril guerra? No es que a Rajoy o Guindos les haya entrado un enfado de chicos chicos, o que tengan una rabieta infantil. No. Es que estamos en año electoral.

En realidad el Gobierno español no se mete con Syriza, sino con Podemos e IU. Ese es el enemigo a batir. Al PP le preocupa el posible vuelco electoral de las elecciones de noviembre de 2015, con su anticipo de las de andaluzas del 22-M, y las municipales y autonómicas de mayo de este año. Estamos en campaña electoral, o en precampaña, que es lo mismo. Las encuestas anuncian que Rajoy solo podría gobernar en un pacto con un derrotado PSOE (cosa improbable, bajo mi punto de vista) o con un crecido Ciudadanos más una estancada UPyD. Por eso el PP, utilizando la poderosa herramienta del Gobierno que debería ser de todos y no solo suyo, intenta que al menos esta posibilidad de prórroga (parcial) de la apropiación del PP no se vea desbordada por una victoria electoral de Podemos, y la composición de un gobierno de progreso de esta fuerza emergente con la Izquierda Plural.

En el futuro se verá con nitidez la marcha de las negociaciones de Grecia con la troika. Pero todos los pasos que Rajoy y cía den durante este período hay que verlos con la claridad que este punto de vista aporta.

Al pan. pan, y al vino, vino.

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El blog de Periodismo Alternativo (25/2/2015) se pregunta si Syriza ha engañado al pueblo griego. En este blog se afirma que el documento presentado por el ministro de finanzas griego Yanis Varoufakis para llegar al acuerdo entre la UE y Grecia ha sido en realidad escrito por un asesor del Ecofin, Declan Costello, que es un economista Jefe de Unidad del departamento de la «Coordinación de reformas estructurales y del servicio económico” de la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros de la Comisión Europea. Según lo descubierto por el investigador Yannis Koutsomitis, el ministro Varoufakis no sería el autor de los compromisos, condiciones y limitaciones previstas en el acuerdo Grecia/UE, sino que sería un acuerdo redactado por la UE.

Este blog entiende que el descubrimiento periodístico descrito demuestra que el acuerdo es “una gran estafa y un vergonzoso engaño al pueblo europeo y particularmente al pueblo griego”. Pero yo creo que debemos matizar. No hay que extrañarse de que un técnico de la UE traslade al papel lo acordado previamente por los interlocutores, y que sea la parte que más debe explicarse ante la opinión pública –en este caso, el gobierno griego que había ganado con un programa de máximos- lo acordado. Puede que ese “gran descubrimiento” no tenga más significado. Pensando bien, desde la izquierda.

¿Maquinaciones de la vieja política? Cuando se negocia, se hace siempre entre dos que tienen distintas opiniones y distintos modos de actuar. Y no se debe imputar a Syriza una cuestión de formas, que a lo mejor responde simplemente a una forma de organizar las cosas que acorte el tiempo y dé confianza a los interlocutores. Y no olvidemos, que aunque en las negociaciones se haya conseguido por parte del gobierno heleno “obviar la intervención de la troika”, la troika sigue existiendo. Y la tozudez de Alemania y Schäuble, también. Detrás de cada paso que se dé en las negociaciones de lo que ellos consideran “su dinero”, sus intereses, estará la sombra del capital organizado en la troika. ¿O algún votante o simple simpatizante de Syriza, griego, europeo o no, pensaba que el programa de Syriza implicaba gobernar Grecia sin contemplar la realidad de mantener la financiación del día a día de la economía griega, crónica, o la contraída hasta ahora? El empoderamiento del pueblo griego obtenido a través de la gran victoria de Tsipras y su formación plural de la izquierda, no es fuerza suficiente para enfrentarse al poder. ¿O creemos todavía en los Reyes Magos?

Para juzgar razonablemente el acuerdo, hay que entrar a fondo en los contenidos:

  • Syriza ha conseguido 4 meses  más de margen para resolver la premura del plazo para pagar una deuda de 7.000 millones para los que no tenía posibilidades de pagar. “Al cabo de estos cuatro meses, plantearemos la cuestión de la deuda” pública, ha afirmado Katrougalos. En efecto, el nuevo gobierno ha conseguido el compromiso de reestructurar el pago de la deuda de unos 320.000 millones de euros (equivalente a un 175% de su PIB).
  • Al margen de la negociación, el jefe del nuevo gobierno griego ha presentado un paquete de medidas para: a) afrontar los problemas de primera necesidad o crisis; b) proteger la vivienda de desahucios (hasta 300.000 euros); c) reapertura de la TV pública, sin costes para el presupuesto y sin el clientelismo que la lastró hasta el cierre que decidido por Samarás.
  • Las contrapartidas se desconocen aún, pero de las que ya se han puesto encima de la mesa, algunas son de cajón: entre las medidas, se propone hacer un reforma contra la evasión fiscal y la corrupción para que los impuestos se distribuyan de una manera más justa en términos sociales. Más que una contrapartida impuesta por la troika es una medida profiláctica para la economía griega. Y hay líneas rojas a las que no se piensa renunciar: nada de la bajada de pensiones y de salarios de funcionarios que la troika pedía
  • La imagen que se nos ha vendido en el resto de la UE es que Tsipras ha tenido que ceder y retirar algunas líneas rojas con las que se presentó Varoufakis ante sus socios europeos, a cambio de garantizar la asistencia financiera del país. Ciertamente en toda negociación se tienen cartas con que obtener los objetivo principales. Y el principal objetivo de Grecia es mantenerse en el euro (fuera hace mucho frío), pero reestructurando la deuda y consiguiendo credibilidad ante los mercados mundiales. Para ello Varoufakis ha jugado con la posibilidad de obtener financiación en Rusia o China. Pero ¿era esa alternativa conveniente? El ministro de Finanzas está auscultando a los mercados internacionales para ver si las medidas que el gobierno griego va a elaborar este domingo, 1 de marzo, son aceptables por la troika.
  • Por eso, es pronto para juzgar a fondo sus contenidos. El lunes empieza la negociación a fondo. De momento Tsipras considera un éxito haber arrancado el compromiso, y que el Parlamento alemán lo haya aprobado
    • Lo que sí sé es que la lucha contra la política austericidio no es cosa de un día, ni de un solo país, y que lo que pase en Grecia afecta al futuro inmediato del voto a la izquierda española, se llame IU o Podemos (aunque ellos no se quieran reconocer como tal). Más les valdría a España y Portugal hacer un frente común con Grecia y otros estados para rectificar la apolítica austericida practicada por la UE hasta ahora. Que así sea.

Pero eso es algo que habrá que hacer a partir de noviembre de 2015, cuando el PP de Rajoy pierda las elecciones y un frente de izquierdas pacte un programa dé gobierno progresista,

Tsipras ha acusados a España y Portugal ese hacer un frente contra la reestructuración de la de deuda que se proponen realizar Grecia y la UE (en realidad, la troika). España y Portugal han reaccionado contra estas declaraciones. Es natural que quienes han pagado y están haciendo pagar a sus respectivos pueblos los términos de los rescates pactados protesten ahora porque a ellos ni se les ocurrió plantarse ante la Merkel y decir que no. El caso de España es el mismo, pues pese a que Rajoy se empeña en convencernos de que no ha habido rescate para la economía española, no es verdad. Ha sido un rescate de los bancos, pero al final es el Estado quién se ha responsabilizado del pago. ¿En qué se diferencian unos rescates y otros, si ambos conllevan un memorándum de compromisos de recortes y reformas estructurales que hay que cumplir

Más les valdría a España y Portugal hacer un frente común con Grecia y otros estados para rectificar la apolítica austericida practicada por la UE hasta ahora.

Pero eso es algo que habrá que hacer a partir de noviembre de 2015, cuando el PP de Rajoy pierda las elecciones y un frente de izquierdas pacte un programa dé gobierno progresista.

Que así sea.

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