Como esto que sigue es continuación de una primera entrega titulada “La ‘operación Susana’ ya ha empezado”, creo que es necesario resumir lo dicho allí. Ahí va.
El cántaro de la lechera Susana está lleno de cálculos trufados de sueños propios, estudios de expertos y asesores peloteros, y aunque la leche que contiene no es de fiar (sus estadísticos se lo habrán dicho, pues los más audaces dicen corre el riesgo de quedarse todo lo más en un 33%), Susana acepta el riesgo de venderlo como si toda Andalucía fuera “la leche”. ¿Por qué se ha decidido a jugar una partida tan arriesgada? Porque dejar de hacerlo lo es más todavía. El juego es al todo o nada. Puesto su horizonte en ser líder nacional del PSOE (Operación Susana), le queda menos de un año para conseguirlo, los tiempos están contados: tiene dos meses para dejar en pelotas a los partidos rivales y sobre todo si suerte electoral le viene de cara (ganar la mayoría absoluta o simple) ayudar al PSOE nacional en cualquier caso, porque deja a Podemos en expectativas más bajas y porque le quita a IU su mayor plataforma para seguir creciendo; en abril y mayo hacer un buen papel en las elecciones municipales de Andalucía (aunque las ganara el PP, -cosa que es improbable en Andalucía- ayudarían al PSOE nacional y andaluz a salir de la imagen de perdedor que ahora tiene, pues mejoraría su cuota de alcaldías y concejales); y Susana gana tiempo (pues a Pedro Sánchez, su definitivo rival político, liquidadas las legislaturas nacional y andaluza se le pone el reloj en marcha para la precampaña y campaña de las generales); y cuando Pedro Sánchez pierda las generales, ¿quién en el PSOE y en la sociedad pro-bipartidista van a dudar de que Susana es la solución?
1º) Resumido el artículo anterior, desde IU LV-CA deberíamos reflexionar críticamente sobre varias cuestiones que nos suscita el adelanto electoral en Andalucía:
1. La “Operación Susana” parte de la hipótesis de que hay una conspiración dentro del PSOE contra Pedro Sánchez en la que Susana juega a realizar su sueño. Yo me apunto a esta hipótesis. Otros piensan que no hay conspiración, sino una estrategia compartida entre Pedro Sánchez y Susana Díaz para defender su papel en el bipartidismo, y el propio sistema bipartidista, dejando a Podemos e IU pillados por los tiempos electorales. Así Pedro Sánchez y Susana convienen la necesidad de adelantar las elecciones andaluzas para demostrar que a Podemos se le puede derrotar electoralmente, y desinflar en algo la imagen del expectariado centrada cada vez más en el bipartidismo PP-Podemos.
Esta polémica no hace al caso, pues a los efectos de saber si los demás partidos van a verse pillados por la estrategia del PSOE, lo mismo es de la hipótesis “Operación Susana” que de la “Operación Susana-Pedro Sánchez”. Simplemente, habrá una sola fase en la ”Operación Susana”; es decir, tras el fracaso total o parcial de Pedro Sánchez en las elecciones generales, seguirá en la secretaría general, pero Susana no optará a sustituirlo. Salvo que Susana ignore la lección de su autor preferido, Maquiavelo: “Cuando se hace daño es menester hacerlo de tal modo que sea imposible la venganza”. Pero esos serán otros problemas, los suyos. A mí no me interesan.
2. Que el Estatuto de Andalucía no debería haber dado a la presidenta (o presidente) de Andalucía una competencia tan importante. Andalucía se convierte así en un régimen presidencialista, de naturaleza democráticamente cuestionable, al menos en este punto (aunque la palabra “democracia” lo aguanta todo). Error que cometimos todos los que allí votamos. Algunos –IU LV-CA me refiero- a regañadientes en algunos puntos, por ejemplo, en éste. Pero votamos en colectivo, porque un Estatuto debe servir para todos, incluidos los partidos del bipartidismo. ¿Debía haberse resistido IU? Con lo vivido después del 15-M y sobre todo después de las elecciones europeas, seguro que hubiéramos tenido un revulsivo para no proponer las cosas así. Valga ahora mi personal autocrítica por no haber olido el clima que ya entonces (2006-2007) se estaba gestando en España y en Andalucía. Pero en mi descargo valga decir que la sociedad en su conjunto era bastante conformista, y los planteamientos de IU era marginales. Votábamos lo que nos marcaba la sociedad. Más o menos.
3. Se discuten los argumentos a favor y en contra. Unos piensan que es verdad lo que dice Susana: que Andalucía ahora mismo es ingobernable o lo va a ser después del referéndum interno de IU de quedarse o no en el Gobierno andaluz. Pero ante eso se contraargumenta (con razón) que:
2º) No era cierta la inestabilidad del cogobierno, nadie se lo ha tragado (excepto el presentador de los Desayunos de Canal Sur (al parecer), sino la inestabilidad que viene: Imposible que sea cierto que un referéndum interno como el propuesto por la Asamblea de Balance de IU LV-CA le haya hecho adelantar las elecciones porque “ya se ha roto la confianza” entre los socios; en IU LV-CA se le han dado todas las garantías del mundo, pero sobre todo le han pasado la pelota a su tejado: si la gente de IU ve que se va cumpliendo el Pacto por Andalucía, votará a favor de seguir en el cogobierno. Porque hay otras intenciones “de mayor peso” para la decisión de Susana Díaz. El adelanto electoral no es un acto de amor de Susana Díaz a Andalucía. Prefiero creer a Bertrand Russel: “Mucho de lo que pasa por idealismo es odio o amor al poder enmascarado”.
1. No cumplir el Pacto por Andalucía. Recordemos que sólo 2 de las 28 leyes comprometidas en dicho pacto están vigentes. Y amenazan con estarlo una muy importante y peligrosa para la banca: la de creación del Ente de Crédito Andaluz (ECA), y sabemos a estas alturas que existe una entente entre la banca que capitanea la oligarquía político-empresarial española, y Susana (véanse las visitas institucionales de los dos Botines del Santander, padre e hija, González del BBVA, Fainé de La Caixa, etc.; y la Ley de Renta Básica, o la del Banco de Tierras (reforma agraria, en castellano antiguo, que a veces se entienden mejor las cosas). Esas cosas son políticas de izquierdas, y Susana no lo es, es social-liberal.
2. Intentar gobernar en solitario incluso con mayoría simple en Andalucía. Eso implica romper las expectativas de crecimiento o mantenimiento del número de diputados de IU LV-CA. Susana está molesta con IU LV-CA porque la Operación Susana es real, quiere encabezar el PSOE a partir de la derrota electoral del PSOE de Pedro Sánchez. Finge que su estrategia es la misma que la , que es disputarle la izquierda al PP, cuando ella sabe que su enemigo en Andalucía no es el PP, sino la entente IU-Podemos, y su punto fuerte es ganarse el andalucismo derechoso del PP-A descompuesto y del antiguo PA. Para poner varios ejemplos que todo el mundo va a entender: A Susana Díaz le quema la reivindicación del derribo del hotel Algarrobicos y no poder congraciarse con la población de Carboneras; o el no poder decir que sí al establecimiento en la base militar de Morón del buque-insignia de EE.UU.; o el tener que soportar a una consejera de Fomento que no hace más que poner sanciones a los bancos; o tener que defender a okupas como los de La Corrala (todavía le escuece el culetazo que se dio con el asunto); o la posición de IU de plantear una comisión de investigación sobre toda la corrupción, tanto del tiempo de Chaves como del de Griñán, tanto de los ERE, como de las ayudas, la formación, etc. Con lo fácil (pensará doña Susana) que sería proponer en el Parlamento iniciativas “de izquierdas” para que los aprueben IU y Podemos, y propuestas para que las apruebe la derecha, el PP-A y UPyD si logra entrar. La inestabilidad que argumenta Susana está en su deseo de gobernar cómodamente. Y con IU LV-CA no puede. Ha comprobado que ¡eran rojos de verdad, y no de boquilla como el PSOE!
3. Que Susana quiere encabezar las primarias a Presidente del Gobierno español, después de haber recuperado para el PSOE la mayoría (sea absoluta o simple). Entiéndase bien: la operación ya está en marcha, aunque lo niegue Felipe González (que una de las cosas que se le dan bien, lo ha demostrado); pero está diseñado en dos fases: en la primera, -las primarias-, los barones y la baronesa conspirantes van a dejar pasar al jugador Pedro Sánchez, para que se estrelle, y pueda surgir desde las bases que lo pusieron la segunda fase, que es su sustitución por Susana. Si le sale bien la jugada, en Andalucía tendremos que esperar casi cinco años para librarnos de ella, aunque durante esos años la inexistente inestabilidad del gobierno andaluz se creará y se trasladará al Parlamento, salvo que otra correlación de fuerzas electoral e institucional no lo remedie (a continuación hablamos de ello).
4. Que Susana huye de las consecuencias electorales de la corrupción del PSOE. Quiere distanciarse 4 años de la inminencia del juicio de los ERE. Por si las moscas, lo primero que ha hecho con el adelanto electoral es blindar a los exconsejeros que tenían el riesgo de perder el aforamiento, y quizá alguno tirar de la manta, si es que existe.
3º) Que al PP-A le pilla en pelotas es una obviedad. Pero el adelanto no es el culpable, sino el dedazo de Rajoy al poner en Andalucía a un líder político como Moreno Bonilla que ni él se lo cree. Esa debilidad del PP-A juega objetivamente a favor de la Operación Susana.
4º) El adelanto electoral a quien de verdad puede pillarle en pelotas (digámoslo fino: perjudicarle) es al propio PSOE-A, pues su tiro (Operación Susana) le puede salir por la culata. ¿Y si el cántaro se rompe? Se discute si es posible que el PSOE desaparezca del gobierno andaluz. La Cadena Ser (pro PSOE de toda la vida) hizo en enero una encuesta, uno de cuyos datos les puso los pelos de punta: el 33% de los encuestados andaluces preferían un gobierno Podemos-IULVCA-Equo en Andalucía. Y punto. El PSOE-A, ¡a la puta oposición, con el PP-A! Un 33%… Empate a la baja con los cálculos que le dan al PSOE sus mejores encuestas. Susana está dispuesta a gobernar en solitario incluso si con un 33% tiene que pactar con la derecha las iniciativas más neoliberales, y con algunos o varios partidos de izquierdas, las más sociales o social-liberales.
5º) Se especula con que IU puede desaparecer absorbida por Podemos, o aplastada en el sándwich PSOE-Podemos: No; al menos en Andalucía, no es verdad.
1. Este diagnóstico coincide con el de los que critican a IU LV-CA por mantener pactos con el PSOE-A, que es una de las patas del bipartidismo. Ojala esa debilidad del PSOE-A fuese real. Yo creo que por parte de Podemos esto es una excusa para decirle a IU que no quiere converger; pero la gente sabe que sigue siendo necesaria la estabilidad para poder gobernar a favor de los andaluces más pobres y para incentivar la economía (mejor desarrollo sostenible que crecimiento irracional, mejor I+D que relanzamiento de la construcción), pero mejor resistencia desde el gobierno de IU con el PSOE-A a las políticas neoliberales del Gobierno de Rajoy, que resistencia desde la calle y las políticas de privatización y expolio (PP-A) o consentimiento “cómodo” de esas políticas (PSOE-A a lo Susana).
2. Si IU LV-CA hubiera abandonado el gobierno andaluz por iniciativa propia hubiera realizado un ejercicio de “coherencia” y hasta de “heroísmo”, pero también de desnaturalización del proyecto, pues IU es una fuerza política de lucha y de gobierno. La coherencia de IU no está en no abandonar la barricada y mantenerse como un movimiento social más mientras no gane las elecciones por mayoría absoluta (corolario de esa maximalista posición antipactos), sino en predicar y “dar trigo”; eso es lo que nos ha faltado siempre: demostrar que sabemos gobernar, “dar trigo” desde el granero de Andalucía. Y la gente no vería nuestra “heroicidad”, sino nuestra “inutilidad”: la misma gente que ahora nos reclama que por qué no nos fuimos antes del cogobierno andaluz, nos reclamaría ahora que hiciéramos algo por ella; pero salvo protestar en la calle y proponer sin éxito en el Parlamento, ¿qué podría hacer IU LV-CA? Amarrarse a la pancarta, y a seguir dejando pasar la pelota.
3. A IU LV-CA la gente le puede hacer reproches. Está en su derecho y a veces son justos e incluso necesarios. Pero no le puede negar que ha aprovechado el cogobierno para trasladar las reivindicaciones de la calle al gobierno andaluz; no ya al Parlamento, sino al Gobierno también. Es un avance respecto a lo que la gente (no IU LV-CA que es pura herramienta) tenía antes. Lo ha intentado, aunque muchas veces no haya conseguido convencer a su socio de gobierno, pues la cabra tira al monte.
4. IU LV-CA no va a perder fuerza, pues está más arraigada en Andalucía que en el resto de España. ¿Qué diferenciales son esos? Mientras en Madrid Tania Sánchez y la gente de Ángel Pérez se enfrentan, y Cayo Lara tiene que hacer de árbitro para que IU no se rompa en esa comunidad autónoma tan importante,
5. IU Andalucía no se rompe, mantiene su cohesión y disciplina; Diego Valderas e Ignacio García, después de un magnífico trabajo de gobierno el uno y de parlamentario el otro, ambos dimiten y siguen a disposición de IU. Como debe ser. Pero además,
6. IU en Andalucía tiene una estructura local, comarcal y provincial más fuerte, en lo orgánico, en lo social y lo institucional, con más experiencia de gobierno en los ayuntamientos y varias de las diputaciones, mancomunidades, etc.;
– IU LV-CA está más ligada con los movimientos sociales, antiguos y modernos, casta y no casta.
– IU LV-CA ha madurado con su experiencia en el gobierno andaluz; no se ha moderado, sino que ha madurado, como distingue Maíllo, su coordinador.
Algunos tertulianos dan por desaparecida a IU. Otros la reducen al PCE. Se equivocan, y sobre todo en Andalucía. Las grandes cadenas televisivas y los grandes periódicos miran las cosas desde Madrid. Por eso se equivocan. IU LV-CA va a aguantar el tipo, e incluso puede crecer en Andalucía, gracias a que el Podemos de Andalucía no da la talla.
6º) Donde no se equivoca Susana es en que el adelanto electoral puede romper el ascenso de Podemos. Ya hemos dicho que Podemos es más débil en Andalucía que en otros sitios. Ojo: dentro de que su “debilidad” es comparándola con el Podemos del resto del Estado, es decir estadísticamente, el “expectariado” puede contentarse con un 12% todo lo más en Andalucía (a la par que una IU LV-CA que se mantiene o crece un poco) mientras que Podemos España no puede bajar de un 20% si quiere mantener la expectativa creada hasta la fecha.
1. Arriesgarse a frenar la credibilidad de Podemos. También en eso se equivoca Susana, pero a medias. Podemos “no es de este mundo”: se basa en que la gente (el “expectariado”) quiere cambiar y ni se fija en el programa. Simplemente quiere acabar con “el régimen”. Y el régimen es el PSOE. Aquí, en Andalucía, es el PSOE-A, además del PP.
a) Daniel Innerarity, filósofo, dio el 23 de noviembre de 2011 una conferencia titulada “la política después de la indignación. Reflexiones en torno al 15-M, la desconfianza ciudadana y la transformación de la democracia”, donde explicaba que el movimiento de los indignados en España (15-M) no es revolucionario, sino una especie de catalizador, de revulsivo, que tan solo pretende estimular a la opinión pública; es un “movimiento expresivo”, esto es, que envía un mensaje que hay que saber escuchar y traducir a la política.
b) Tenemos una situación en Andalucía de certidumbres e incertidumbres pre-electorales:
– es cierto el rechazo político claro al PP-A por los recortes en financiación que Rajoy y Montoro le han hecho a Andalucía y a la ciudadanía andaluza (en sanidad, en educación, en dependencia, en transporte o movilidad, en políticas sociales, en políticas de empleo, etc. (con inhibición y desprecio al PP-A);
– tenemos una reducción del aprecio al “régimen” (el PSOE-A) cuyo nivel está por ver;
– tenemos un claro ascenso de ese “movimiento expresivo” (Podemos, UPyD, Ciudadanos) cuyo nivel y dispersión de votos pertenece al expectariado puro y duro; pero en ese aglomerado de “nuevos” partidos, UPyD y Ciudadanos atraen más el voto de pierde el PP-A, el de la derecha ideológica o el centro clientelar; en cambio Podemos se lleva el que pierde el PSOE-A o el que pierde IU; pero IU LV-CA gana parte del que pierde el PSOE-A.
– y por ese trasvase de voto, tenemos una sospechosa esperanza de que IU LV-CA va a verse valorada como la única fuerza política seria y de izquierdas que existe en Andalucía: que dice lo que es, no le avergüenza decir que es de izquierdas, que cuando la gente le pone en condiciones de dar la cara por ella, la da, gobernando incluso con el diablo, y no se aferra al sillón, sino que antepone los intereses generales de Andalucía a los particulares de “los políticos”.
c) El fracaso del objetivo de la “Operación Susana” de frenar la credibilidad de Podemos se despliega en dos fases: pre-electoralmente, caben más posibilidades de que metan la pata, pues su cúpula está más preparada para mitinear o hablar, que para callar. Y en esta fase, cuanto más callado esté Podemos, mejor para Podemos. Y en la segunda fase, el 23-M, cuando el mapa parlamentario esté ya definido, Susana no puede contar con el voto de Podemos-Andalucía. Y muchos andaluces aplaudirán, aunque ello favorezca al PP en diputaciones o en el Gobierno de la Junta.
– Que la sociedad sea más exigente no significa una sociedad democrática más madura, pues lo más probable es prefiera protestar contra los políticos, pero a la hora de concretar el “programa-programa-programa” apueste por algo que sea menos concreto e identificable. La preferencia de la antipolítica frente a la política (clásica, pragmática, posibilista, casta, la llaman) se asienta sobre la imagen de rutina y paralización que traslucen la institucionalización de los cambios requeridos. Desde lo “emocionante” de la acción en “la calle” hasta “la solución del BOE o el BOJA”, hay una distancia no sólo de urgencia o plazos, sino de burocratización de la política: “Ya no es un lugar donde se configura el cambio; ahora es un espacio donde se administra el estancamiento”, dice Innerarity. O donde se engendra la decepción, pues en política nunca se consigue el todo o nada que se pretende; hay que negociar, transigir, consensuar. La casta negocia. Los que no son casta no negocian, ni con los suyos: ahí tenemos la asamblea de Podemos: Etxenique se ha quedado fuera de la ejecutiva de Podemos, etc.
– Por eso Monedero (Podemos) apuesta por un discurso, un relato. Esto satisface sobre todo a aquellos que provienen de una clase media superviviente, o provienen de un segmento de los explotados que, desahuciados del sindicalismo, encuentran en el “cambio político de pancarta”, un sucedáneo en el que confiar. Será un error, pero es así: está cambiando el concepto de democracia. Las élites han logrado manipular el antipoliticismo, de forma que “el gran problema actual no es el distanciamiento de las élites frente a la sociedad, sino la excesiva cercanía de los políticos, que son vulnerables a las presiones de cada momento y a corto plazo”.
– Objetivamente, la Unidad Popular de Andalucía (coalición entre Podemos-IULVCA-Equo) sería lo mejor para la ciudadanía andaluza, “los andaluces podemos, sí, pero juntos”). Pero por las razones antedichas, sabemos que subjetivamente no hay condiciones para que salga adelante esa Unidad Popular de Andalucía: IU LV-CA ha madurado en la misma medida en que ni Podemos-A ni ese segmento de votantes que hubiera trasvasado su voto de PSOE-A a IU LV-CA lo va a hacer a Podemos-A. Sólo un segmento, ojo. Lo suficiente para que Susana lo considere un triunfo.
A Susana le importa un pito Andalucía y los andaluces. Es la casta andaluza. Y Podemos-A no está a la altura de la gran posibilidad que Susana le acaba de abrir a la ciudadanía, con fecha y todo: el 22-M sería un gran momento histórico de la ciudadanía andaluza (la clase obrera, la ciudadanía andaluza, los de abajo; programa, discurso o relato… el nombre es lo de menos). Pero Podemos no puede. Que no, que no puede superar sus propios prejuicios y pactar con los suyos.
Teresa Rodríguez y Antonio Maíllo deben sentarse urgentemente, y con el apadrinamiento de Pablo Iglesias y Alberto Garzón-Cayo Lara, deben presentarnos unos carteles electorales y el 22-M unas papeletas de voto que digan “Unidad Popular de Andalucía (IULVCA-Podemos-Equo-Clias-…)”.
¿No tiene Susana Díaz un cántaro de leche? Pues yo también tengo la mía. Pero si la mía de rompe, no se derramará leche alguna, pues en este caso no soy optimista, sino todo lo contrario. Por tanto, que IU no pierda ni un minuto más en llamara a la puerta de Podemos. No hay nadie en la casa. Y menos para dialogar con IU LV-CA. ¡Qué vamos a hacer!

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Las razones que la presidenta de Andalucía Susana Díaz alega para adelantar las elecciones andaluzas a marzo de 2015 son “de sainete”. Román Orozco recordaba el pasado jueves en su columna de El País que Susana Díaz había avisado que no quería que el enfrentamiento entre los dos socios del cogobierno andaluz derivase en “un sainete” como el que están representando Mas y Junqueras en Cataluña. Pero después de su inesperada e injustificable actitud de decidir unilateralmente el adelanto electoral, los ciudadanos de Andalucía tenemos la sensación de estar ante una comedia escrita y representada sin ton ni son. Sus razones son fácilmente desmontables:
a) Que el vicepresidente Diego Valderas haga una visita institucional al Sáhara para supervisar cómo se está invirtiendo el dinero público andaluz en ayudas que garanticen un acceso básico al agua, a los hospitales o las “madrazas” (centros educativos) de los campamentos donde viven de forma heroica e inhumana los saharauis expulsados al desierto argelino después de la invasión marroquí de 1975, es perfectamente justificable desde el punto de vista de los Derechos Humanos que debe cumplir Andalucía como región del mundo civilizado y de una economía desarrollada. Y si el monarca alauita de Marruecos se enfada, será su problema. Entra dentro de la lógica institucional que Marruecos haga gestos de desaprobación, alegando razones históricas, económicas y de geopolítica. Lo que no es tan normal es que la presidenta de Andalucía responda a esa presunción de disconformidad arrodillándose ante un gesto que ni siquiera se ha producido todavía. Y menos que lo haga con esas formas tan autoritarias, tan fuera de tono: primero “prohibiendo” a su vicepresidente que utilice su cargo, y, segundo, convirtiendo la lógica resistencia de Diego e IU a aceptar una imposición tan explícita y desairada en una burda excusa para romper el Pacto por Andalucía y adelantar las elecciones. ¿No entra dentro de los cálculos del socio mayoritario en un gobierno bipartito dejar una cierta autonomía funcional, sobre todo en las competencias asignadas a cada consejero? ¿No debe preservar el socio mayoritario la identidad del socio minoritario, precisamente por interés del gobierno común y del suyo propio? El consejero Valderas gestiona la cooperación internacional, y además su presencia en la vicepresidencia andaluza aporta la representación de 440.000 andaluces que han apoyado las señas de identidad de una izquierda más a la izquierda como es IU. La inteligencia política así lo aconsejaría: el rédito no es solo para IU, sino que puede ser para el PSOE… si él quiere. Estamos ante el mismo tipo de metedura de pata de Susana que en el caso de “La Corrala”. Pero esta vez, todo parece indicar que la presidenta usa la discrepancia como excusa para no bajarse del burro. El adelanto electoral es un apriorismo al que hay que buscarle sus causas reales.
b) Otro de los argumentos que ponen los pelos de punta a doña Susana es que IU promueva una iniciativa para que el Parlamento de Andalucía investigue las irregularidades cometidas antes de su entrada en el gobierno, con el fin de exigir las responsabilidades políticas que corresponda, y pueda elevar a los tribunales de justicia los presumibles indicios de irregularidades cometidas durante varios decenios. Susana Díaz debería agradecer esta iniciativa de IU, pues en el fondo le quita el marrón de ser ella quien tenga que acometer esta ingrata tarea. ¿No es ella misma quien está día sí y día no fardando de que con ella no existe mancha alguna de corrupción o irregularidad? ¿No es ella la protagonista de la transparencia en Andalucía? Pues una comisión de investigación o algo parecido a lo que IU propone es lo idóneo. Y si la iniciativa no viene de las filas del PSOE-A, sino desde fuera de su partido, mejor para ella; pero si además proviene de miembros de su gobierno, todavía mejor, pues si ella no se opone, estará contribuyendo a la transparencia y persecución de la corrupción sin mojarse más que lo suficiente para dejar pasar la iniciativa parlamentaria. Por el contrario, si Susana lo utiliza como argumento para romper el gobierno, nos está diciendo con hechos que no quiere transparencia ni búsqueda de responsabilidades. Esa transparencia es una parte muy importante del cambio de modelo político que se explicita en el Pacto por Andalucía y que es el grito mayoritario de la calle.
c) Todavía menos peso tiene el tercer argumento: que la asamblea andaluza de IU LV-CA ha decidido realizar un referéndum entre sus afiliados y simpatizantes para en junio o así, después de las elecciones municipales, opinar sobre si debe o no seguir en el gobierno andaluz. Pero esta futura actuación de IU LV-CA (ni siquiera está convocada) es un acto interno de un partido, de IU LV-CA. En democracia hay que aceptarlo como algo normal: ¿cómo se puede presumir de protagonizar la renovación de la política del PSOE como pretende Susana Díaz y al tiempo chantajear al partido socio del gobierno que preside con echarlos y convocar elecciones si realizan una actuación que ella rechaza? Revisar y hacer balance, y hacer luego participar con su voto a sus bases, es un avance democrático, algo muy sano. Debería ser aplaudido o incluso imitado por el PSOE-A de Susana. Si el cogobierno ha funcionado bien, a favor de los intereses de los andaluces y andaluzas, no hay que temer el resultado del referéndum. Mi impresión es que una mayoría muy mayoritaria de IU LV-CA sería favorable a mantenerse dentro del gobierno andaluz.
Eso sí: cumpliendo y haciendo cumplir al socio el Pacto por Andalucía, el programa pactado en 2012 entre PSOE-A e IU LV-CA para gobernar Andalucía desde valores y propuestas progresistas. ¿O lo que teme Susana es tener que cumplir un Pacto que no le gusta? Siempre ha dicho lo contrario. No debemos pensar mal, pero la decisión de Susana nos hace pensar que la presidenta andaluza no ha pensado en la necesidad de cumplir ese Pacto de Andalucía hasta sus últimas consecuencias. El adelanto electoral simplemente por el bien de una ciudadanía que está sufriendo un 33% de paro, unos recortes presupuestarios que vienen del Gobierno central, pero que sufren los andaluces, etc. ¿O tan graves e inevitables son los encontronazos en el seno del cogobierno que impiden el avance de los intereses de los andaluces? Todo lo contrario: han conseguido ponerse de acuerdo en el texto del proyecto de ley creadora de la banca pública, en la no privatización de los hospitales y los centros sanitarios, en la ley contra los desahucios, en programas para mantener la gratuidad de los libros de texto y del transporte escolar, para fomentar los comedores escolares… tantas cosas que no cabrían ni en mil folios como estos.
No ha existido inestabilidad en el cogobierno PSOE-A e IU LV-CA, y ni casi roces. Ni en el pasado ni es seriamente previsible de aquí a marzo del 2016. Susana Díaz celebraba el 22 de diciembre de 2014 la aprobación del Presupuesto de Andalucía para 2015 “como un elemento de estabilidad política, social y jurídica”. ¿Cuándo mentía Susana: cuando calificaba de estabilizador el cogobierno, o cuando ahora habla de inestabilidad?
Pero incluso aunque existiesen razones o encuestas para temer un resultado del referéndum interno de IU que le obligase a salirse del cogobierno. Sí sabemos que el referéndum no sería vinculante, y en consecuencia sería el consejo andaluz de IU LV-CA o una asamblea extraordinaria convocada al efecto quien en último término debería decidir la salida del gobierno andaluz. Pero en el caso de que esto se produjese, siempre podría existir la posibilidad de mantener la estabilidad frente a un PP-A debilitado, aunque IU estuviera fuera del gobierno. Y eso siempre sería mejor que un adelanto electoral.
Un adelanto electoral adelanta la entrada en el Parlamento de Andalucía de otras fuerzas hoy ausentes, y con ellas, adelanta la inestabilidad que hoy no existe.
¿O no es más fácil que el PSOE-A de Susana Díaz y la IU LV-CA de Maíllo se entiendan con la actual correlación de fuerzas, que el que, -descartada la existencia de cualquier mayoría absoluta en el próximo futuro-, una presunta mayoría simple del PSOE-A debería ser apoyada desde dentro o desde fuera del futuro gobierno andaluz por un Podemos crecido en votos y sectarismo, una IU LV-CA con deriva electoral incierta (no se sabe si subirá por su positiva gestión o se debilitará por su decisión de compartir gobernar con un partido del bipartidismo), o una UPyD o un Ciudadanos que pueden capitalizar la caída del PP-A? Podemos e IULVCA ya han dicho que no lo apoyarán. Después de esta nefasta experiencia, o le salen las cosas bien a Susana Díaz (sus aspiraciones o intenciones ocultas) o es un cadáver político en Andalucía y en España, salvo que la nueva y vieja derecha del parlamentarismo andaluz (PP-A, UPyD-A o Ciudadanos) la apoyen sobre la base de un giro a la derecha, contra los intereses de los andaluces menos pudientes. Mucho tiene que cambiar el PSOE-A para que IU vuelva a confiar en el PSOE de Andalucía. Y para empezar, cambiar de candidata a presidenta.
La inestabilidad que hay que temer –si es que hay que temer alguna- es la procedente de un cambio del mapa electoral andaluz creada en el futuro por unas inoportunas elecciones anticipadas. Capricho, cambio inoportuno, que deben obedecer a alguna lógica que la ciudadanía va a juzgar con su voto, salvo que una buena maquinaria electoral logre camuflarla. Pero Susana ha echado ya sus cálculos y sopesado sus intereses en juego. O error de cálculo o intereses personales suficientes como para jugarse la presidencia,,, de Andalucía al menos. ¿Audacia o pura irresponsabilidad? Susana promueve y el PSOE la apoya, incluso Pedro Sánchez, aunque con la mosca detrás de la oreja. Ella podrá no ser la única interesada, pero sí principal responsable.
Pero la única inestabilidad será el promovido por el adelanto electoral que propone Susana Díaz.
Dicho esto, ¿seremos capaces de conocer de antemano cuáles son los verdaderos motivos de Susana Díaz para adelantar las elecciones andaluzas? Es muy fácil:
1º) El primer cálculo de Susana Díaz es huir del escándalo de corrupción. Susana teme que los catorce meses que le quedan como presidenta casi todos los cargos públicos del PSOE-A se los van a pasar en los juzgados para averiguar la corrupción en Andalucía: EREs, ayudas a las empresas, ayudas a la formación para el empleo, etc. La anticampaña electoral se la van a hacer los medios de comunicación, Alaya y los dos expresidentes como Chaves y Griñán. Es un punto de vista alicorto pues de aquí a marzo los medios de comunicación arreciarán en la adjudicación de la pasada corrupción, metiendo ya de paso a IU en el saco, aunque nunca haya estado en el gobierno andaluz hasta 2012, justo cuando este tema se rectifica. Pero Susana prefiere adelantarse y garantizar cuatro años más de gobierno, incluso a costa de una mayor inestabilidad.
¿Cuál es el fallo de este cálculo? Dos: primero, que no es seguro que el PSOE-A consiga gobernar después de las elecciones adelantadas; segundo, que muchos andaluces y andaluzas van a saber valorar que Susana no quiere aclarar lo de la corrupción ni cumplir el Pacto por Andalucía.
2º) El segundo cálculo es aprovechar el tirón personal de Susana Díaz. Lo tiene, nadie se lo niega. Y menos Felipe González, Zapatero, Bono, García Monge, La Razón y los medios de comunicación partidarios de hacer pedazos a Pedro Sánchez.
¿Cuál es el fallo de este cálculo? Que ese tirón no evite crear unas nuevas condiciones desfavorables para la izquierda en Andalucía, para el PSOE-A en general, y para Susana Díaz en particular. Eso dependerá del mapa parlamentario andaluz que quede. Adelantemos una previsión razonablemente acertada. En Andalucía, Susana va a conseguir con su adelanto electoral: una mayoría simple para el PSOE-A (que pasaría del 39’52% al 33%); un voto de derechas dividido entre un PP-A m debilitado (del 40’66% al 27%) más una UPyD (del 3’35% al 4%) y Ciudadanos (nuevo) que pueden o no entrar en el Parlamento andaluz pero sin fuerzas como para apuntarla un gobierno de derechas con el PP-A; un Podemos que entrará como fuerza parlamentaria nueva (la última encuesta les sitúa en un 10%, pero puede que UPyD y Ciudadanos le disputen el voto de centro que Podemos fomenta con su discurso que niega la bipolaridad derecha/izquierda) y ha declarado que no va a pactar con el PSOE en ningún caso; y una IU LV-CA que aspiran a que se debilite (pasaría de un 11’34 a un 8’7%, cosa que parece una estadística precocinada, pues se parte de una mayor debilidad de Podemos en Andalucía que en el resto de España, y una mayor fuerza de IU en todos los ámbitos, orgánico, institucional y de experiencia de gobierno y de lucha, alianzas con movimientos y organizaciones sociales).
Si IULVCA y Podemos no apoyan la investidura de alguien del PSOE-A (¡Susana Díaz nunca más!) podría darse el caso de que la presidencia o se quede en manos del candidato de la derecha, o en manos de alguien del PSOE-A que no sea Susana Díaz, salvo que la estabilidad pudiera venir garantizada por un pacto PSOE-PP. ¿Es lo que Susana Díaz está buscando? Bonilla Moreno ya se lo ha propuesto varias veces. Un PP-A perdido en Andalucía pone toda su artillería en dividir orgánicamente a la izquierda y derechizar sus políticas. Una Susana decidida a arriesgarse como lo hace y a dejar a Andalucía en estas condiciones nos refleja la imagen de una política oportunista y pragmática. Imagen muy desagradable para una sociedad como la andaluza hipersensibilizada por la prepotencia del “régimen”, esto es, de un PSOE-A que ha gobernado 35 años en Andalucía, en solitario o en cogobierno con el PA o con IU ahora. ¿Qué podrá más: el presunto tirón de Susana o la necesidad de oxigenar la monopolización del poder por parte del PSOE-A?
3º) El tercer cálculo es pensar que un éxito parcial de Susana en Andalucía pueda removerle el sillón a Pedro Sánchez. Me explico: coinciden en el tiempo el empecinamiento de Susana Díaz por hacernos ver algo tan increíble como la inestabilidad del cogobierno andaluz, y una operación interna del PSOE para buscarle al nuevo secretario general del PSOE un oponente creíble para las primarias a candidato a la presidencia de Gobierno, que pueda competir con un Rajoy muy desgastado. Ya hemos mencionado a alguno de sus más pesados protagonistas del PSOE. ¡Qué casualidad! Los medios de comunicación están dándonos datos todos los días que confirman esa conspiración interna. Y el mosqueo de Pedro Sánchez. La hipótesis es que la “operación Susana” ya ha empezado. El primer paso es el adelanto electoral en Andalucía: despejaría el espacio/tiempo necesarios para gestionar una operación de semejante envergadura; le daría un éxito parcial a la candidata que vencería y/o convencería a los partidarios de Sánchez; y le crearía al PSOE un espacio competitivo con la derecha al tratar con desdén, mentiras y hasta mala educación a una IU que incluso ahora cogobierna lealmente con ella, o desdeñar el peligro de aquellas fuerzas (IU y Podemos) cuyo voto puede necesitar en el futuro.
¿Cuál es el fallo de este cálculo?
Aunque con el adelanto electoral el PSOE-A de Susana pierda votos y porcentaje respecto a las elecciones de 2012, sin embargo los resultados aparecerán como un éxito del tirón de Susana, ya que recupera la mayoría (simple) en Andalucía. El adelanto electoral en 2015 dejará un mapa parlamentario en Andalucía ingobernable (permanentemente inestable al menos), o incluso en manos de la derecha, pero Susana Díaz será presentada en el seno del PSOE de España como quien ha obtenido el éxito personal de recuperar la mayoría frente al PP. ¿Será ésta la clave del irresponsable movimiento político que Susana Díaz acaba de perpetrar contra Andalucía? Personalmente creo que sí: conseguir un éxito político de Susana Díaz como lideresa del PSOE a nivel estatal, que, aunque siga apoyando a Pedro Sánchez como candidato a la presidencia del Gobierno de España en noviembre de 2015 (que el batacazo electoral se lo dé el secretario general elegido por el PSOE hace tan solo seis meses), después de enero de 2016 la nueva lideresa de la socialdemocracia española Susana Díaz daría la batalla por sustituirle como nueva secretaria general y próxima candidata para 2019 o incluso antes, si la inestabilidad política y social vuelve a planear cambio del gobierno.
Pero el riesgo de que la “operación Susana” se desinfle es muy elevado, en cualquiera de las fases en que está planificado: en la fase de aquí a las elecciones andaluzas, si las encuestas demuestran que los andaluces no han picado el anzuelo de la inestabilidad; en la fase de las andaluzas a las generales, no dando a Pedro Sánchez el triunfo en las primarias y teniendo Susana que asumir el marrón de la pérdida de las generales, o el éxito de otro eventual ganador/a de las primarias del PSOE; o en la fase de las generales de 2015 hasta las siguientes generales de 2019, donde una Susana en terreno de nadie (hasta Anguita cuando perdió pie en Andalucía acabó perdiéndolo en toda España).
Lo cierto es que la operación “Susana” (recambio de Pedro Sánchez por Susana Díaz) ya ha empezado. Y sea exitosa o fallida en lo que respecta a la recuperación del social-liberalismo español (no se merece el nombre de socialdemocracia lo que no lo es) el chivo expiatorio será Andalucía.
Bueno. ¿Y qué? Total, Andalucía está acostumbrada a ser la periferia de la periferia. Y el adelanto electoral le va a costar una provisión no presupuestada de 22 millones de euros, cuando con sólo 10 de esos millones hubiera bastado para financiar el programa correspondiente a la ley de Renta Básica que se está debatiendo en un grupo de trabajo del Parlamento que ahora Susana va a disolver.
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Vicente Soria, de ATTAC-PV, en su artículo “Discurso dominante” nos enseña que “la maquinaria capitalista lleva trabajando varias décadas a pleno rendimiento para operar en la red neuronal de la sociedad cada vez con mayor eficacia […] Tienen muy entrenado nuestro cerebro, millones invertidos en psicología para este fin han dado unos maravillosos frutos, y en esta crisis se hace muy llevadero manejar los marcos conceptuales que han venido creando para dominar y mantener anestesiada a la marioneta zombi”. El cuarto poder ha subido escalones: ahora es el segundo, siempre después de la oligarquía financiera, y ahora por delante de los poderes democráticamente elegidos, el ejecutivo, el legislativo y el judicial (ambos ya supeditados al ejecutivo por las leyes electorales). Nos manipulan desde los grupos oligopólicamente constituidos, pese a que ahora podamos burlarles a través de acudir a la selección de algunos proveedores de información que nos permiten las redes. Pero la sobreinformación de esas redes digitales no impide que las TV y la prensa escrita sigan “siendo el rey”, como dice la canción mejicana de José Alfredo Jiménez. Este rey –alineado con la oligarquía político-financiera, son parte de ella- nos selecciona y categoriza nuestra información, nos informa, forma y conforma el pensamiento. Nos comen el coco, nos configuran y resetean el chip mental cuándo y cómo les interesa.

 Podemos ha logrado utilizar con gran aprovechamiento las redes sociales para conseguir unos resultados euroelectorales no esperados, y a través de esta “ruptura” con lo esperado en el mapa representativo (lo viejo, lo casposo, lo constitucional), obtener en las encuestas unas muy altas expectativas para el futuro electoral de las elecciones municipales, autonómicas y generales en España. Todo ello en 2015. El experimento de esos profesores universitarios de Madrid y otras universidades que hoy conocemos como “Podemos”, ha conseguido llevar a las urnas a una gran parte de los hasta ahora abstencionistas, arrastrar a los disgustados con las prácticas y engaños del bipartidismo, e incluso restarle a IU una buena parte de su esperado crecimiento. Podemos ha conseguido que gran parte de los indignados, movilizados por el trabajo y sobre las bases ideológico-programáticas de los militantes de IU, ICV, Equo, BNG, CHA, etc., se aglutinen primero electoral y después orgánicamente en torno a esa “expectativa”. Es una realidad. Negarla sería un error. La derecha puede permitirse ese lujo, pero la izquierda no.

Han puesto el acento en superar el engaño del bipartidismo, y también las viejas prácticas de “la casta”. En el saco de ese relato o discurso nos han metido a todos, incluso a los que hemos luchado por sus mismas ideas programáticas, o hemos criticado la Transición, o hemos denunciado la traición a la Constitución Española (que en su día fue calificada como la más avanzada del mundo civilizado, porque realmente lo era) realizada por los sucesivos gobiernos, y hemos propuesto hasta en el Congreso de los Diputados “hacer añicos el pasado” e ir a un nuevo proceso constituyente. Ambos hemos hecho lo que nuestras ideas y conciencias nos dictaban, y lo que hemos podido en función de nuestra trayectoria pasada: la Izquierda Plural en el Congreso (habíamos abierto el hueco en 1977) y en las redes sociales; Podemos, no en el Congreso (su presunta futura mayoría es una mera “expectativa” que se verá confirmada o no en noviembre de 2015), sí en las redes, y profusamente en las televisiones privadas y la prensa escrita.

 Curioso, ¿no? Que la Cuatro y la Sexta hayan y sigan dando tanta cancha a Podemos es cuando menos curioso. Y esto no lo han creado ni la habilidad de estos profesores universitarios (que la tienen), ni los cinco eurodiputados obtenidos por Podemos; Izquierda Plural ha conseguido seis y 600.000 votos más, y sin embargo los medios siguen dándonos nuestra exigua cuota de pantalla, y punto: formamos parte de la “expectativa”, pero a la baja. ¿Quién crea esa expectativa? ¿Quién forma nuestro chip? El rey, sigue siendo el rey de la canción mejicana, los medios de la comunicación de masas: desde la izquierda, todos los errores se le imputan al gobierno y el PP (con razón), toda la incapacidad de superar esa situación desde el bipartidismo al PSOE, y toda la capacidad de superarla a Podemos. Así, PSOE por sus políticas pasadas de ser la segunda opción del neoliberalismo, e IU por no haber conseguido su objetivo de movilizar lo suficiente (y por sus errores, que los hemos tenido también), se quedan en las encuestas con la flecha hacia abajo.

 Los medios y sus encuestas nos han convertido en unos consumidores ávidos de la “expectativa”: ha surgido una especie de “expectariado” paralelo y simultáneo al “precariado” en el que nos ha convertido en nuestro acceso al empleo y la dignidad de las condiciones de vida que nos permite el sistema capitalista, creando la “expectativa” de una salida a una crisis-estafa que ellos mismos habían provocado, mediante una autoritaria aplicación de su mayoría absoluta con el rescate a la banca, la reforma laboral y los recortes del Estado benefactor,

 ¿Triunfará esa operación “expectariado”? Nuestro deseo es que no, que Podemos siga aglutinando las expectantes voluntades de los indignados del pasado y del presente. Que gane las elecciones generales y abra hueco allí donde la izquierda no lo ha conseguido en tres decenios, sobre todo en las comunidades gobernadas por las burguesías nacionalistas. ¿Cómo no alegrarse de que en Grecia pueda ganar Syriza (“expectativa” próxima para este mismo 25 de enero?) ¿O que en Alemania avance Die Linke? ¿O que en España las encuestas le den a Podemos un horizonte del 20% ó más? Personalmente, me llena de esperanza que la salida de la indignación contra el sistema en estos países se oriente hacia una política de izquierdas, y no hacia el populismo de derechas de Francia, o de Reino Unido, Holanda…

 Pero algunos vamos a seguir defendiendo nuestras ideas en IU. La política siempre es correlación de fuerzas, o valentía, como decía Atticus Finch, en “Matar a un ruiseñor”: “Uno es valiente cuando, sabiendo que la batalla está perdida de antemano, lo intenta a pesar de todo y lucha hasta el final. Pase lo que pase. uno vence raras veces, pero alguna vez vence” . Estamos tan acostumbrados a perder de antemano, que ni nos dolerá. Al contrario, nos alegrará el éxito de Podemos, si lo consigue. Pero… (siempre hay uno o varios peros).

 Primer pero: IU ha hecho bien en mover banquillo, jugando a ganar con Alberto Garzón. La llegada a la parrilla de salida de una nueva generación con una cabeza tan lúcida como la de Alberto es un lujo y un acierto. Entre el expectariado ha caído muy bien la propuesta. Queda por saber si este nuevo protagonismo consigue repartir dividendos electorales con Podemos o no.

 Segundo pero: Podemos no debería asentar su éxito sobre una injusticia como la de meter a IU en eso de la casta. ¿Somos “casta” los mindundis que hemos vivido intentando acumular fuerzas ciudadanas (unos más obreristas, otros más ciudadanistas) y llevar a las instituciones democráticas –ayuntamientos, diputaciones, autonomías, Congreso, Senado, Parlamento Europeo- lo que los indignados o agraviados de cada momento nos pedían, o incluso lo que a nosotros mismos se nos ocurría, sin apenas participación y con una honestidad a toda prueba de la corrupción ambiente? Razones de ética (saben que es una gran mentira que IU sea o haya sido “casta”) y de eficiencia política (luego hablaremos de las ventajas de la “unidad popular”) avalan este pero.

Tercer pero: Decididamente, todos somos “casta”. Pues al ponernos “magníficos”, pontificando sobre lo que nos conviene a todos, lo hacemos sustituyendo a los demás. Dicho a lo claro: que todos hablamos en nombre del pueblo, de la gente, de la mayoría, de los demás. Por mucho que abramos otros cauces digitales o presenciales a la participación Desde ese momento, somos “casta”, estemos o no en algún gobierno, municipal, andaluz o estatal, hayamos gobernado o no en el pasado, hayamos ostentado representación institucional o no, hayamos sido elegidos o no en convocatorias electorales, o simplemente hayan sido las encuestas las que no hayan elevado a los cielos representativos, o sea el siempre coyuntural arropo de las mareas movilizadoras surgidas del 15-M, del 28-F, del 22-M o de otras marchas a mayor gloria de la dignidad de la ciudadanía (por supuesto) y sobre todo de nosotros mismos, los que nos movilizamos para llegar a buen puerto en la primera ocasión que tengamos de presentarnos a algún evento electoral.

 Cuarto pero: Vienen curvas, pues a lo largo de 2015, la operación “expectariado” va a cambiar su objetivo privilegiado, va a mover su eje desde Podemos hacia el reforzamiento de los partidos del bipartidismo, y su entendimiento en un futuro gobierno PP-PSOE, o PSOE-PP, que lo mismo les da. Un triunfo del “populismo de izquierdas” les preocupa mucho, y van a hacer todo lo posible para evitar que el futuro de la economía española se mueva en el sentido contrario al que marquen los mercados. La prueba es la entrada de la Merkel en la campaña griega. Como un elefante en una cacharrería.

 Quinto pero: La búsqueda del voto del centro puede restar más que sumar. Alemania va a intentar no pagar un euro en la necesaria reestructuración de la deuda y en el incremento de inversiones del sector público. Los liberales y la derecha ya no controlan ni siquiera a su extremo xenófobo, neonazi y racista. Véase el éxito de Marine Le Pen en Francia (ya es en parte realidad, pero también en parte fruto del expectariado). Y los partidos considerados por el electorado hasta ahora de centro-izquierda de Europa, los socialdemócratas y los socialistas tampoco son alternativa: han pactado el inmovilismo en el Parlamento y el gobierno europeo.

 Pueden ponerse muy izquierdosos cuando están en la oposición, como actualmente Pedro Sánchez en el PSOE español. Pero todo el mundo sabe que una vez alcance el “poder” del Gobierno, sentirá la necesidad de la respetabilidad y reconocimiento de “la comunidad internacional”. Como le ocurrió a François Hollande que al llegar a la presidencia de Francia descubrió que la oferta crea demanda. Lo mismo le pasó a Felipe Gonzalez en cuanto se quitó la chaqueta de pana: que descubrió a la Guardia Civil.

 ¿Qué descubrirá Podemos cuando llegue al gobierno? Como estoy convencido de que “no todos los políticos son iguales” (al contrario de lo que predican los que nos acusan a los demás de ser casta), estoy convencido de que Pablo Iglesias no tiene por qué descubrir nada que le aleje del programa con que se presente. Pero de salida ya hay varios elementos que me mosquean un poco:

 – primero, que en esa estructura piramidal y caudillista de que ha dotado a su partido, el programa de Podemos será el que más convenza a Pablo Iglesias y su equipo de 20 personas;

 – segundo, respecto del pre-programa elaborado por Juan Torres y Viçens Navarro, aceptando que tiene un enfoque coherente para gestionar el riesgo económico posterior a la crisis, sin embargo: a) al aterrizar en medidas concretas abusa de ciertas ambigüedades, de las remisiones a “estudiar la posibilidad de”, o “buscar alianzas en”, o “dar participación para”, o “crear un gran pacto”; b) se recomienda acudir a expertos en los temas sectoriales; c) el enfoque del pre-programa cojea en la defensa de los derechos laborales, o al menos obvia la recuperación del carácter tuitivo del Derecho del Trabajo; se inclina más por las reformas “ciudadanistas”.

No denuncio que estos ilustres académicos agüen los contenidos de sus propuestas, sino que señalo que entre todos nos pueden estar preparando el cuerpo (consciente o inconscientemente) para que el Pablo Iglesias-presidente pueda aguarlos sin que le acusen de incumplir el programa.
El “expectariado”, por propia naturaleza, necesita creerse lo que le dicen desde su opción. Lo mismo que el “precariado” necesita creer que su situación es transitoria, que va a cambiar su suerte y va a encontrar un empleo indefinido, una vida digna, y se va a convertir en el consumidor que era “antes de la crisis”. En realidad, lo viejo es el “proletariado”, esa vieja y obsoleta formación social que requería la consigna voluntarista del “proletarios del mundo, uníos”. Y después, montar sindicatos, partidos y revoluciones (¡menudo marrón!). Era la política de izquierdas. Eso es de otra época. Al “precariado” las consignas le venían de las grandes corporaciones y sus redes consumistas, y de los empresarios abusones que jugaban a ahormar la ley con las cartas marcadas. Y al “expectariado” actual (indignado, pero muy consciente de que de esta crisis no se sale como estábamos antes) le basta con que unas cuantas redes sociales o digitales y los medios de comunicación ya citados les muestren una cara joven (con o sin coleta) que denosta todo lo viejo, que centra su discurso más en la reforma formal de “la política” que en los contenidos, y que en cuanto al contenido del programa crea un imaginario futuro ambiguo, que no es de derechas, pero tampoco exactamente de izquierdas.

 Para esta nueva formación social que es el “expectariado” lo más importante es reformar “la política” cambiando cuatro cosas: 1º) “el relato”, (“relato, relato, relato”, diría el moderno Julio Anguita), una especie de discurso o catálogo de enunciados donde se mezclan ideas-guía y propuestas programáticas concretas, configurando un corpus doctrinal siempre más laxo e impreciso que el programa; 2º) las caras y la imagen (tipo H&M, a ser posible), 3º) los métodos de participación interna para evitar el dirigismo y la corrupción; 4º) los mecanismos de participación de la ciudadanía para superar la democracia participativa y hacer más real la democracia.

Para los que se empeñan en buscar diferencias entre “lo viejo” que es IU y “lo nuevo” que es la fórmula Podemos, poco importa que la renovación de esos métodos internos ya haya sido ensayada por IU y forme parte de su ADN: a) la asamblea fue inventada por IU como célula orgánica básica, decisoria en su ámbito local, de distrito, etc.; b) las asambleas siempre han estado abiertas a los simpatizantes y la prensa (salvo situaciones raras y excepcionales); c) a las asambleas sectoriales se les llama “áreas” en IU; d) todos los militantes de IU han podido votar siempre a sus dirigentes y candidatos; e) los programas se han elaborado contando con la participación de la gente que ha querido hacerlo; f) la decisión de entrar a formar cogobiernos con otros partidos se decide en asamblea; g) los cargos públicos siempre han tenido un “estatuto” o código ético al que atenerse, que en general se ha cumplido; h) siempre ha habido una limitación de mandatos (dos, prorrogables hasta tres si no 60% de la asamblea lo aprueba; salvo en Marinaleda, claro); i) los dirigentes elegidos en cada ámbito controlan los censos, con respeto a la confidencialidad exigida por la ley.

Todo muy parecido entre IU y Podemos. Quizá la única gran diferencia es que IU es en sí misma el fruto de una confluencia de varias formaciones políticas, y en consecuencia hay mayorías y minorías. Cuestión de la que tampoco Podemos se salva, y debe, pues el pluralismo es una riqueza de la izquierda, no un estorbo a erradicar. En Podemos también existen minorías, pero no podido entrar en la dirección piramidal, que es monocolor, por decisión de la mayoría. En IU eso no puede pasar, pues por Estatutos las minorías tienen garantizada su presencia en todos los órganos, de abajo arriba. Syriza se parece en eso más a IU que a Podemos.

El que se empeñe en buscar diferencias viejo/nuevo en IU/Podemos, seguro que las encontrará. El que se empeñe en buscar similitudes, ahí tiene señaladas unas cuantas. Respecto a la mayor participación de la ciudadanía en la política hacia fuera, o en la mayor o menor concreción del programa o el relato, o las caras nuevas, no hay diferencias. Y respecto a ampliar la democracia en las instituciones, ahí hemos estado luchando por ello, codo con codo en las huelgas generales, en las mareas, en las marchas por la dignidad. Permitidme la broma. Respecto a la imagen, depende de preferencias: si Podemos logra aglutinar orgánicamente a profesionales y capas medias, deberá cambiar H&M por Zara, Zara por Cortefiel, y de ahí a El Corte Inglés… o mejor aceptar el pluralismo en cuanto a gustos y modas.

¿De dónde le viene a Podemos ese sectarismo respecto a IU? Saben los profesores Iglesias, Errejón, Monedero, etc. origen del experimento, que el “expectariado” busca la máxima eficacia, pues quiere ganar a todo costa. Podemos y los medios presentan a IU como un lastre. Pero los medios que controlan el chip del “expectariado” les engañan, al expectariado y a sus profesores-promotores (pues los oligarcas de la comunicación ya han empezado a desplegar la segunda fase de su estrategia mediático-política para el 2015, potenciar el bipartidismo y dividir a la izquierda alternativa): a) la ambigüedad del “relato” u orientación ideológica puede decepcionar a la gente que aspira a cambiar de verdad las cosas (ya se conforman con la bendición de Piketti, lo mismo que Pedro Sánchez); b) el rechazo a forjar la Unidad Popular por parte de Podemos en respuesta a las múltiples propuestas de IU puede irritar o desanimar a una buena parte de su base natural, que sigue siendo de izquierdas; c) las expectativas pueden salir bien o mal, esto es, se puedan perder las elecciones y no llegar al gobierno a la primera, y es preferible que Podemos reparta con IU responsabilidades a ser culpable de la división de una izquierda plural que hoy todavía es posible construir a favor de la mayoría social, incluida la del centro-izquierda; d) la decepción de los expectantes puede diluir durante décadas la confianza en soluciones a la izquierda, e incluso en la eficacia de la movilización social: porque si Podemos llega al gobierno, sus “soluciones” pueden parecerle a los afectados del día a día que se les quiere curar con una especie de “placebo de la izquierda”. (Para el que no sepa qué es un placebo: que en vez de la medicina más nueva, joven y eficaz que te han prometido, te intenten curar psicológicamente, con una pastilla de bicarbonato o una inyección de agua, pero en la que tú crees con fe ciega porque te la prescribe el médico).

No es inevitable correr todos esos riesgos. Frente a la oferta placebo de un Podemos en solitario para no ahuyentar el voto de centro, cabe apostar por la Unidad Popular donde converjan todas las fuerzas que quieren un cambio de verdad: Podemos y IU, y todas las demás. La Unidad Popular ofrece más garantías y ventajas. Los que quieran un cambio de verdad deben defender esa Unidad Popular frente a los sectarismos e intereses partidistas o personalistas de los partidos de izquierdas. ¿Nueva política? ¿Vieja casta? Veamos en los hechos quién es quién.
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En 2014 ha bajado el paro por primera vez en 7 años, pero es que antes había subido hasta 6 millones. Sí, la afiliación a la Seguridad Social crece en 417.574 cotizantes frente al año 2013, hasta los 16,7 millones (apenas un 2’37%, según Joaquín Estefanía). En consecuencia, el paro registrado cae en 253.627 personas en su mejor dato desde 1998. Y la contratación indefinida crece un 20% respecto a diciembre de 2013, aunque su porcentaje sobre la contratación total es tan un 8%, dos puntos menos que antes de la crisis, cuando era un 10% o más, y nos parecía a todos un auténtico escándalo.

Y a pesar de que con esos datos Rajoy puede sacar pecho, vana es su gloria, pues España sigue siendo líder de Europa en desigualdad por el paro crónico y la precariedad del empleo juvenil. Algunos datos tan reales como los que exhibe impúdicamente la ministra Báñez:

– en 2007 llegamos a tener casi 19 millones de afiliados al sistema público de Seguridad Social (así que hemos bajado más de dos millones de afiliados, y en cuanto a recaudación, al bajar los salarios y las jornadas de trabajo por el incremento de la temporalidad y el contrato a tiempo parcial propiciados por la reforma laboral, se recauda menos); según la EPA hay más parados que en 2011 (5.273.000 en el cuarto trimestre de 2011).

– hay menos colchón para hacer frente al pago de pensiones (66.815 millones en 2011 y 49.598 en 2014). Más excusas para ir privatizando el sistema público de la Seguridad Social.

– una de las claves del “milagro Rajoy” es que el insufrible crecimiento de la desigualdad en España. Es el país desarrollado donde más ha crecido la desigualdad durante la crisis; el “Informe Mundial sobre Salarios” de la OIT cifra el distanciamiento entre ricos y pobres entre un 40% y un 50%. Ya sólo EE.UU. nos supera en desigualdad. ¿Cómo se ha producido esto?

– el IEE (Instituto de Estudio Económicos) de la CEOE afirma que el número de parados de larga duración españoles (los que llevan más de un año sin encontrar trabajo) crece al doble de velocidad que el de europeos; la EPA dice que los PLD son el 62% de los desempleados, unos 3,5 millones de PLD llevan más de un año en el paro, y 2,34 millones, más de dos años.

– las prestaciones por desempleo han disminuido, habiendo caído en 400.000 en los dos últimos años la cifra de parados que no cobran la prestación contributiva, y más de dos millones en total la de quienes no reciben ayuda alguna del Estado. Y eso, pese a que el número de años en que sufrimos esta crisis-estafa es cada vez mayor. En general, la tasa de cobertura ha bajado al 57,88% en noviembre. ¿Cómo se explica esto?  Primero, por los recortes practicados por el Gobierno en el acceso y las cantidades de las prestaciones; segundo, por la caída de los salarios que son su base reguladora; tercero, porque la ley marca un período corto de percepción entre prestación y subsidio, que luego los sucesivos acuerdos Gobierno-sindicatos prolongan con la mísera cantidad de 426 euros/mes para los que no perciben ayuda y tienen determinadas cargas familiares; cuarto, a pesar de ello, cada vez son más las personas que no perciben ningún tipo de ayuda pública; quinto, porque la desigual distribución de la renta ya empezó a crecer a partir desde los años 80 por los problemas estructurales de nuestra economía que la crisis-estafa ha puesto de manifiesto (paro estructural mayor que la media europea, baja productividad, un mercado laboral muy segmentado entre contratos temporales e indefinidos, el peso desmedido de la construcción), y a partir de 2005 no ha hecho más que crecer, según capas sociales (los inmigrantes ya estaban cobrando antes los salarios más bajos) o la comunidad autónoma a la que se pertenezca;

– la cifra de jóvenes que no trabajan se disparó en España un 200% durante la crisis, mientras en Europa aumentó un 34%; el 92,3% de los menores de 30 años tiene contratos temporales; según Eurostat, el paro español de larga duración entre los menores de 29 años era del 17,8% en 2013, más del doble que el de la zona euro, y ocho veces el registrado en 2008 (el Italia, un 15,9%, se duplicó en 5 años; en Francia, 6%). Esta es la razón de que, mientras en Europa la media es del 48%, la media de  españoles menores de 30 años sigan viviendo en casa de sus padres es el 78%, un 53,8% de los jóvenes en paro. “Juventud” y “contrato temporal” son sinónimos. Ya se sabe: trabajo sin derechos de jornada, vacaciones, horario, sindicalización, etc, salarios basura, más inseguridad laboral,  menos productividad…, y en consecuencia, más conflicto social latente (y electoralmente ya en ciernes) y una falsa “salida de la crisis”.

– el fracaso de las políticas activas de empleo.

– la deficiencia de la formación profesional dual, pese a los continuos requerimientos de la UE al Gobierno español. Se denuncia desde la OCDE la brecha educativa existente entre España y otros países de la UE: el doble de universitarios que Italia pero menos formación profesional o con bachillerato como titulación; y al mismo tiempo, según el Informe Pisa, “la proporción de trabajadores con el nivel más alto de competencia roza la mitad de la media de la OCDE”. Y el porcentaje de repetidores entre los menores de 15 años duplica la media de la OCDE, mientras el de la tasa de abandono escolar dobla la media de la UE. La “sobrecualificación” de España se muestra en que la UE se acerca al 20%, mientras en España llega al 35%. Hay un 55% de jóvenes que trabajan en empleos por debajo de su cualificación, y “les quitan” el puesto de trabajo a los de menor cualificación profesional; hecho que se adecua a un modelo productivo dependiente del sector servicios, del turismo, la hostelería y el comercio, ofrece sobre todo empleos pocos cualificados.            

Con estos datos, la interpretación realizada por este Gobierno es simplemente impúdica. El cinismo llegó al máximo con las declaraciones del ministro de Economía, de Guindos: “en España se ha perdido el miedo a perder el puesto de trabajo”; hasta la habitualmente imprudente Báñez tuvo que matizarle diciendo que la mayoría de la sociedad española tiene confianza en encontrar un empleo en los próximos meses”. Pero la EPA desmiente incluso esto, pues demuestra que los parados que buscan empleo siguen con el mismo “efecto desánimo”, como demuestra el dato de la salida de inmigrantes (casi un millón de personas, entre autóctonos e inmigrantes que han regresado a su país de origen o han salido de España hacia otros países menos periféricos, con auténtica capacidad de creación de empleo).

El gabinete técnico de CC OO tiene otra versión menos gloriosa de los mismos datos: “Después de la reforma laboral, que facilitó el despido, en la contratación indefinida hay mucha más rotación, o sea, que las horas trabajadas no crecen, sino que se reparten entre más personas,, y cada una de ellas cobran menos, ahorrándose el empresario despedidor una pasta al sustituir a un trabajador con empleo digno por dos con empleo basura. Lógico. La reforma laboral de Rajoy ha incrementado los incentivos temporales para que el contrato-tipo facilite el empleo indefinido, pero incluyéndolo en el primer año a prueba, sin coste de despido.

Y para colmo, ni siquiera el optimismo exhibido por Rajoy y su ministro De Guindos sobre la recuperación económica es verosímil:

– El PIB ha caído nueve puntos (90.000 millones de euros).

– España debe 3,2 billones de euros en total. La deuda pública ha superado el billón de euros, el 100% del PIB. Es el dato oficial al inicio de 2015, cuando en el tercer trimestre de 2014 se situaba en el 96,8% del PIB, y sólo llegaba al 70,5% del PIB en 2011. Pero la deuda privada sigue siendo más preocupante que la pública: son otros dos billones de euros. Entre la deuda que mantienen los hogares y las empresas. Producimos la tercera parte de lo que nos gastamos en un año. Pero lo más preocupante es que la deuda externa neta (activos españoles en el exterior menos préstamos financiados desde fuera), supera también los 1,1 billones de euros, por encima del 100% del PIB. En términos relativos al volumen de nuestro peso económico, España es el país desarrollado con más deuda neta.

Imposible devolver esta deuda, salvo que se reestructure, como queremos IU y Podemos, y el Grupo de la Izquierda Europea. Analistas como Walter Múnchau, columnista en el Financial Times, confirman que somos los únicos que tenemos un planteamiento realista, que debería extenderse a toda la eurozona.             

La UE desconfianza de un modelo productivo que basa sus éxitos en la leve recuperación de los servicios (turismo) y construcción (de nuevo). Bruselas recela del ‘niño modelo’ de Europa y exige a España nuevos ajustes para garantizar que cumple con los objetivos de déficit (4,2% en 2015 y menos del 3% en 2016), y una nueva vuelta de tuerca al mercado laboral. Exigencia que se hace más perentoria en la medida en que el Gobierno ha aprobado la reforma fiscal que prevé una rebaja en la recaudación de impuestos.

La UE se pone nerviosa por el posible triunfo electoral de Syriza en Grecia, y que esta perspectiva se repita en España (Grecia es el 2% del PIB europeo, pero España es la cuarta economía europea) si Podemos madura de aquí a entonces, y fragua la unidad popular que la izquierda y mucha más gente en España quiere, y por la que apuesta la izquierda europea, Tsipras entre otros.

2015 puede ser el año del inicio de la recuperación europea, si a una inflación baja, una deflación controlada (de momento) y una caída del precio del petróleo como la actual, se une el cambio de rumbo de la estrategia económica europea. Tsipras puede ayudar mucho a esto,  ganando el próximo 25 de enero en las elecciones griegas; y la unidad popular IU-Podemos-etc. si gana en España las elecciones generales en noviembre. Pero puede también ser un año de gran inestabilidad política y social: Grecia va a ser el banco de pruebas de la recuperación económica española, que está en cuidados paliativos permanentes, pues su enfermedad económica es crónica, y su profilaxis, pura cosmética.

La inestabilidad puede haber comenzado ya: en los tres meses de julio a septiembre se han producido salida de capitales en España que han afectado a la fluctuación de las Bolsas española y europeas, y al flujo de capitales en la economía de los países del sur de Europa, los periféricos de la germanizada UE.

Que existen responsabilidades políticas del PSOE-A por la negligencia con que ha gestionado las ayudas y subvenciones a las empresas o administraciones, y políticas activas de empleo (EREs, formación para el empleo, dietas de los representantes de los órganos creados al calor de la concertación social), es –a mi parecer- evidente. Y me atrevo a decir que el PSOE-A ya ha pagado en parte el coste político que han merecido esas irresponsabilidades del pasado. Ahí están los resultados de las pasadas elecciones andaluzas, e incluso las encuestas que les prometen una nueva caída de votos. Respecto a las responsabilidades penales de los que han cometido ilegalidades para su propio provecho o para la financiación de su partido o sindicato, eso lo decidirán los jueces.

Pero si el PP-A no aprovecha esa coyuntura para apuntalar la ventaja electoral obtenida en las elecciones andaluzas de 2012, es por dos razones: primera, porque el PP nacional utiliza al PP-A como una mala franquicia; segunda, porque el PP-A se equivoca de estrategia centrando su crítica en la corrupción del gobierno andaluz y en su mala gestión. En cuanto a lo primero, mejor se calla, pues el PP en general no tiene autoridad moral para hablar de la corrupción de otros, a estas alturas de la película. Respecto a la presunta mala gestión, porque es notorio que tras esta crítica se oculta su ideología: reducción de lo público, deconstrucción de los servicios públicos (sanidad, educación, dependencia, políticas activas de empleo, prestaciones a desempleados…) mediante su privatización, etc.

Como ejemplo, centrémonos en cómo oculta su verdadera intención a la hora de criticar cómo se han gestionado los fondos europeos en Andalucía. Deberían ser ayudas al cambio de modelo productivo como predican, es verdad, pero no llegan a eso. En eso  coincido con el señor Moreno Bonilla y cía. Pero no por los mismos motivos. En el fondo el PP-A no quiere que estos fondos europeos se inviertan en políticas activas de empleo: de ahí que su campaña anticorrupción “casualmente” se centre siempre en cómo se han “gestionado” los EREs, las ayudas a la formación para el empleo, y ahora incluso las ayudas a los que dicen ser su base social, los empresarios, en concreto los autónomos.

Su auténtica preocupación es ahorrarle dinero a Montoro en Andalucía para que esta comunidad (como las demás, pero en ésta que no gobiernan, especialmente) cumpla el objetivo del déficit, que es la política prioritaria del Gobierno de España y del PP, como partidario neoliberal consecuente que es.

La estabilidad del euro es la máxima prioridad de la única política económica en la que nuestro marco geopolítico diferencial (la eurozona, dentro de la UE) les preocupa a los neoliberales y sus socios europeos (los social-liberales). Con ello cumplen dos objetivos: a) que los países que puedan (los centrales de la UE) sean “competitivos” en la economía globalizada; b) que se fragüe una división internacional del trabajo donde, dentro del contexto económico mundial (la desglobalización del actual proceso de regionalización del planeta), existan países que reciban los frutos de un nuevo modelo económico basado en el conocimiento (Alemania en la UE dice que necesita aún 80.000 inmigrantes europeos cualificados para desarrollar la innovación  de su base industria), y otros países periféricos (España colonizada por el rescate bancario y los otros estados colonizados por los rescates de la deuda soberana) donde se mantenga un modelo económico residual, no competitivo, semisubvencinados, a cambio de que no les salga demasiado caro. El Bundesbank manda en el BCE. El cumplimiento del déficit es la prioridad política los “populares” europeos y españoles; y de los de Andalucía, también.

¿Y cómo piensan cumplir el déficit? Podría producirse una fractura de la UE, que ya algunos economistas incluso recomiendan, en función de la que algunos países se saldrían del euro, o incluso tendrían dos monedas, el euro de cara a las transacciones internacionales de los agentes o corporaciones “competitivas”, y una propia de cara a las “cosas de casa”. Hasta ahora la estrategia no es esa. Sigue siendo la del mantenimiento de la estabilidad del euro. Lo estamos viendo: la renuncia a la devaluación del euro da paso a una tenue flexibilización del ajuste, a cambio de la devaluación interna que de por sí significan los recortes de los costes empresariales, con la disminución del salario directo (nóminas, jornada a tiempo parcial, pérdida de derechos de los trabajadores, recorte del poder sindical) y del salario indirecto (recortes de los servicios públicos del estado del bienestar y de toda la “grasa” pública que no sea “imprescindible” para la expansión de las multinacionales (instituciones de la democracia representativa, recentralización del Estado, privatizaciones, pero, eso sí, ayudas generosas para que las grandes compañías realicen fusiones de compañías que garanticen la acumulación cortoplacista de los beneficios en todos los ámbitos de la explotación de los recursos (el agua, el subsuelo, el aire…), grandes infraestructuras, transporte transfronterizo para que las corporaciones competitivas penetran con sus productos en los países periféricos, etc).

Las ayudas o fondos de la UE son  pequeñas dádivas que garantizan esos objetivos de la UE, al tiempo que amortigüen el conflicto social lo más posible y eviten salidas “populistas” de los indignados. Aunque, por si las moscas, aprueban la ley mordaza. Pero incluso esos fondos europeos deben ser lo más escasos posible: el presupuesto de la UE no se amplía, sino que se recorta; y debe servir a los países-frontera de la UE (Marruecos, por ejemplo) para frenar la invasión de los inmigrantes pauperizados en sus esquilmados países de origen.

No se puede servir a dos señores, dice la Biblia. Por eso el PP-A tiene una difícil papeleta: no puede defender los intereses de Andalucía consecuentemente (“periferia de la periferia” de la UE en primer grado y del Estado español en su segundo escalón) y al mismo tiempo responder al reto de contribuir a que salga hacia adelante la política deconstruccionista y recentralizadora marcada como prioritaria por el tándem Merkel-Guindos-Rajoy. Por eso se les ha ocurrido el viejo truco de lanzar al galgo detrás de una liebre de trapo: la mala gestión y la corrupción de los gestores de la Junta de Andalucía es la clave de lo poco que cunden los fondos europeos en la salida de Andalucía de esos macroindicadores: paro insoportable, crecimiento de las desigualdades, deterioro de los servicios públicos, etc. Rajoy nos cuenta su cuento navideño de que la crisis es poca del pasado y esta Navidad va a ser la de la recuperación, pero todos datos indican que 2015 que se presenta movidito.

En Andalucía nos encontramos en esta situación no por culpa del gobierno de progreso, sino por el cinismo del PP, pues la culpa la tiene Montoro, que nos han quitado 5.000 millones de euros del Presupuesto de Andalucía desde que en 2007 eran 33.000 y para 2015 serán 28.000. El cogobierno PSOE-IU está haciendo virguerías para evitar el desmantelamiento del modelo público de los servicios esenciales, e incluso creando medidas para garantizar que a ningún andaluz o andaluza le falta trabajo, pan y techo. Pero la salida definitiva es un cambio de modelo productivo. El Plan Juncker no va a contribuir a que en Andalucía se produzca ese cambio. Pero al menos habrá que intentar que desde Europa lleguen más fondos para paliar situaciones desesperadas de gente que ya no puede soportar más el día a día de los recortes de comida, luz, agua, y dignidad. Las prioridades las marca Andalucía, nadie más.

Los andaluces y andaluzas no se creen ya los brochazos gordos de la crítica de un partido como el PP que cuando habla de corrupción habla de sí mismo. Y cuando habla de los logros de su política económica para sacarnos de la crisis, saben que en la Navidad lo típico es regalarles cuentos a los niños.

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Rajoy, tres años haciendo amigos

Publicado: 29 noviembre 2014 en Uncategorized

 

Rajoy es un plasma, un presidente más virtual que real. Así, tres años ya. Cuando quiere hacer política gubernamental utiliza a sus ministros; y para explicarla manda a la vicepresidenta, que esa sí es real, aunque sobradamente suficiente, excesiva en su acento chulesco y en definitiva, un mero sucedáneo, como el Nescafé.

Él prefiere irse al extranjero para mendigar un saludo de la Merkel o de Obama. Esos sí le comprenden, esos son sus verdaderos amigos, le dejan sentarse al lado, en un silla, sin necesidad de tumbarse en la alfombra como los perros al lado de sus amos: en definitiva le tienen que reconocer haberse plegado a sus mandatos y hacer al pie de la letra todo lo que ellos le han mandado: recortes de salarios e instituciones del bienestar, financiación de los pufos de la banca, privatizaciones, ocultamiento de los activos tóxicos que nos han colado entre sus inversiones y juguetitos financieros, endurecimiento de las leyes represivas, sumisión a EE.UU. en el uso de las bases militares de la OTAN, etc.

Bueno, ya contaba dentro del país con otros incondicionales amigos: Botín, Fainé, González, Alierta, Brufau, Amancio Ortega, etc., es decir, los representantes de la oligarquía financiera y económica, sus compadres, los que se han aprovechado de la crisis para enriquecerse más todavía (acumulación por expoliación, lo llaman los economistas críticos). Y las migajas, para el PP y sus amiguetes, que para eso habín recuperado “el poder”, patrimonio natural de la derecha de toda la vida.

Lejos del triunfo electoral del PP (44,6% de los votantes y 186 diputados) del 20N de 2011, sus palabras predican un milagro económico que nadie se cree, que es tan virtual como él mismo.  No le salen los cálculos: ni de los organismos oficiales, ni de las encuestas. Sigue aspirando a recuperar los votos perdidos en base a la repetición obsesiva de que España se ha puesto a la cabeza de la recuperación económica de Europa y del mundo. Pero la gente en su vida diaria vive otra cosa bien distinta. Y cada “certeza” que sale por su boca, suena a más “mentira” en los oidos de la gente. Vencida ya la mayor parte de la legislatura (tres de sus cuatro años de gloria), don Mariano no se da cuenta que cuanto más encomia sus “razones”, más cabreo provoca en el personal. Así que la política de Rajoy se ha convertido imperceptiblemente en una carrera por hacer amigos:

los trabajadores en general no saben cómo agradecerle que haya echado al paro a unas 507.800 personas, expulsadas del mercado laboral español en los últimos tres años; la tasa de paro en diciembre de 2011 era del 22,56% y había 5.287.300 parados; hoy dicha tasa está en el 23,67% y los parados son 140.000 más que cuando empezó Rajoy a desgobernar el país.

– y sigue insistiendo en que hay menos parados, porque se ha inventado una reforma laboral para sustituir trabajadores a jornada completa y con derechos por trabajadores parciales, sin derechos, ni capacidad real de negociar sus condiciones de trabajo; íntimos amigos, pues, los precarios, temporales y forzados a jornadas reducidas, (un 30% son mileuristas o menos), todos los trabajadores que pese a trabajar lo que pueden, son pobres (800.000 están en riesgo de pobreza afirman los sindicatos), cada vez más pobres, y no pueden ni siquiera tener un techo donde vivir él y su familia, a no poder pagar la luz, el agua, el alquiler o la letra de la hipoteca, y ni siquiera el transporte para ir a buscar un trabajo que no encontrarán.

– desde el extranjero, 300.000 españoles le agradecen a Rajoy haber tenido que emigrar para encontrar trabajo (el 60% de los jóvenes aspiran a hacer lo mismo)  500.000 emigrantes que antes trabaja en España se han tenido que volver a su tierra, desde la que le agradecen a España y su presidente, que, después de haber realizado aquí los trabajos que los autóctonos no queríamos, se les haya forzado a volverse a mendigar en su patria de origen.

– amigos fraternos de Rajoy los que se ven desahuciados de sus casas (calculan que unos 400.000 han sido desalojos de sus casas desde 2008 a finales de 2013, 140 diarios), pese a que el plasma presidencial intenta vender una ley que no obliga a los bancos a evitar esos inhumanos y canallescos desahucios, y ni siquiera a la dación en pago; y que incluso cuando una comunidad como Andalucía da un paso más allá de las consignas que los bancos le permiten, impugna su ley ante los tribunales para que no prosperen.

– y como los parados de larga duración son cada día más (desde 2007 a 2014 se han puesto en 2’58 millones de personas) pues las prestaciones y subsidios de desempleo se les agotan con el tiempo, y tienen que conformarse con los 420 miserables euros que por caridad les da el Gobierno, para que no se les ocurra salir a la calle alborotados y la armen. La prestación por desempleo ha caído de forma sostenida: del 72% sobre el total de parados en 2009 y 2010, se pasó al 64% en 2011, al 60% en 2012, al 57% en 2013 y al 53% en 2014. Más amigos para Rajoy.

–  Rajoy ha conseguido hacer casi 12 millones de personas amigas, los que viven en exclusión social y los 800.000 niños en los que ha crecido la pobreza durante su mandato, según los informes de Cáritas y Unicef sobre la pobreza en España. ¿Será esa la recuperación económica a la que se refiere el presidente?

– pero para todos esos excluídos, Rajoy ha previsto una serie de medidas que él prescribe como “ayudas sociales”, aunque son justo lo contrario: congelar desde 2012 los fondos para la tención de las personas dependientes, suprimir la ayuda de los 400 euros a los jóvenes que vivan con sus padres, dejar de dispensar gratuitamente pañales a discapacitados menores de 21 años en Baleares, por ejemplo; suprimir el Fondo de Acogida y Atención a las Personas Inmigrantes, y excluirles de la atención sanitaria universal, recortes de ayudas a los niños autistas en Galicia, a las personas discapacitadas en la Castilla La Mancha de Cospedal… y para qué seguir.

los sindicatos de clase se han hecho íntimos del presidente, pues les ha quitado liberados sindicales (activistas que movían demasiado el cotarro del descontento popular, promoviendo huelgas incluso generales, y ayudando a los compañeros que quisieran promover conflictos colectivos o individuales en defensa de sus derechos) y la capacidad de la negociación colectiva, su esencia vital, y con ello ha puesto a los trabajadores a los pies de los caballos de una patronal que con tan sólo argumentar que prevé un aminoramiento de sus ganancias (ni siquiera que vaya a haber pérdidas), puede despedir, reducir salarios, y demás desmanes. Trabajadores esclavos, y una buena campaña propagandística contra los sindicatos (que no todo lo han hecho bien en el pasado), para dejar desarmados a esos entusiastas amigos obreros del presidente del PP y de las Españas. Así que, muy a su pesar, tienen que limitarse a conseguir prórrogas de los 420 euros para los que ya no tienen nada, y negociar cupularmente una subida salarial del ¡0’6%!, ahora que dice el Banco de España que ya pueden subir los salarios… las empresas competitivas.

los pensionistas, siempre tan comprensivos con el gobierno de turno, sea del color que sea (al fin y al cabo son los que les dan su “paguilla” al final de mes, aunque sea un miseria en muchos casos y se les olvide que la pensión es fruto de su trabajo de toda una vida), están locos de contentos con Rajoy porque les ha garantizado que van a ganar 0’25% más cada año. No importa que el coste de la vida suba (salvo alguna deflación excepcional y coyuntural, de momento) y que por tanto eso que Rajoy plantea como una subida de la pensión sea más bien un recorte, año a año. Y los futuros pensionistas tendrán que jubilarse a los 67 años, no a los 65, pues en vez de morirse pronto la ciencia ha decidido prorrogar la vida de los mayores todo lo que pueda. Algún líder europeo ya ha pedido públicamente que vuelva Darwin y Malthus, que esto no hay quien lo aguante. Rajoy se ha conformado con retrasar la edad de jubilación y estudiar más a fondo cómo empequeñecer la cuantía de las futuras pensiones. Otra comisión de “expertos”… de los bancos y compañías de seguros, claro. Pero de momento, la reforma laboral está consiguiendo el mismo efecto por sí sola.

los empleados públicos también le agradecen que les haya quitado una paga extra y les haya congelado el salario durante cinco años consecutivos, además de no reponer la tasa de sustitución de los que se jubilan o dan de baja, por lo que tienen que trabajar más por menos salario, como quería Díaz Ferrán, hoy felizmente en la cárcel.

los investigadores, becarios de I+D, etc, es decir, los jóvenes (y no tan jóvenes) talentos a los que se les ha recortado la inversión para proseguir sus trabajos de descubrimiento e innovación, se tienen que ir a otros países de Centroeuropa, Canadá, Australia, Gran Bretaña o EE.UU., o tienen que llevarse el laboratorio a su casa, para seguir haciendo el trabajo para el que los impuestos de todos han creado universidades donde se han formado. La España de Rajoy crea científicos, inventos y avances tecnológicos que aprovechan otros. Por eso Alemania le está tan agradecida, y los investigadores, más.

la gente de la cultura no cabe en su camisa de puro gozo. Como el dinero de las comunidades autónomas y los ayuntamientos escasea (estos tienen que llegar al déficit cero y las CC.AA. al 0’2% en 2016), se cierran bibliotecas, museos, etc. Total, sólo los turistas y algunos listillos o snobs los visita, ¿no? No obstante, la gente de la cultura se ha puesto una camiseta amarilla y han constituido la “marea amarilla”, pues Montoro les ha subido el IVA al 21% y así solo los espectadores selectos podrán gozar asiduamente del arte, el cine, el teatro, el espectáculo musical, etc., Esas personas cultas, sensibles, preparadas, que son los artistas (profesionales o por descubrir), festejan a Wert como el ministro que de verdad les comprende, y a Rajoy como su “amiguito del alma”, que diría Camps, el de los trajes de la Gürtel.

– la amistad de los docentes con Rajoy ha aumentado hasta convertirse en una auténtica “marea verde”. Es lógico: el presupuesto de 2015 (año electoral) dicen que va a subir, pero será un 30% que el de 2010. Se han recortado la cuantía de las becas, se han subido las tasas universitarias, los presupuestos de las universidades para que el Plan Bolonia se vaya cumpliendo y con él la paulatina privatización o supeditación de éstas a los intereses y planes empresariales, las plantillas de profesores se van reduciendo, a los interinos no se les ha renovado los contratos, la ratio alumnos/profesor ha aumentado, se han cerrado centros docentes de ámbito rural sobre todo, se ha subido el precio de las guarderías, no cubrir las bajas de los profesores de menos de dos semanas, hay menos ramas en los institutos, etc. Pero a Rajoy se le llena la boca de decir que el futuro, la competitividad, el crecimiento, etc. está en la formación.   Una fiesta.

– también los sanitarios han estrenado camiseta de “marea blanca” para festejar su intima satisfacción con los recortes de Rajoy: saben que el presidente todo lo hace por salvar la sanidad pública, incluso privatizarla, dándosela a los magnates del turismo sanitario, como quería Lasquetti e Ignacio González en la dura batalla por la sanidad pública que los profesionales y usuarios de la sanidad pública tuvieron que librar contra el gobierno pepero de la comunidad de Madrid. Pero no solo en Madrid: en Cataluña CiU ya lo había ido haciendo a la chita callando hace años; y la Comunidad Valenciana fue la que inventó la gestión Alcira, etc. La retahíla de cierre de ambulatorios y centros de salud, cierre de hospitales y servicios de urgencias, de medicamentos retirados de la financiación pública, recortes de un 40% en la pensión de enfermeras jubiladas (más de 400€ al mes), de repago en las vacunas del neumococo, de medicamentos comunes, del cambio de sexo, del cambio de medicamento para esquizofrenia de 4,14 euros por uno de más de 250, la falta de asistencia a niños inmigrantes, el crecimiento de las listas de espera, el abandono absoluto de la salud mental, los recortes en el tratamiento del sida y en el diagnóstico preventivo del cáncer de mama, el aumento del índice de mortalidad, etc.

los ciudadanos usuarios de los servicios públicos en general, y de los sanitarios y educativos en particular le estamos eternamente agradecidos a Rajoy por haber implantado el copago: ya las medicinas no serán gratis, ni los libros de texto, ni esos lujos con los que los españoles hemos vivido por encima de nuestras posibilidades. ¿Comprenden esa callada y meritoria labor pedagógica del presidente Rajoy? Es por nuestro bien, para que no nos acostumbremos a lo bueno.

– y en general por reducir nuestra capacidad de poder adquisitivo al subirnos los impuestos, incumpliendo su promesa electoral: los ayuntamientos han creado nuevas tasas, el gobierno acaba con la justicia gratuita y los pobres no podrá recurrir las sentencias que consideren injustas o lesivas a sus intereses; hasta la ITV nos cuesta más. Y la subida del IVA implica un cambio en la clasificación de productos (que pasan de tipo superreducido del 4% al tipo general del 21%), por ejemplo, el material escolar, etc…; los servicios veterinarios pasan del 8% al 21%, los de las funerarias pasan de un 8% de IVA al 21%, y los de las peluquerías pasan de un IVA del 8% al 21%. Los precios del transporte público se incrementa, y se reducen los servicios públicos “no rentables”, pues la rentabilidad tiene que ser económica (para las empresas concesionarias) no social (para los usuarios): sin ir más lejos, Renfe ha cancelado 52 líneas de media distancia, y la privatización de Aena traerá consigo recortes en los servicios de los aeropuertos considerados no rentables, seguro.

– lo mismo que en términos ecológicos ha reducido las ayudas a las energías renovables, pues en España estábamos pasándonos de hacer las cosas bien: ¡fuera tanta energía renovable, y a fortalecer nuestras multinacionales de las energías fósiles y convencionales, que son las que dan prestigio a España como país solvente y puntero en el mundo capitalista globalizado! (¿Se habrá enterado Rajoy de que estamos ya en el proceso inverso, en la desglobalización? ¿Se habrá enterado nuestro plasmático presidente de que el planeta está al borde del colapso, o seguirá asesorándole su primo el negacionista?). Puramente por el bien de los españoles en general y de los canarios en particular, Rajoy nos impone el fracking amablemente (tan solo una embestida militar a la lancha de Greenpeace). Imagínense que se descubre petróleo en territorio español, ¡qué serio competidor para la OPEP, ahora que el petróleo tiene los días contados como principal energía!

– también los autónomos y pequeños empresarios tienen motivos para apreciar el trato discriminado que están recibiendo de Rajoy respecto del que éste brinda a los bancos y corporaciones multinacionales: rescate de decenas de miles de millones para la banca, facilidades como la Sareb para que se libren de los lastres de sus nefastas gestiones, créditos y múltiples gestiones internacionales para la implantación de las grandes empresas españolas en el ámbito global, mientras que los créditos de la banca no llega a los emprendedores, autónomos y pymes.

las personas honradas, la inmensa mayoría del país, le está enormemente agradecida a Rajoy que haya envilecido el nombre de España asemejándolo al del “país de la corrupción”, (de los políticos, claro, pero también de los corruptores, los de las inmobiliarias y negocios que se han lucrado con las concesiones mutimillonarias: Gürtel, Bárcenas, Caso Nóos, Matas, Fabra, Cotino, Operación Púnica, Bankia…), empezando por su propio partido, el PP, y siguiendo por otros partidos y organizaciones. En tres años el Gobierno ha intentado encubrir, disimular, y no legislar para acabar con esa lacra; tan sólo prometer que iba a hacerlo.

– los demócratas confiados otrora en el buen funcionamiento de las instituciones, le agradecen  a Rajoy que les haya abierto los ojos, para que no se fíen desde el sofá de su casa y salgan a la calle a ver si les hacen caso esos representantes que eligen cada cuatro años. Desgraciadamente, un sistema democrático sin la confianza de la gente puede derivar hacia procesos liderados por salvadores de la patria, de los que este país aún no se ha vacunado del todo.

los pueblos que componen el Estado están entusiasmados con la recentralización que está provocando Rajoy con sus decisiones, invadiendo competencias autonómicas (legislando un impuesto a los depósitos bancarios, pero a tipo cero para impedir que las CC.AA. lo hagan con otro tipo, por ejemplo; pleiteando con Canarias sobre la capacidad de oponerse al fracking; etc.), y sobre todo imponiendo un reparto sectario del sistema de financiación autonómico.

– en especial los catalanes, a los que no se les deja decidir su futuro. Cuanto más se amordace a los catalanes, más independentistas habrá. Rajoy ve Cataluña desde las anteojeras de los más extremosos nacionalistas españolistas, y nos arrastra a todos los demás españoles a participar con él de ese extenso aliento de amistad que está cosechando entre el pueblo catalán.

– a los andaluces, a los que Montoro les ha robado 4.000 millones en los presupuestos desde el 2010 al 2015 (de 33.000 millones, a 29.000 previstos), y encima les echa las culpas de los recortes, de gestionar mal y de llevárselo crudo con la corrupción de los ERE, de las ayudas a los trabajadores que se quedan en paro y de la formación, como si estos escándalos (reales, por supuesto) fueran una causa general contra los andaluces y las andaluzas, y sobre todo contra un gobierno donde por la participación en él de IU las cosas van justo en el sentido contrario.

¿Quedan más colectivos a los que Rajoy haya motivado a profundizar una sana sintonía entre el pueblo y sus gobernantes? Tal vez esos machacados en la represión popular de las manifestaciones, escraches, acciones contra los desahucios, etc. Pero, pelillos a la mar. Ese marrón, que se lo coma el ministro del Interior, e incluso Gallardón, que como ha dimitido, puede ser la perfecta percha de los palos del gobierno.

Y hasta los suyos, los del PP de toda la vida, los curas conservadores y las asociaciones “pro vida”, se le ha vuelto en contra, como si de otra “marea violeta” se tratase, pero al revés. La Conferencia Episcopal y los ministros del Opus, con Rouco Varela (brazo canónico) Esperanza Aguirre (brazo político) a la cabeza, conforman otro colectivo que ha tornado complicidad con Rajoy por abierta enemistad: los antiabortistas en pie de guerra. Pero esos, al final tendrán que votarle o quedarse en su casa. Casi no cuentan, a los efectos de este balance. Para mí, como si no existieran…

Total, que Rajoy ha estado fumando puros detrás del plasma durante tres años, mientras hacía amigos de punta a punta de la piel de toro. Con tanto humo tóxico, el país está destrozado, esquilmado por corruptos, banqueros y empresarios oportunistas. Dentro del plasma, la figura de Rajoy ya ni se ve. Todo un éxito. En noviembre de 2015, verás cómo no bota (con b) por el triunfo electoral en el balcón de Génova. Ni Goebels les salva. M

Mejor para todos.

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Los 20 trucos de los PGE2015

Publicado: 22 noviembre 2014 en Uncategorized

Según Montoro, estos PGE2015 (Presupuestos Generales del Estado para 215) son los presupuestos de la consolidación de la recuperación económica en curso, de la creación de empleo y de la devolución a los contribuyentes de lo que han contribuido al sacrificio de todos para salir de la crisis. Pero estos tres mandamientos se resumen en uno: el PP quiere recuperar el terreno perdido en año electoral. ¿Lo conseguirá? Si la gente se espabila y ve los trucos que contienen estos PGE2015, no.

Sobre la base del engaño de que la reforma fiscal y la mejora del empleo son los motores de la recuperación, el Gobierno trata de embaucar al personal utilizando en estos PGE2015 varios trucos.

 

Respecto de los ingresos, el primer truco es cuadrar las previsiones de ingresos a martillazos para que el gasto sea “populista”, esto es, expansivo en determinadas partidas socialmente más sensibles. El Gobierno Rajoy prevé conseguir un incremento del PIB del 2% en 2015. Imposible. ¡Y lo sabes! Montoro nos quiere hacer creer que los ingresos tributarios, crecerán pese a una reforma fiscal en la que quiere rebajar el IRPF de dos de cada tres españoles, y que el gasto va a reducirse gracias a la mejora laboral, porque se va a gastar menos prestaciones a parados y se va a ingresar más en concepto de cotizaciones por el incremento de los empleos que se van a crear. El cuento de la lechera:

El segundo truco es dar la sensación de que bajan los impuestos, justo en pleno año electoral Montoro dice que “España se puede permitir bajar los impuestos”. En efecto, se van a ingresar 3.400 millones menos (pero en conjunto, contabilizando los cambios de las reformas anteriores, los impuestos han subido 30.000 millones a lo largo de la legislatura gobernada por el PP; aunque en esta ocasión bajarán 5.000 millones entre IRPF e Impuesto de Sociedades).

El tercer truco consiste en fomentar las desigualdades,  pues Hacienda sigue sin equilibrar los ingresos de las rentas del trabajo con las rentas de los ricos. Han aumentado las condenas por delito fiscal, pero Hacienda denuncia menos. Montoro presume de que las grandes empresas ya pagan el 9% en impuestos, pero oculta que la ley fija un 30%. Las empresas defraudan un 21% de sus impuestos. Y los beneficios fiscales (deducciones, exenciones…) crecen hasta 40.719 millones, un 6,1% más. Según los expertos, es un coladero. Pero van a crecer más en el Impuesto de Sociedades (a las empresas se les perderán 3.949,74 millones, un 19,3% más); en el IVA se incrementan 18.383,92 millones, 10,6% más; en los Impuestos Especiales, 885,93M, 7,2% más; en cambio bajan en el IRPF (las rentas del trabajo), a 15.216,62 millones, un 1,9% menos.

El cuarto truco de esos PGE2015 es contempla un incremento de los ingresos por cotizaciones del 6,8%, que implican una inyección de 7.000 millones en comparación con la 2014, gracias, según el Gobierno, a la evolución en positivo de la afiliación tanto al Régimen General como al de Autónomos, además de al “comportamiento más favorable” de la remuneración media de asalariados y del empleo previsto para 2015. Los daos son mentira y la conclusión nos suena a farol. Las cotizaciones de los “nuevos empleos” son menores que las que han sustituido, ya que está empezando a notar el efecto de la reforma laboral regresiva en la disminución de la cuantía de las nuevas y futuras pensiones. Y el empleo no va a incrementarse salvo en cuantía ínfima. De la recaudación en cotizaciones, la gran mayoría, 101.868,8 millones, procede de las cotizaciones de empresas y trabajadores ocupados, un 8,6% más que en 2014. Por cotizaciones de desempleados, se ingresarán 7.805,4 millones, un 12,3% menos que el pasado ejercicio. Y por la prestación de cese de actividad de los autónomos se recaudarán 159,08 millones. Tras las cotizaciones sociales, las aportaciones del Estado son las que más contribuyen a la financiación de la Seguridad Social. Hacienda tendrá que aportar en 2015 13.073,65 millones de euros, un 0,6% más, sobe todo para financiar los complementos a mínimos. En total, que en 2015 el déficit en la Seguridad Social será del 0,6% del PIB, y lo que se prevé como líneas de actuación será  la perseverancia en la austeridad.

El quinto truco de Montoro es inventarse supuestas fuentes de financiación en caso de fallar las previstas. Me explico: el Tesoro Público deberá proveerse de 242.765 millones de euros (un 0,4% menos que este año) para su financiación neta y las amortizaciones correspondientes. Lo hará mediante emisiones de letras del Tesoro y de bonos y obligaciones del Estado. Y si con eso no basta, el Gobierno se propone realizar emisiones de otras deudas y divisas, “si surgieran oportunidades de financiación en otros instrumentos o en mercados distintos al del euro”. ¿Y si no surgen? En todo caso, incluso aunque surjan, será a un coste superior, que desequilibrarán las previsiones presupuestarias.

Pasemos ahora al escenario de los gastos, donde el mago Montoro se desmelena en dos sentidos: reducir aquellos gastos cuya valoración popular podrían dañar las perspectivas electorales del PP, y simular una ampliación de los gastos que las puedan beneficiar.

Así pues, el sexto truco consiste en prever un recorte de un 15% en las prestaciones por desempleo, hasta los 25.300 millones. Lo achaca a que “empieza a experimentar el efecto positivo” de la reforma laboral delBáñez-Rajoy. Dicen que esas medidas bajarán la tasa de paro hasta el 22,9% en 2015, casi dos puntos por debajo de la tasa prevista para 2014. Lo cierto es que los parados cobrarán menos al mes, pues pasarán de ser beneficiarios de las prestaciones por desempleo a serlo de la renta activa de inserción, dirigida a los parados con especiales necesidades económicas y dificultades para encontrar empleo. Es fruto del proceso de alargamiento del período en el que deben sufrir el paro los desempleados, despedidos y víctimas de los EREs. El incremento de los parados y de los excluidos implica para el Estado la necesidad de elevar el presupuesto para esta renta en un 27,3% para 2015, hasta casi 1.500 millones de euros.

Sí, las prestaciones por desempleo bajan un 14’9%, hasta 25.300 millones, recortando 4.426 millones. pero no es porque vaya a bajar el paro un 7% o se vaya a crear más empleo, sino porque hay miles de desempleados que van a agotar el período de su prestación o subsidio, o porque ha habido unas 800.000 personas que han emigrado (500.000 inmigrantes y 300.000 nativos), o porque las prestaciones van a tener una cuantía menor, al pasar de ser prestaciones por desempleo (70% de la base reguladora durante los 180 primeros días y el 50% a partir del 181 día; pero esa base reguladora ha bajado en la medida en que han bajado los salarios y los contratos temporales y a tiempo parcial han sustituido a los indefinidos) a subsidio (80% del IPREM, al alza para aquellos parados con cargas familiares mayores de 45 o 52 años, hasta alcanzar el 133% del IPREM si se tienen más de tres miembros a cargo).

El séptimo truco es un puro engaño: dice Montoro que se van a pagar menos intereses por la deuda, aunque la partida sea un 11% del total (que supone la misma cantidad que el presupuesto conjunto de 22.421 millones del Ministerio de Empleo y Seguridad Social,  de 7.421 millones de Interior, y de 5.764 de Defensa). Los costes medios de la deuda estatal de 2014 han descendido siguiendo la pauta iniciada en 2012 y (en agosto el coste medio de la deuda en circulación era del 3,59%, frente al 4,07% de finales de 2012). También bajará en 2014 la ratio de la deuda de las administraciones públicas sobre el PIB, desde el 99,5% que el Gobierno preveía en abril, al 97,6%. Pero de bueno el dato tiene dos subtrucos: primero, el INE ha revisado al alza el PIB al incluir actividades no contabilizadas hasta ahora, como la prostitución y el narcotráfico, entre otras; segundo, no repercutirán en la misma medida que lo hicieron en 2012 y 2013 instrumentos como el Fondo de Amortización del Déficit Eléctrico, el Fondo para la Financiación de los Pagos a Proveedores, los programas de asistencia financiera a Grecia, Portugal e Irlanda, o el préstamo para la recapitalización del sistema financiero llevado a cabo por el Mecanismo Europeo de Estabilidad.

Todo eso es verdad. Pero en general la deuda se va incrementar: en 2015, llegará al 100,3% del PIB (1’05 billones), en 2016 continuará creciendo hasta el 101,5%, en contra de lo que auguraba hasta ahora el propio Gobierno, y hasta 2017 no empezará a bajar hasta el 100% del PIB, o como dicen los más optimistas, hasta tocar el 98,5% del PIB. Pero el Gobierno no debe arrogarse el éxito de esta variable, pues es el BCE el que lo ha conseguido, bajando el tipo de interés del euro. Y la parte del Gobierno en este logro ha sido “salvar a la banca” a costa de los sacrificios de los ciudadanos de a pie para “dar confianza a los mercados”. El último test de stress así la prueba: todos los bancos españoles han sido aprobados, porque antes hemos financiado entre todos los clientes de los bancos y contribuyentes (Hacienda somos todos) la pésima gestión de los bancos y cajas que han debido ser salvados con los 61.000 millones que se han utilizado de los 100.000 que el BCE puso a disposición de esta operación en 2012.

Octavo truco: las pensiones van a subir. Sí, el gasto en pensiones contributivas aumentará un 3,2%, hasta los 115.669 millones, lo que supone una subida de la pensión media del 0,25%. La suma de las prestaciones contributivas y no contributivas y clases pasivas, implica un gasto para la Seguridad Social de 131.658,93 millones de euros. Pero para agravar más el sistema público de la Seguridad Social sacará del fondo de reserva 9.000 millones para cuadrar el incremento de la cuantía de las pensiones, pese a que el incremento será de solo el 0’25%, y por tanto los pensionistas perderán poder adquisitivo, mientras que los ejecutivos del Ibex sumaron al salario anual 181 millones más por pensiones y dividendos en 2013. El gasto en pensiones (un 39% del gasto presupuestario total) sigue batiendo récords, con 8.054 millones en septiembre. Ello implica que se podrá financiar el 80,7% de su presupuesto. Para el Gobierno la salida fácil es tirar de la hucha de la Seguridad Social, de la que ya ha gastado el 20%; en julio, por ejemplo, sacó 500 millones para pagar la paga extraordinaria. El Banco de España ha alertado de una rebaja de la pensión media como consecuencia de la reforma del Gobierno, y lo que propone es “ahorrar” para paliar la bajada de las pensiones provocada por el Gobierno (que el deflactor del PIB sea un 0’6% significa pérdida automática de poder adquisitivo: 0’6-0’25); esto es, que el que tenga un salario que se lo permita, que suscriba un plan de pensiones o seguro privado. Eso es lo que van buscando estos corruptos privatizadores. ¿Quién dijo que la corrupción es sólo de quienes se llevan el dinero público? ¿Y los que privatizan no nos roban lo que es nuestro, de todos? El Banco de España (defensor de lo público, en principio), echando una mano a las compañías de seguro ¡privadas!

El noveno truco es el recurso recurrente a la congelación del salario de los funcionarios por quinto año consecutivo, mientras los altos directivos de la Administración ganarán 3’4% más.  la paga ‘extra’ de los funcionarios costará 230,8 millones en 2015,  y se hará a plazos, o sea, que se seguirá sin pagarles desde el 1 de enero de 2015 lo que se les debe, sino que trimestre a trimestre se irá recortando esa deuda; lo que equivale a decir que los empleados públicos seguirán perdiendo la diferencia entre lo que se les sustrajo injustamente y lo que “graciosamente” Montoro les vaya devolviendo periódicamente a lo largo de 2015.

El décimo truco es vender la subida del 10% al 50% de la tasa de reposición como una mejora de la calidad de los servicios que prestan las administraciones públicas; siendo un avance, sigue siendo una reducción del número de empleados públicos del 50%, lo que repercute en el deterioro de la calidad de los servicios públicos. Menos que si fuera el 10%, sí, pero deterioro al fin. Según un estudio de la fundación HelpAge International, nuestro país ocupa el puesto 21 de 96, por detrás de países como Francia, Alemania, EEUU e incluso Estonia, informa TintaLibre.

El undécimo truco es aumentar un 1’8 en Sanidad, pero como la salud es competencia de las comunidades autónomas, a las que se les impone un nuevo recorte, pues el déficit pasará del 1% permitido en 2014 al 0’7% que no deberán pasar en 2015, al final de subida de la sanidad, nada.

El décimo segundo truco es congelar de nuevo el gasto en Dependencia (1.177 millones de euros), pese a los 175.000  que siguen esperando una ayuda que tienen reconocida y los 315.000 nuevos dependientes que están en lista de espera.

El décimo tercer truco es afirmar que el gasto de Defensa se incrementa un 1%, hasta los 5.700 millones. Lo mismo o parecido dijeron el año pasado, pero el presupuesto de 2014 se ha incumplido, elevándose el gasto hasta los 9.000 millones, ya que Aznar se comprometió cuando mandaba a pagar a plazos una compra de material militar que aún estamos pagando.

El décimo cuarto truco consiste en intentar hacernos tragar como austeridad ejemplificante de la Casa Real del nuevo monarca Felipe VI la congelación de su partida de gasto en los 7’7 millones que el último presupuesto le daba a Juan Carlos. Lo que esconden con esa supuesta austeridad monárquica es el contraste con el dato más significativo: que el conjunto de ministerios se reduce un 5’1%.

Otro mago supuestamente despistado, el ministro Wert, es el protagonista del décimo quinto truco.  El presupuesto de Educación y Cultura, aumenta un 4,5% (de 2.843M en 2011 a 2.273M en 2015), 4’3% en Cultura y el resto en Educación; aunque ello no es para tirar cohetes, pues hay una ley desprestigiada que poner a funcionar como sea, y además el gasto total en Educación es todavía 500 millones inferior al de 2011. Sin embargo la educación compensatoria pasa de 53,66 millones en 2012 a 5,25 para el que viene, o sea, casi liquidado. Y las becas y ayudas al estudio se congela y queda fijada en 1.470 millones de euros. En becas, habrá dos millones más que el año anterior, lo que supone un pequeño incremento del 0,2%. Wert no para de decir que “el presupuesto para becas es el más alto de la historia, pero no es verdad, pues haciendo las cuentas por curso y no por año, se ve que el dinero para las becas ha vuelto a bajar por segunda vez consecutiva. Utilizando datos del Ministerio de Educación, y no de los PGE, se han repartido 1.408 millones en becas, 75 millones menos que en el curso 2012-2013 (último curso del que hay cifras disponibles), o sea, una caída del 5%. Es la cuantía de becas más baja de los últimos cuatro cursos. Y, encima, el número de beneficiarios aumentó, por lo que los alumnos han recibido, de media, menos dinero.

En general, hay las previsiones macroeconómicas son alegres y gratuitas. Ese podría ser un truco genérico, el décimo sexto truco: Hacienda dice que va a recaudar más porque la economía va a crecer. Pero Merkel nos impone una reducción del déficit de 13.000 millones de euros. Y sin embargo Montoro es optimista porque piensa que junto a la mejora que propicia reforma del mercado laboral en el funcionamiento del tejido productivo, la reforma fiscal permitirá incrementar los ingresos tributarios un 3,5%, hasta alcanzar los 186.111 millones de euros. Este aumento responde a una fuerte subida de la recaudación por IVA (9,9%),  por el Impuesto de Sociedades (5,6%) y por los Impuestos Especiales (2,7%). Mientras que la recaudación por IRPF caerá un 0,6% hasta los 72.957 millones. Pero si nos fijamos en lo que ha pasado en 2014, puede que las cuentas de Montoro sean las del Gran Capitán: los ingresos del Impuesto sobre Sociedades sumaron 6.048 millones de euros, esto es, descendieron un 12%, resultado de las devoluciones realizadas, que han crecido un 18,1%, y de los elevados ingresos extraordinarios obtenidos en 2013 que no se han producido este año. Lo que sí es más realista es que sigan esquilmando la capacidad adquisitiva de los consumidores con el IVA (el Estado recaudó 39.076 millones, un 21,8% más), y de los impuestos especiales que aportaron unos ingresos de 12.924 millones, un 1,9% más. En total, el truco de Montoro consiste en una reforma fiscal regresiva: que sean los impuestos indirectos los que más recauden (alcanzaron los 58.834 millones de euros, un 15,9% más).

Y si nos fijamos en las ayudas recibidas por España desde la UE, vemos que su evolución de 2010 a 2015 va descendiendo: 2.091,99 millones e euros en 2010; 1.319,32 en 2011;  2.794,29 en 2012; 1.205,38 en 2013;  176,42 en 2014;  547,97 en 2015. La alegría de Montoro no se alimenta con estos datos, sino todo lo contrario.

            El décimo séptimo truco consiste en presentar como un gran avance lo que es un mero guiño electoralista: van a reactivarse las infraestructuras. En los PGE2015 la inversión crece por vez primera en la crisis y suma casi 11.490 millones, un 32% más, hasta alcanzar los 11.490 millones de euros. El ferrocarril copará más de la tercera parte (el 35,9%, 4.127 millones de euros) del gasto previsto en infraestructuras de transporte y medioambientales; el plan para reactivar obras del AVE se llevará 3.626 millones, un 31% del gasto.

El décimo octavo truco es fardar de invertir en reindustrialización del país. En teoría el Ministerio de Industria incrementa su presupuesto en un 4,3%, hasta 6.027 millones de euros. Pero un 70% de esta cantidad (4.207 millones) financiará el desfase entre los ingresos y los costes del sistema eléctrico (el impuesto a la producción de electricidad, el canon hidráulico, el mayor coste de la electricidad en las Islas Canarias -900 millones-, la tasa a los residuos nucleares, y de las subastas de derechos de emisión de gases de efecto invernadero). Además dicen que aumentan un 10% hasta 525 millones de euros para reindustrializar, cuando de lo que se trata es de subvencionar el ajuste de los sectores en crisis, para adaptarlos a la competitividad internacional: sector naval, evitar deslocalizaciones… Total: que, limpia de polvo y paja, la partida destinada al desarrollo industrial desciende un 9,9%, hasta 375 millones de euros, mientras que los incentivos regionales al desarrollo industrial se mantienen en 81,5 millones. Y sin embargo la partida para explotación minera caerá un 16%, hasta 345 millones, y el desarrollo de las comarcas mineras recibirá 50 millones, un 18% menos que en 2014.

El décimo noveno truco es un puro error de cálculo del Gobierno, asentado sobre la dogmática fe en la progresiva mejora del entorno económico y su favorable repercusión en la evolución de la economía española. Pero la actual deriva de un mundo desglobalizado y de la eurozona no aconseja precisamente  practicar esa fe del carbonero. Estamos al borde de una nueva recesión. Japón es la primera señal. Y la UE de Juncker no va a cambiar la estrategia del ajuste fiscal por la del impulso del desarrollo sostenible, o del crecimiento económico, como dicen los más ortodoxos reformistas del sistema.

El vigésimo truco consiste en lanzar el capote de la política general para tapar el debate a fondo de los últimos presupuestos que Rajoy tiene que presentar en el Congreso antes de las elecciones generales de noviembre de 2015: la confrontación del Estado contra la Generalitat de Catalunya, la cascada de casos de corrupción, el supuesto peligro económico y social de la inestabilidad política que durante años generaría una victoria de la izquierda, en esta ocasión con la irrupción de una incógita como Podemos (en cuya promoción indirecta se les ha ido la mano tanto al PP con sus trasnochadas descalificaciones cloacas como a los propietarios de los medios de comunicación que le han regalado una publicidad de difícil evaluación pecuniaria). Y para rematar la faena, la muerte de la duquesa y la entrada en prisión de la tonadillera.

Pan y circo.

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